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Análisis Macro

Visión macroeconómica Mayo 2015

01/05/2015

Actualización de previsiones

Resumen:

  • Hemos revisado a la baja nuestra previsión de crecimiento mundial para 2015 del 2,8% al 2,5%. La ralentización del crecimiento no nos ha llevado a disminuir las previsiones de inflación, puesto que los precios del crudo se han estabilizado y detectamos la aparición de presiones inflacionistas en Estados Unidos, donde se espera que la subida de tipos ocurra en septiembre. No obstante, en el resto del mundo, las políticas monetarias seguirán siendo acomodativas o se relajarán aún más, como en el caso de China.
  • Nuestro análisis actualizado de la coyuntura económica revela que la deflación sigue preocupando, aunque los riesgos que rodean a la política de la Reserva Federal (Fed) acaparan más atención.
  • Hemos revisado al alza nuestras previsiones de crecimiento para la zona euro, mientras que las estimaciones de inflación no han variado demasiado. Seguimos esperando que el programa de compra de activos del Banco Central Europeo (BCE), por valor de 60.000 millones de euros al mes, dure hasta septiembre de 2016 y los tipos de interés se mantengan intactos.
  • En lo referente al Reino Unido, las previsiones tanto de crecimiento como de inflación se han revisado a la baja para 2015. También hemos aplazado nuestras perspectivas para la primera subida de tipos a febrero de 2016.
  • En cuanto al universo emergente, realizamos pocos cambios en las previsiones de crecimiento, aunque todos los países BRIC (Brasil, Rusia, India y China) se enfrentarán a retos este año, en un momento en que la confianza en la India comienza a caer.

Actualización de previsiones: el crecimiento vuelve a bajar, pero crecen las presiones inflacionistas

Hemos revisado a la baja nuestras previsiones de crecimiento mundial para 2015 del 2,8% al 2,5%, debido principalmente a la revisión a la baja de nuestras expectativas en Estados Unidos, cuya economía se estancó en el primer trimestre. Actualmente, esperamos un crecimiento del 2,4% en este país (antes, del 3,2%). También hemos rebajado nuestras previsiones para Japón y el Reino Unido, tras un comienzo de año más débil de lo previsto. Hemos revisado ligeramente al alza nuestras estimaciones para la zona euro, mientras que el universo emergente ha sufrido pocos cambios. De cara a 2016, se prevé que el crecimiento mundial repunte ligeramente hasta el 2,9%, impulsado por un mejor comportamiento de los mercados emergentes y por la continuidad de la recuperación en la zona del euro y Japón.

Se espera que la inflación a escala mundial continúe siendo baja en 2015, del 2,8%. Nuestro pronóstico sigue apuntando a una subida de tipos por parte de la Fed este año y a que el tipo de los fondos federales se situará en el 1% a finales de 2015 para alcanzar su máximo en el 2,5% el próximo año, en respuesta a la subida de la inflación que prevemos como resultado de la estabilización de los precios del petróleo y la madurez del ciclo económico. Más allá de las fronteras estadounidenses, creemos que el Banco de Japón mantendrá sobre la mesa la posibilidad de aplicar nuevas rondas de relajación cuantitativa y cualitativa, aunque dejará que la debilidad del yen impulse su economía y se abstendrá de flexibilizar aún más su política monetaria. Entretanto, es probable que las inquietudes deflacionistas en la zona euro disminuyan, puesto que la presión a la baja que ejerce la caída de los precios del crudo desaparece, junto con la depreciación de la moneda única.

Escenarios: crecen las preocupaciones sobre los ajustes de la Fed

Existen dos nuevos escenarios este trimestre que reflejan la preocupación generalizada sobre el ajuste de la política monetaria de la Fed. El primero pronostica que dicha institución mantendrá los tipos intactos hasta septiembre de 2016, momento en que reaccionará de manera más contundente para hacer frente a la subida de la inflación. Si bien esta estrategia supone un estímulo a corto plazo, el crecimiento comenzará a ralentizarse debido al ajuste de la política monetaria, pero la inflación reaccionará con retraso, por lo que la consecuencia de esta hipótesis será, en última instancia, una estanflación. El segundo nuevo escenario prevé ventas masivas en los mercados de bonos a escala mundial cuando comiencen los ajustes monetarios en septiembre los flujos de capitales regresen a Estados Unidos y el dólar se aprecie.

En cuanto al panorama de riesgos, los escenarios siguen orientados hacia la deflación, y cuatro de ellos («Estancamiento a largo plazo», «Aterrizaje forzoso de China», «Espiral deflacionista en la zona euro» y «Reacciones adversas a los ajustes») reflejan un crecimiento y una inflación inferiores al nuestro escenario base. La probabilidad total de un resultado deflacionista es actualmente un 20% superior a la del trimestre pasado.

La buena orientación de las previsiones para Europa

Previsiones para la zona euro: ligeras revisiones al alza

Hemos revisado al alza nuestras previsiones de crecimiento para la zona euro, aunque debido principalmente a los efectos de base y a los datos publicados recientemente, superiores a las estimaciones. Prevemos que el crecimiento pase del 0,9% de 2014 al 1,4% en 2015 (frente al 1,3% pronosticado anteriormente), para a continuación volver a aumentar hasta el 1,6% en 2016 (sin variación). En cuanto a la inflación, la caída de la deflación en el primer
trimestre contribuyó a impulsar la media anual, mientras que la subida de los precios energéticos a escala mundial — ligeramente más acelerada de lo previsto — también será beneficiosa. Esperamos que la inflación en 2015 se sitúe en el 0,2% (desde el 0,1% previsto anteriormente) y las previsiones para 2016 se mantienen sin cambios, en el 1,2%. En el plano de las políticas monetarias, seguimos esperando que el BCE compre activos por valor de 60.000 millones de euros al mes hasta septiembre de 2016 y que mantenga invariables sus tipos de interés.

Previsiones para el Reino Unido: la subida de tipos se retrasa

Hemos revisado a la baja la estimación de crecimiento del Reino Unido para 2015 del 2,6% al 2,2% debido, en parte, a unos resultados muy inferiores a lo previsto en el primer trimestre, aunque también a los efectos de base negativos provocados por una revisión al alza del 2014. Disminuimos nuestras previsiones de inflación del 0,6% al 0,4% para el presente año atendiendo a la caída de la inflación subyacente (derivada, en parte, de la fortaleza de la libra frente al euro, lo que contribuye a una menor inflación de los precios de las importaciones). El Banco de Inglaterra (BoE) no podrá subir los tipos de interés mientras la inflación permanezca por debajo del 1% (el límite inferior de su horquilla objetivo). Por tanto, hemos aplazado nuestras perspectivas para la primera subida de tipos de noviembre de 2015 a febrero de 2016. Prevemos que, a partir de entonces, el BoE suba sus tipos un 0,25% al trimestre, hasta situarlos en el 1,50% a finales de 2016.

Problemas en los países BRIC

China: aceleración de los estímulos

Las perspectivas de crecimiento en China para este año y el que viene permanecen invariables en el 6,8% y el 6,5%, respectivamente. En respuesta a la debilidad del crecimiento, las autoridades han implantado medidas de relajación monetaria. No obstante, últimamente hemos asistido a un cierto retroceso en las reformas presupuestarias y a cambios normativos que ahora obligan a los bancos a conceder préstamos a las administraciones locales para contribuir a la financiación de proyectos de infraestructuras. La combinación de relajación monetaria y marcos normativos parece concebida para forzar a los bancos a financiar el estímulo presupuestario, con algo de ayuda del banco central. Por este motivo, no revisamos al alza nuestras previsiones de crecimiento a pesar de la intensificación de los estímulos, que sólo confirma nuestra hipótesis de base.

Brasil: Dilma, atrapada en una espiral descendente

La continua debilidad económica, junto con otras decepciones, nos ha llevado a revisar a la baja nuestra previsión de crecimiento hasta el -1,8% en 2015. Sin embargo, hemos incrementado nuestras estimaciones de inflación hasta algo menos del 8% para este año, debido, en parte, a factores extraordinarios. Una vez desaparezcan, esperamos que la inflación se suavice en 2016. De hecho, prevemos que esta variable sea lo suficientemente baja en el primer trimestre de 2016 como para que su banco central recorte los tipos de manera preventiva 50 puntos básicos en el cuarto trimestre. Sin embargo, si se repiten las «reacciones adversas a la retirada de estímulos» ante la subida de tipos prevista por la Fed, el recorte de los tipos brasileños parece mucho menos probable.

La India: la confianza cae

El modesto ritmo de implementación de reformas desde la victoria electoral de Narendra Modi el pasado año ha coincidido en gran medida con nuestras previsiones. Por tanto, aún no revisamos nuestras estimaciones de crecimiento, aunque, de no implantarse algunas reformas en la próxima sesión parlamentaria, existen riesgos de caídas. En el plano de la inflación, hemos revisado a la baja nuestra previsión para este año debido principalmente a la caída de la inflación de los precios de los alimentos, aunque el riesgo de que se manifieste un nuevo episodio de El Niño hace que la inflación pueda sorprender al alza. En vista de la escasa inflación, esperamos dos nuevos recortes de tipos este año hasta el 7% aunque sin caer por debajo de este nivel, atendiendo al objetivo de inflación del país, situado en el 4% a medio plazo.

Rusia: optimismo sin garantías

Gracias a un crecimiento del PIB en el primer trimestre superior a lo previsto (del -1,9% interanual), hemos revisado ligeramente al alza nuestra estimación de crecimiento para finales de año, aunque seguimos esperando una contracción del 4%. Siguen existiendo dos riesgos fundamentales: el precio del crudo (que es poco probable que regrese este año a los niveles medios alcanzados en 2014) y la situación en Ucrania (que sigue siendo tensa). En lo relativo a las políticas monetarias, el banco central se ha embarcado en un ciclo de recortes de tipos que previsiblemente los situará en el 10% a finales de este año, en vista de la creciente debilidad económica y del máximo de inflación previsto. Un pequeño punto positivo para Rusia es la fortaleza demostrada por el rublo en las últimas semanas, que ha permitido al banco central comenzar a restablecer sus reservas tras meses de fuertes salidas de capitales.


Talking Economics se basa en el informe de Perspectivas económicas y de estrategia de Schroders, elaborado por el equipo de economistas de la firma: Keith Wade (economista jefe), Azad Zangana (economista para Europa) y Craig Botham (economista para mercados emergentes).

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