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Análisis Macro

Perspectivas para 2016: materias primas

Tras cinco años de caídas, el ciclo bajista en el mercado de materias primas parece llegar a su fin y definitivamente esperamos sorpresas al alza que, cuando se materialicen, desencadenarán marcadas recuperaciones en 2016 y en los próximos años.

21/01/2016

Geoff Blanning

Geoff Blanning

Head of Commodities

  • El sector energético parece presentar el mayor potencial de subida de precios en 2016, aunque sigue habiendo riesgos a corto plazo.
  • Mantenemos la prudencia en los metales básicos, aunque existe potencial de repuntes a corto plazo, especialmente en lo referente al níquel.
  • El oro podría beneficiarse de una intensificación de las preocupaciones geopolíticas o macroeconómicas, o de cualquier depreciación del dólar.
  • Se espera que 2016 sea un año de cambio de tendencias para las grandes materias primas agrícolas.

Los inversores en materias primas han vivido momentos difíciles en 2015 ante la continuidad de grandes obstáculos, principalmente la apreciación del dólar y el debilitamiento de la economía china. En el mercado energético, la nueva política de la OPEP, con Arabia Saudí a la cabeza, de mantener su cuota de mercado lastró los precios del crudo hasta niveles muy inferiores a los que muchos pronosticaban, mientras que la climatología también desempeñó un papel inusitadamente importante, reduciendo la demanda de petróleo y gas en Estados Unidos y Europa e impulsando la producción de cereales y oleaginosas hasta cotas prácticamente récord en todo el mundo (hasta la fecha, los efectos sin parangón de El Niño han sido benévolos).

De cara al futuro, destacamos tres catalizadores clave de sorpresas al alza:

  1. El plano geopolítico: siempre ha sido muy relevante para los inversores en materias primas, pero actualmente lo hemos olvidado casi por completo. Es cuestión de tiempo que vuelvan a registrarse nuevas turbulencias en los flujos comerciales vinculados a las materias primas, muy probablemente en el segmento energético o alimentario en Oriente Medio o Rusia. En el trimestre pasado, Turquía se incorporó a la lista de países en conflicto con Rusia, mientras que las presiones sobre los gobernantes de Arabia Saudí siguen intensificándose.
  2. El dólar estadounidense: aunque las divisas presentan un panorama de difícil pronóstico, el amplio consenso acerca de nuevas ganancias en el dólar parece poco adecuado, incluso imprudente, en especial si observamos las tortuosas deliberaciones de la Reserva Federal acerca de los tipos de interés. Si el dólar cambia de rumbo, las materias primas podrían repuntar.
  3. Equilibrio oferta-demanda: este dilatado periodo de precios a la baja está sentando las bases para una vuelta al equilibrio entre la oferta y la demanda en diversas materias primas. Las dificultades de las compañías mineras y energéticas se intensificaron en el cuarto trimestre y es probable que el inevitable ajuste de la oferta se amplíe. El gas natural estadounidense, que últimamente ha estado cotizando por debajo del coste de producción incluso de los productores más eficientes, es un claro ejemplo de ello.

Energía

El sector energético parece presentar el mayor potencial de subida de precios en 2016, aunque sigue habiendo riesgos a corto plazo.

Las grandes sorpresas en el mercado del crudo en 2015 se centraron en el ámbito de la oferta: en primer lugar, la producción en Estados Unidos y otros países no miembros de la OPEP resistió mucho mejor de lo previsto y, en segundo lugar –y lo que es más importante–, la producción de la OPEP realmente aumentó, con Arabia Saudí e Irak a la cabeza.

Con el precio del barril a 31 dólares estadounidenses, es más probable que nunca que la producción estadounidense caiga en picado en 2016 y que comencemos a ver caídas también en muchas otras regiones. La posibilidad de que los productores de la OPEP (principalmente Irán pero es posible que también Libia) aumenten su producción no bastará para compensar las caídas a medio plazo en países no pertenecientes a esta organización. Por tanto, asumiendo que la demanda mundial seguirá creciendo de forma moderada, es lógico pronosticar una robusta recuperación de precios a medida que avance el año.

El problema del petróleo se mantendrá a corto plazo. La última y desastrosa reunión de la OPEP –que confirmó que la producción se regirá por “la ley de la selva” (sin cuotas ni objetivo general)– apunta a la posibilidad de un aumento de la producción de la OPEP en el primer trimestre de 2016. Por tanto, el cambio favorable en el equilibrio entre la oferta y la demanda que prevemos para 2016 podría retrasarse. Así, aunque siguen existiendo nuevos riesgos de caídas a corto plazo, parece inevitable que se produzca en algún momento una sólida recuperación hacia el umbral de los 60 dólares estadounidenses por barril (es decir, un incremento del 70%) una vez que la oferta toque techo.

El carácter benigno de la climatología dio al traste con cualquier posibilidad de una subida del precio del gas natural en Estados Unidos en los últimos meses. Sin embargo, se está fraguando una clara escasez de gas a medio plazo (en un plazo de uno a dos años): un panorama alcista reforzado por la reciente caída de precios. Prevemos un mercado caracterizado por una acuciante escasez de oferta de cara a finales de 2016, que propiciará alzas en los precios del 30 al 40% a 12 meses. El gas en la Unión Europea también podría beneficiarse de las tensiones renovadas entre Rusia y Ucrania.

Metales básicos

El panorama de los metales básicos sigue dominado por China. Mantenemos la prudencia, aunque existe potencial de repuntes a corto plazo, especialmente en lo referente al níquel.

Los metales básicos se estabilizaron recientemente a medida que las posiciones cortas se cubrieron ante los indicios de ajuste en la oferta. No obstante, toda visión positiva no será fundada hasta que podamos estar seguros de que la demanda china ha tocado fondo o de que las caídas en la oferta son lo suficientemente pronunciadas como para generar escasez y reducciones de las reservas. Aún estamos lejos de llegar a este punto y, por ello, creemos que los precios aún pueden registrar nuevos mínimos. El cobre sigue presentando el mayor potencial de caídas, mientras que el mayor potencial de alzas es para el níquel.

En China, nos enfrentamos a un contexto en el que la ratio inversión/PIB sigue siendo alta, el parque de viviendas, elevado y el desapalancamiento, limitado. Por tanto, existe un riesgo considerable de que la demanda vuelva a no estar a la altura de las previsiones de mercado para 2016. Sin embargo, a medida que el Gobierno central hace esfuerzos ímprobos por reducir el exceso de capacidad este año, la reducción del crédito a las compañías con capacidad productiva deficitaria se convertirá en un destacado contrapunto a la debilidad de la demanda. De hecho, los cierres anunciados en los sectores del zinc y del cobre, junto con la caída de la oferta a pequeña escala y un coste elevado, está derivando en un ajuste en los mercados concentrados subyacentes.

El comportamiento del plano de la oferta pone de manifiesto que estamos mucho más cerca del punto más bajo de este ciclo que hace un año. Factores como la drástica reducción del endeudamiento, la cancelación de dividendos y unos precios al contado por debajo de los costes de producción apuntan a un mercado compensado.

Metales preciosos

En 2016, el oro podría beneficiarse de una intensificación de las preocupaciones geopolíticas o macroeconómicas, o de cualquier depreciación del dólar.

En lo referente al oro, una de las preguntas clave es si el mercado dejará atrás en 2016 su reciente obsesión con los tipos de interés estadounidenses y el dólar y se centrará en la oferta y la demanda.

Aunque es probable que esto tarde en suceder, es probable que se haga más hincapié en los tipos reales de EE. UU.: la recuperación de la inflación mantendrá estos tipos en niveles bajos, lo que impulsará al oro. También creemos que el contexto de riesgos macroeconómicos se encuentra subestimado: el oro podría subir siempre que aumenten las tensiones sobre los principales índices de renta variable, exista presión en los mercados de alto rendimiento o vuelva a intensificarse la crisis financiera en China.

Los fundamentales del platino siguen en terreno neutro. La acusada debilidad del rand (que ha pasado del 11,5 a más del 15 frente al dólar en 2015) ha retrasado los ajustes de la oferta en Sudáfrica (que cuenta con el 70% de las minas de platino del mundo). Además, la confianza de los inversores se vio gravemente afectada por el escándalo de VW (lo que conlleva un descenso de la demanda para vehículos diésel) y posteriormente se registraron liquidaciones considerables en ETF en septiembre/octubre. Sin embargo, es probable que el efecto del escándalo de VW sea inferior a lo que se temía inicialmente. No obstante, el mercado presenta un elevado nivel de existencias. Para que se produzca una recuperación sostenible del precio, es fundamental que existan pruebas de reducción de existencias y la confianza de que el mercado se encuentre en una situación deficitaria, al margen de la demanda de los inversores.

Agricultura

Se espera que 2016 sea un año de cambio de tendencias para las grandes materias primas agrícolas y las previsiones de subidas de precios para algunas de ellas ya son positivas: colza, aceite de palma, cacao, azúcar y caucho.

Tres temáticas clave impulsarán los mercados agrícolas este año:

  1. La climatología: probablemente, el fuerte fenómeno de El Niño que se está registrando actualmente dará paso a La Niña en los próximos 6 a 12 meses. Los periodos de La Niña suelen asociarse a una caída de los rendimientos agrícolas.
  2. La India: las actuales dificultades vinculadas a la plantación de cereales, oleaginosas y caña de azúcar podrían hacer que el país volviera a convertirse en un gran importador de materias primas agrícolas.
  3. China: la producción de carne ha caído recientemente y podría derivar en un aumento de las importaciones de cerdo y aves de corral.

Continúan los fundamentales negativos de los mercados de cereales y oleaginosas (por ejemplo, abundantes cosechas y reservas a escala global, competencia en materia de exportaciones, ralentización de la demanda china, mayor precio del transporte de productos estadounidenses por la solidez del dólar estadounidense), pero los precios ya los descuentan en gran medida.

Los fundamentales de los aceites vegetales están adoptando una tendencia alcista debido al descenso de los rendimientos del aceite de palma y al incremento de las importaciones indias. Esperamos que el aceite de palma siga destacando en el segmento de las oleaginosas, seguido por la colza europea y la canadiense.

En lo referente al cacao, mantenemos una visión neutral a alcista, puesto que los bajos niveles de oferta están equilibrados con una reducción de la molienda. El mercado cafetero debería continuar mostrando una tendencia plana de no haber cambios en las condiciones meteorológicas actuales en Latinoamérica o en otros países productores de peso, si bien priorizamos la variedad arábica frente a la robusta, cuyas reservas siguen siendo elevadas. Los fundamentales del azúcar, que se revalorizó un 20% en el cuarto trimestre de 2015, se están tornando favorables a los precios, en vista de las reducciones de los cultivos en algunos de los principales países productores y se prevé que se produzca una escasez global en 2015-2016 por primera vez en seis temporadas.

El aumento del número de cabezas, el incremento de su peso medio y el bajo nivel de las exportaciones estadounidenses marcaron el sombrío panorama ganadero en 2015. Actualmente, parece que los factores bajistas están descontados en los precios y esperamos que estos mercados registren una evolución plana durante el primer trimestre de 2016. Sin embargo, ante la caída de la producción de carne en China, es probable que se produzca un repentino aumento de las importaciones de cerdo y aves de corral en 2016 y esto bien podría favorecer a este segmento, especialmente si el dólar se deprecia.

Las opiniones expresadas aquí son las de Geoff Blanning, responsable de materias primas, y no representan necesariamente las opiniones declaradas o reflejadas en las Comunicaciones, Estrategias o Fondos de Schroders. La rentabilidad registrada en el pasado no es un indicador fiable de los resultados futuros. El precio de las acciones y los ingresos derivados de las mismas pueden tanto subir como bajar y los inversores pueden no recuperar el importe original invertido. Este documento tiene fines informativos exclusivamente y no se considera material promocional de ningún tipo. La información aquí contenida no se entiende como oferta o solicitud de compra o venta de ningún valor o instrumento afín en este documento. No se debe depositar su confianza en las opiniones e información recogidas en el documento a la hora de tomar decisiones de inversión y/o estratégicas. La información aquí contenida se considera fiable, pero Schroders no garantiza su integridad ni su exactitud. Publicado por Schroder Unit Trusts Limited, 31 Gresham Street, London EC2V 7QA. Autorizado y regulado por la Financial Conduct Authority. Para su seguridad, las comunicaciones serán grabadas o controladas. Las previsiones recogidas en el documento son el resultado de modelos estadísticos basados en una serie de supuestos. Las previsiones están sujetas a un alto nivel de incertidumbre sobre los factores económicos y de mercado futuros que pueden afectar a los resultados futuros reales. Las previsiones se ofrecen con fines informativos a fecha de hoy. Nuestros supuestos pueden variar sustancialmente en función de los cambios que puedan producirse en los supuestos subyacentes, por ejemplo, a medida que cambien las condiciones económicas y del mercado. No asumimos ninguna obligación de informarle de las actualizaciones o cambios en estos datos conforme cambien los supuestos, las condiciones económicas y del mercado, los modelos u otros aspectos.

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