印刷する
compartir

Análisis Macro

Perspectivas 2016: renta variable asiática excl. Japón

Si echamos la vista atrás, 2015 ha sido un año complicado para los mercados asiáticos de renta variable, ya que la ralentización del crecimiento mundial y de los mercados emergentes, especialmente en China, ha lastrado la confianza de los inversores. No obstante, en retrospectiva, el comienzo de 2015 presentó importantes similitudes con el año anterior, cuando los intermediarios bursátiles también recomendaban a sus clientes que entraran en China. En 2015, este consejo se materializó en el inicio de un repunte claramente insostenible de los mercados de acciones A chinas (esto es, las acciones de las empresas chinas que cotizan en las plazas bursátiles de Shanghái y Shenzhen, con acceso limitado para los inversores extranjeros). Esperamos con interés saber cuáles serán las recomendaciones para 2016.

18/12/2015

Robin Parbrook

Robin Parbrook

Head of Asia ex Japan Equities

  • La demografía, la deflación y las alteraciones dificultan la obtención de rentabilidades en Asia
  • Las valoraciones no están tan baratas como puede parecer sobre el papel, y muchas de las empresas de consumo y domésticas de calidad que nos gustan siguen estando caras
  • Obtener ganancias en Asia siempre ha exigido una inversión centrada en compañías de calidad, no en países o sectores. No obstante, aún podemos encontrar suficientes ideas de inversión que aplicar a nuestras carteras

En nuestra opinión, la clave reside en ignorar el ruido del mercado en Asia. Nuestras advertencias sobre una burbuja creada por las operaciones de préstamo con reposición del margen —una forma de empréstito para adquirir acciones – se confirmaron cuando los precios de las acciones se desplomaron, tal y como predijimos, a mediados de año. Esto reforzó aún más nuestra visión de que invertir en la región requiere una búsqueda de empresas de calidad con potencial para brindar a los accionistas rentabilidades constantes y que coticen a precios razonables.

Asia sigue ofreciendo importantes ventajas estructurales en términos de potencial de crecimiento a más largo plazo, aunque a corto plazo, existen obstáculos que deben tenerse en cuenta a la hora de tomar decisiones de inversión. Las empresas asiáticas se enfrentan a tres tendencias clave a escala mundial que afectarán al panorama general: demografía, deflación y alteraciones.

Alteraciones en Asia

A primera vista, podría parecer que el escándalo sobre las emisiones de los vehículos diésel de Volkswagen (VW) destapado en septiembre sólo afectaría a los fabricantes europeos de vehículos, pero, en nuestra opinión, este acontecimiento se enmarca en una tendencia global más amplia en la que los puntos de inflexión en ciertos sectores pueden representar una importante advertencia para algunas empresas. Este caso también constituye un buen ejemplo de un acontecimiento gracias al cual los actores que generan alteraciones pueden beneficiarse de la caída de sus competidores sectoriales más consolidados. En el caso de los automóviles, el escándalo de Volkswagen podría acelerar la transición a largo plazo del sector del automóvil tradicional, dominado por la gasolina y el diésel, a un modelo encabezado por los vehículos eléctricos e híbridos.

En un mundo en el que los cambios tecnológicos son cada vez más rápidos, esta transición concierne tanto a Asia como a Europa. Entre los ganadores a largo plazo podrían estar las empresas tecnológicas de Taiwán y Hong Kong (ya que los coches eléctricos son productos electrónicos), mientras que los fabricantes de equipos originales, que producen las piezas de los automóviles, y las empresas petroleras podrían acabar entre los perdedores.

Si nuestras predicciones resultaran acertadas, los fabricantes de equipo y las empresas petroleras podrían convertirse en trampas de valor – los casos en los que el precio de la acción de una empresa parece barato, pero en realidad sigue siendo caro en comparación con su valor intrínseco –, tal y como ya ocurrió con los centros comerciales y supermercados asiáticos, que vieron cómo sus competidores online mermaron sus cuotas de mercado y sus beneficios. La clave residirá en anticipar esta alteración para obtener rentabilidades a largo plazo y ningún sector de la región será inmune a ella.

¿Seguro que los mercados asiáticos están baratos?

La pregunta que más nos hacen nuestros clientes es: “¿Están baratos los mercados asiáticos?”. Nuestra respuesta sigue siendo: “No tan baratos como cabría imaginar”. Ante esta respuesta, siempre nos topamos con cierta incredulidad en vista del comportamiento decepcionante de los mercados asiáticos este año y, especialmente, en los últimos cinco, en los que las rentabilidades del índice MSCI All Country Asia Pacific ex Japan han sido efectivamente nulas en dólares. Cuando muchos valores bancarios y de materias primas de valor cuestionable se eliminan de los índices, los múltiplos de precios resultantes – como el PER, que se calcula dividiendo el precio de las acciones de una compañía entre los beneficios por acción – concuerdan con las medias a largo plazo (véanse los gráficos más abajo). Además, muchos de los valores de consumo y domésticos de calidad en los que estamos realmente interesados siguen pareciéndonos caros.

El problema sigue siendo que la combinación de un exceso de inversión y de endeudamiento, una demanda final débil y avances tecnológicos de gran envergadura han planteado y plantean importantes obstáculos para los beneficios de las empresas asiáticas. En la región, esto ha dado lugar a una drástica compresión de la rentabilidad sobre los recursos propios (ROE), una ratio de rentabilidad que mide la capacidad de una compañía para generar beneficios a partir de las inversiones de sus propios accionistas en la firma.

Para lograr una recuperación sostenida en los mercados de renta variable asiáticos, es necesario que se produzca un aumento de las ganancias y rentabilidades del capital invertido. Para ello, será necesario el retorno de la inflación y el crecimiento económico y de una cierta “destrucción creativa” del exceso de capacidad.

¿Dónde están las oportunidades?

Seguimos siendo relativamente cautos en cuanto a nuestras perspectivas sobre la renta variable asiática a medida que nos acercamos a 2016. Todavía encontramos suficientes ideas para rondar la plena inversión, pero los clientes deberían mostrarse razonables sobre la rentabilidad en vista del escaso potencial de revalorización. Nuestra prudencia radica en la creencia de que las fuerzas deflacionistas y el débil crecimiento global constituyen obstáculos para los mercados bursátiles asiáticos. La deflación tampoco es positiva si se cuenta con un nivel excesivo de deuda: el apalancamiento ha aumentado de forma notable desde la crisis financiera mundial, especialmente en el sector corporativo de China y su área de influencia. No creemos que los mercados de renta variable asiáticos vayan a protagonizar un boom deflacionista, ya que la debilidad de la inversión y el consumo conlleva que la rentabilidad del capital invertido (ROIC), que mide la eficiencia de una compañía en términos de asignación de su capital en inversiones rentables, probablemente seguirá estando bajo presión. La rentabilidad de los mercados bursátiles asiáticos ha sido decepcionante, ya que muchas empresas se centran en el crecimiento en vez de en el ROIC.

Podemos encontrar algunas oportunidades de inversión de calidad en la región, pero esta tarea resulta complicada y requiere ignorar partes importantes del índice del mercado o “beta”. Nuestros segmentos favoritos para invertir son empresas con sólidos flujos de caja y, en el marco del actual contexto de escaso crecimiento de los beneficios, los productores low cost que también cuenten con una base de costes flexible. Nos siguen gustando las empresas capaces de aprovechar la tendencia creciente de urbanización y el aumento de la clase media.

Las opiniones expresadas aquí, son las de Alex Robin Parbrook, responsable de renta variable asiática (excl. Japón), y no representan necesariamente las opiniones declaradas o reflejadas en las Comunicaciones, Estrategias o Fondos de Schroders. Este documento tiene fines informativos exclusivamente y no se considera material promocional de ningún tipo. La información aquí contenida no se entiende como oferta o solicitud de compra o venta de ningún valor o instrumento afín en este documento. No se debe depositar su confianza en las opiniones e información recogidas en el documento a la hora de tomar decisiones de inversión y/o estratégicas. La información aquí contenida se considera fiable, pero Schroders no garantiza su integridad ni su exactitud. Publicado por Schroder Unit Trusts Limited, 31 Gresham Street, London EC2V 7QA. Autorizado y regulado por la Financial Conduct Authority. Para su seguridad, las comunicaciones serán grabadas o controladas. Las previsiones recogidas en el documento son el resultado de modelos estadísticos basados en una serie de supuestos. Las previsiones están sujetas a un alto nivel de incertidumbre sobre los factores económicos y de mercado futuros que pueden afectar a los resultados futuros reales. Las previsiones se ofrecen con fines informativos a fecha de hoy. Nuestros supuestos pueden variar sustancialmente en función de los cambios que puedan producirse en los supuestos subyacentes, por ejemplo, a medida que cambien las condiciones económicas y del mercado. No asumimos ninguna obligación de informarle de las actualizaciones o cambios en estos datos conforme cambien los supuestos, las condiciones económicas y del mercado, los modelos u otros aspectos. Los datos de terceros son propiedad o están sujetos a licencia del proveedor de datos y no podrán reproducirse o extraerse y utilizarse con ningún otro fin sin el consentimiento del referido proveedor de datos. Los datos de terceros se facilitan sin garantías de ningún tipo. El proveedor de datos y el emisor del documento no serán responsables en modo alguno en relación con los referidos datos de terceros. El Folleto y/o www.shroders.es contienen cláusulas adicionales de exoneración de responsabilidad aplicables a tales datos.