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Análisis Macro

Perspectivas para 2016: Inversiones Multiactivo

Tras años de abundancia de liquidez en los mercados, las tendencias de inversión parecen haberse quedado sin fuelle y prevemos rentabilidades escasas en 2016. Los activos cíclicos representan la principal fuente de posibles rentabilidades “reprimidas” y podrían convertirse en el comodín de los inversores. 

21/01/2016

Johanna Kyrklund

Johanna Kyrklund

Global Head of Multi-Asset Investments

  • Parece que muchas de las tendencias económicas que dominaron 2015 se mantendrán en 2016, y que el crecimiento global seguirá dependiendo de las medidas de los bancos centrales.
  • Nuestras expectativas de rentabilidad son menores dado que los programas de expansión cuantitativa han inflado los precios de los activos que nos gustaban y las tendencias parecen haberse quedado sin fuelle. Así, preferimos ser pacientes en estos niveles, reducir el riesgo y esperar a que surjan mejores oportunidades.
  • Parece que el valor se concentra en los sectores más cíclicos de los mercados y los posibles catalizadores que contribuirían a materializar este valor podrían ser un crecimiento superior al esperado o un dólar estadounidense menos fuerte.

Muchas de las temáticas de 2015 siguen estando vigentes

En lo referente a 2016, nos planteamos la posibilidad de reutilizar nuestras perspectivas para 2015, cuando afirmamos:

  • Estados Unidos seguirá liderando la recuperación, pero la dinámica de crecimiento en el resto del mundo es débil. Así, preferimos activos capaces de soportar un contexto de crecimiento escaso.
  • Es probable que la renta variable siga arrojando rentabilidades reducidas, por lo que preferimos sectores del mercado con tendencias de beneficios corporativos más consolidadas.
  • El panorama para las materias primas se perfila complicado, aunque podrían surgir oportunidades tras los recientes desplomes de sus precios.

Es cierto que los datos económicos sugieren más de lo mismo: los datos sobre la actividad manufacturera siguen siendo débiles y el crecimiento del PIB global sigue estancado en torno al 2,5%, con EE. UU. todavía a la cabeza. Seguimos centrándonos en el crecimiento de las economías desarrolladas y hemos evitado los activos cíclicos, lo que se ha revelado como la opción adecuada. Sin embargo, el desafío al que nos enfrentamos actualmente reside en que los programas de expansión cuantitativa han inflado los precios de los activos que nos gustaban y parece que a estas tendencias no les queda recorrido. Por ello, hemos reducido el riesgo de nuestras carteras respecto a años anteriores.

Los activos más sensibles a la situación económica han perdido valor

¿Qué podría permitirnos renovar nuestras carteras y posicionarnos para lograr mayores rentabilidades potenciales? Sin duda, los activos expuestos a sectores más cíclicos registraron pérdidas considerables: la renta variable emergente cayó un 15%; las materias primas, un 26%; los títulos energéticos estadounidenses, un 24%; y la deuda emergente en divisa local, un 15% este año (fuente: Schroders, DataStream, del 31 de diciembre de 2014 al 22 de diciembre de 2015). Esto podría constituir una fuente potencial de rentabilidades acumuladas, donde consideramos dos posibles catalizadores.

En primer lugar, puede que la economía crezca más rápido de lo que se espera actualmente. En este sentido, es de prever que el consumo en EE. UU. y en Europa traiga algunas sorpresas positivas por la caída del precio del crudo.

En segundo lugar, los ganadores y perdedores dependerán de las fluctuaciones de las divisas. En los últimos años, Europa y Japón se erigieron ganadores de las guerras de divisas. Ahora que la Reserva Federal ha comenzado a subir los tipos, parece que esta tendencia podría tener recorrido, puesto que cuanto más altos sean los tipos en EE. UU. más podría apreciarse el dólar estadounidense. No obstante, entrevemos un escenario en el que el dólar estadounidense podría debilitarse, especialmente si la inflación sube en Europa y Japón abandona su programa de expansión cuantitativa por razones políticas.

En resumen, parece ser demasiado tarde para subirse al tren de los beneficiados por los programas de expansión monetaria y un poco pronto para optar por los activos con sensibilidad cíclica. La paciencia es una virtud.

Las opiniones expresadas aquí son las de Johanna Kyrklund, directora de Inversiones Multiactivo, y no representan necesariamente las opiniones declaradas o reflejadas en las Comunicaciones, Estrategias o Fondos de Schroders. Este documento tiene fines informativos exclusivamente y no se considera material promocional de ningún tipo. La información aquí contenida no se entiende como oferta o solicitud de compra o venta de ningún valor o instrumento afín en este documento. No se debe depositar su confianza en las opiniones e información recogidas en el documento a la hora de tomar decisiones de inversión y/o estratégicas. La información aquí contenida se considera fiable, pero Schroders no garantiza su integridad ni su exactitud. Publicado por Schroder Unit Trusts Limited, 31 Gresham Street, London EC2V 7QA. Autorizado y regulado por la Financial Conduct Authority. Para su seguridad, las comunicaciones serán grabadas o controladas. Las previsiones recogidas en el documento son el resultado de modelos estadísticos basados en una serie de supuestos. Las previsiones están sujetas a un alto nivel de incertidumbre sobre los factores económicos y de mercado futuros que pueden afectar a los resultados futuros reales. Las previsiones se ofrecen con fines informativos a fecha de hoy. Nuestros supuestos pueden variar sustancialmente en función de los cambios que puedan producirse en los supuestos subyacentes, por ejemplo, a medida que cambien las condiciones económicas y del mercado. No asumimos ninguna obligación de informarle de las actualizaciones o cambios en estos datos conforme cambien los supuestos, las condiciones económicas y del mercado, los modelos u otros aspectos.

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