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Análisis Macro

Perspectivas para 2016: ciclo económico (renta variable europea)

Steve Cordell considera que el ciclo económico continuará en la fase de expansión en 2016 y analiza por qué los títulos de consumo orientados al mercado interno y sensibles a la actividad económica deberían comportarse bien en Europa.

18/12/2015

Steve Cordell

Steve Cordell

Fund Manager, European Equities

  • La economía global parece orientada a continuar con la fase de expansión del ciclo económico en 2016.
  • Es probable que la divergencia de políticas monetarias entre Estados Unidos y la zona euro complique el panorama.
  • Los títulos de consumo sensibles al ciclo económico deberían verse favorecidos en Europa, junto con algunos valores industriales.

Las divergencias en los rumbos de los bancos centrales complican el contexto de mercado

Desde el punto de vista de la economía global, parece que el ciclo económico continuará en fase de expansión en 2016. Esto permitirá que la Reserva Federal estadounidense (la Fed) suba los tipos de interés por primera vez desde 2006. Actualmente, se prevé una subida del 0,25% en diciembre de 2015 y, más allá de esta fecha, las probabilidades de que se produzca otra subida se sitúan por debajo del 50%. Esto quizás resulta comprensible en un momento en que la economía estadounidense lucha por crecer por encima del 2% en términos reales y la inflación apenas supera el 0%.

La tasa de crecimiento y el panorama de inflación son muy similares en Europa, pero en esta región, el Banco Central Europeo (BCE) está adoptando una postura totalmente diferente en cuanto a su política monetaria, basada en una inyección de liquidez. Los recientes compromisos vinculados al programa de flexibilización monetaria se han ampliado hasta marzo de 2017, momento en que el balance del BCE se habrá ampliado en 1,4 billones de euros. Esta divergencia de políticas monetarias a un lado y otro del Atlántico hace que realizar previsiones de cara a 2016 resulte muy complicado.

Las acciones monetarias son aún más confusas a la luz de los últimos datos económicos, que sorprendieron para mal en Estados Unidos y para bien en Europa. Se espera que las previsiones de beneficios en Europa se beneficien de la flexibilización monetaria, de la consiguiente depreciación del euro y del aumento de la demanda de créditos. Sin embargo, el último anuncio del BCE se topó con un euro más fuerte y una encuesta de esta institución a pequeñas empresas revelaba que la disponibilidad del crédito ya no era un problema pero que la demanda era inexistente. Es posible que la oferta monetaria se expanda alrededor de un 11% - 12% anual, pero la demanda de crédito no sigue esta tendencia y, con los tipos de interés en terreno negativo para los depósitos en el BCE, los bancos tienen dificultades para incrementar sus beneficios en este ciclo.

Consumo para impulsar la recuperación interna en Europa

Así pues, es posible que la recuperación interna en Europa no encuentre su mejor canal de propagación en los bancos durante este ciclo, especialmente si el ciclo crediticio estadounidense1 sigue deteriorándose a medida que la Fed ajuste su política. Irónicamente, el dólar suele alcanzar máximos justo después de las subidas de tipos en EE. UU., por lo que es posible que las exportaciones europeas tampoco cuenten con el apoyo de un euro más débil este año.

Los consumidores deberían ser los grandes beneficiados de nuevo en 2016, ya que las nóminas crecerán en términos reales y el desempleo seguirá reduciéndose en Europa. Esto perpetúa la tendencia de los últimos años pero, dado que habrá menos Gobiernos fingiendo alcanzar sus objetivos presupuestarios —con las elecciones italianas y francesas previstas para 2017, quizás el consumo se acelere en estos dos países tras varios años quedando a la zaga de vecinos como Alemania y España. Esto debería permitir que el crecimiento interno iguale o incluso supere la tasa de 2015 en la zona euro.

 

1 El ciclo crediticio expresa la expansión y la contracción del acceso de los prestatarios al crédito a lo largo del tiempo.

 

Es posible que los títulos de consumo se comporten bien, pero las materias primas seguirán siendo impredecibles

El comodín será el rumbo de los precios de las materias primas en 2016. Actualmente presionadas por el exceso de oferta a nivel global y la ralentización de la demanda en China, las materias primas podrían experimentar un repunte si el gigante asiático logra eliminar su excedente de existencias, si bien la oferta aún ha de contraerse notablemente, y es esta contracción de la oferta lo que podría impulsar los precios. Probablemente el crudo sea la primera en tomar este rumbo, pero ante los escasos indicios de tensiones reales más allá de en determinados segmentos del sector del petróleo y gas de esquisto en EE. UU., es probable que sigamos moviéndonos en niveles mínimos durante algún tiempo.

Es la lentitud del crecimiento nominal global (esto es, del crecimiento no ajustado a la inflación) lo que hace que este ciclo sea inusualmente prolongado y ello ha impulsado las valoraciones de los títulos de crecimiento2 hasta niveles elevados. El próximo año, es probable que las tendencias sigan siendo las mismas y si los títulos de crecimiento caen será porque los rendimientos de los bonos habrían acabado por subir. La Fed ha iniciado este proceso, pero con ello, incrementa aún más las probabilidades de que el crecimiento sea más lento. Una curva de rendimientos más plana en EE. UU. presionaría todavía más los títulos de valor y ampliaría los múltiplos de los de crecimiento. Por otro lado, los estímulos monetarios en Europa deberían derivar en una curva más pronunciada y en un descenso en los múltiplos de las valoraciones de los títulos de crecimiento y defensivos3.

Por este motivo, seguimos prefiriendo los valores cíclicos orientados al mercado interno frente a apuestas a escala mundial, pero hemos dejado de centrarnos en los bancos (perjudicados por los tipos bajos) para hacerlo en los títulos cíclicos de consumo (cuyas previsiones de beneficios aumentan) y en determinados valores industriales. Hemos pasado a estar sobreponderados en materias primas a través del petróleo, si bien con escasas expectativas de rendimientos rápidos.

2 Los títulos de crecimiento son aquellos que presentan altas tasas de crecimiento, tanto actuales como previstas, mientras que los títulos de valor son aquellos que han sido infravalorados por el mercado y tienen potencial de revalorización.

3 Los títulos defensivos son aquellos menos correlacionados con el ciclo de mercado y por tanto, los que suelen arrojar una rentabilidad superior cuando el crecimiento económico se ralentiza. Los valores cíclicos son los más sensibles al ciclo económico.

Las opiniones expresadas aquí son las de Steve Cordell, gestor de fondos de renta variable europea, y no representan necesariamente las opiniones declaradas o reflejadas en las Comunicaciones, Estrategias o Fondos de Schroders.Este documento tiene fines informativos exclusivamente y no se considera material promocional de ningún tipo. La información aquí contenida no se entiende como oferta o solicitud de compra o venta de ningún valor o instrumento afín en este documento. No se debe depositar su confianza en las opiniones e información recogidas en el documento a la hora de tomar decisiones de inversión y/o estratégicas. La información aquí contenida se considera fiable, pero Schroders no garantiza su integridad ni su exactitud. Publicado por Schroder Unit Trusts Limited, 31 Gresham Street, London EC2V 7QA. Autorizado y regulado por la Financial Conduct Authority. Para su seguridad, las comunicaciones serán grabadas o controladas. Las previsiones recogidas en el documento son el resultado de modelos estadísticos basados en una serie de supuestos. Las previsiones están sujetas a un alto nivel de incertidumbre sobre los factores económicos y de mercado futuros que pueden afectar a los resultados futuros reales. Las previsiones se ofrecen con fines informativos a fecha de hoy. Nuestros supuestos pueden variar sustancialmente en función de los cambios que puedan producirse en los supuestos subyacentes, por ejemplo, a medida que cambien las condiciones económicas y del mercado. No asumimos ninguna obligación de informarle de las actualizaciones o cambios en estos datos conforme cambien los supuestos, las condiciones económicas y del mercado, los modelos u otros aspectos.