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Análisis Macro

Perspectivas para 2016: renta variable China

Ante un contexto de ralentización del crecimiento económico e ingresos anémicos, la importancia de la selección de valores pasa a tener aún más protagonismo en 2016.

12/01/2016

Louisa Lo

Louisa Lo

Head of Greater China Equities

  • Hemos asistido a la aparición de una “economía a dos velocidades” en diferentes ámbitos en China, tal y como se refleja en los rumbos opuestos que han tomado las empresas privadas y las públicas.
  • La liberalización continuada de los mercados financieros chinos deberían seguir generando oportunidades en el universo de títulos nacionales en los que podemos invertir.
  • En un contexto de ralentización del crecimiento económico e ingresos anémicos, la importancia de la selección de valores pasa a tener aún más protagonismo.

Aunque el crecimiento del PIB chino se mantuvo generalmente estable entre el 6,5% y el 7% en 2015, la economía real muestra un panorama mucho más débil, dado que varios indicadores han apuntado a una ralentización cada vez mayor. A pesar de esto, el mercado de acciones A chinas (que alberga las acciones de empresas chinas que cotizan en las bolsas de Shanghái y Shenzhen y cuyo acceso por parte de inversores extranjeros es limitado) registró un extraordinario repunte iniciado en el cuarto trimestre de 2014 e impulsado por los niveles récord de operaciones de préstamo con reposición del margen y la previsión de nuevos estímulos por parte del Gobierno del país. Esto culminó con un espectacular desplome de los precios de las acciones a mediados de 2015 debido a una oleada de ventas masivas provocada por las valoraciones injustificadas y las preocupaciones sobre el exceso de operaciones de préstamo.

Allá por el mes de mayo, manifestamos nuestra inquietud sobre la escasa sostenibilidad de las valoraciones de las acciones A chinas y expresamos nuestras ideas sobre cómo capear la volatilidad de los mercados en una economía en fase de ralentización. Siempre hemos sido de la opinión de que seguirá habiendo oportunidades a largo plazo fruto de análisis ascendentes en China, tal y como se refleja en nuestra estrategia de inversión.

Una economía china a dos velocidades

Aunque los últimos datos del país no han mostrado mucho dinamismo, el sector servicios chino se encuentra, por lo general, en mucha mejor forma, pero su repunte no basta para compensar la ralentización del sector manufacturero. La campaña anticorrupción ha afectado seriamente a la demanda de los consumidores en el ámbito de productos de lujo e incluso de consumo básico,tanto a empresas chinas como a multinacionales. El ritmo de las inversiones en inmovilizado, que anteriormente servía como herramienta anticíclica, también ha dado muestras de desaceleración ante el descenso de las obras nuevas y la ausencia de incentivos para que las administraciones locales apliquen estímulos presupuestarios.

Quizás una de las divergencias más relevantes, al menos en lo que a los inversores respecta, ha sido la protagonizada por el tándem empresas privadas/empresas públicas. Las primeras han experimentado un aumento de las ventas y de los beneficios netos (un claro ejemplo de ello han sido algunos de los grandes nombres del sector de Internet), mientras que las empresas públicas, como los bancos, las compañías industriales y las petroleras, han asistido a un descenso de sus ingresos ante la debilidad de las economías y de los precios de las materias primas.

Los rumbos opuestos protagonizados por las empresas privadas y las públicas contrastan con la divergencia más general entre el sector manufacturero y el de servicios en China (es decir, los sectores secundario y terciario, respectivamente, representados en el gráfico 2). La debilidad continuada que muestran los datos manufactureros del país ha persistido, pero el sector de servicios a los consumidores sigue mostrando una tasa de crecimiento robusta y representa un porcentaje cada vez mayor del crecimiento del PIB. Esto se enmarca en una transición a largo plazo que muchos consideran necesaria para que la economía china pueda beneficiarse de un crecimiento sostenible.

Reformas: panorama heterogéneo

Se lleva pregonando desde hace mucho que las reformas y las reestructuraciones son la clave para que el Gobierno chino mejore la eficiencia empresarial y optimice la asignación de recursos. Sin embargo, hasta el momento las iniciativas de reformas han decepcionado, especialmente en lo referente a las grandes empresas públicas. En cambio, se han realizado algunos avances en el ámbito de las empresas públicas más pequeñas dada su mayor flexibilidad para implantar cambios y reformas. A medida que nos adentramos en 2016, es probable que el Gobierno siga favoreciendo las fusiones y adquisiciones transfronterizas, especialmente en el tan necesitado sector tecnológico. Sin embargo, es posible que algunos de estos acuerdos no favorezcan los ingresos y requieran un atento seguimiento. 

Continúa la liberalización de los mercados financieros

Los mayores avances se han realizado en el ámbito de la liberalización del mercado financiero. La reciente incorporación del yuan a la cesta de Derechos Especiales de Giro (DEG) del Fondo Monetario Internacional (FMI) –esto es, un grupo de divisas internacionales definidas como activos de reserva de cambio complementarios– es todo un hito para la internacionalización de esta moneda.

Además, la liberalización continuada de los mercados bursátiles, primero a través del Shanghai-Hong Kong Stock Connect, al que seguirá un programa similar para la Bolsa de Shenzhen, debería generar más oportunidades en el inestable universo de acciones chinas. Además, el hecho de que el proveedor de índices MSCI incorporara recientemente acciones chinas cotizadas en EE. UU. (ADR) a sus índices MSCI China y MSCI Emerging Markets, proceso que culminará en mayo/junio del próximo año, debería tener una repercusión más profunda en el desarrollo del mercado chino. Este reajuste también reflejará mejor la realidad de la “nueva economía” del país, en la que sectores como la educación, Internet, el comercio electrónico, los viajes y el consumo protagonizarán una mayor contribución al crecimiento.

Las valoraciones descuentan las malas noticias

Las valoraciones que arrojan los mercados chinos, según el índice MSCI China, rondan niveles registrados en crisis anteriores, como en la crisis financiera global de 2008, con una ratio precio/valor contable en torno a 1,1 veces (esta ratio se utiliza para comparar el precio medio de mercado de una compañía durante los últimos doce meses con su valor contable). Creemos que los precios de las acciones ya reflejan gran parte de las malas noticias. La liquidez del mercado debería seguir siendo favorable, dado que el contexto deflacionista permite la implantación de nuevas medidas de estímulo monetario, como la rebaja de la ratio de reservas obligatorias (RRR), que indica la cantidad de efectivo que un banco ha de mantener expresada como porcentaje de sus depósitos totales, o bajadas de los tipos de interés.

¿Riesgos potenciales para los mercados de China y su área de influencia?

Entre los peligros potenciales para China, se encuentran errores políticos por parte del Gobierno del país, los riesgos relativos a los ingresos empresariales en vista de su escaso crecimiento en un contexto deflacionista y un nuevo aumento de los préstamos morosos en el sistema bancario. Aunque la reestructuración podría seguir ejerciendo presión en la economía a corto plazo, no prevemos un desplome sistémico de grandes dimensiones en el sistema financiero.

Otro riesgo clave para el mercado de China/Hong Kong será el calendario de subidas de tipos de la Reserva Federal (Fed).

En lo referente a Taiwán, las dificultades políticas de unas elecciones presidenciales programadas para el próximo año –en las que se espera que el Partido Progresista Democrático (DPP), en la oposición, resulte ganador– podría generar incertidumbre en los diálogos con China, en vista de la relación menos estrecha que mantiene el partido con Pekín. Hoy en día, el mercado probablemente ya ha descontado un enfoque relativamente pragmático del DPP frente a China.

¿Dónde vemos oportunidades?

Ante un contexto de ralentización del crecimiento económico y de escasos ingresos en el mercado chino, la importancia de la selección de valores basada en análisis ascendentes pasa a tener aún más protagonismo. Seguimos centrados en invertir en firmas con modelos de negocio sostenibles y sólidos flujos de caja.

Sobreponderación en títulos de consumo/servicios chinos

Ante el positivo panorama a largo plazo que pronosticamos para el consumo en el país, seguimos sobreponderados en los sectores de consumo/servicios, incluido el de Internet, turismo y educación. También hemos invertido de forma selectiva en empresas que pueden beneficiarse de las políticas favorables del gobierno, como los fabricantes de equipo ferroviario, las firmas de protección medioambiental y las compañías de energías renovables/alternativas. Por otro lado, mantenemos una postura prudente sobre el sector bancario en vista de la intensificación del riesgo vinculado a la calidad de los activos y la reducción de los márgenes netos por intereses. Entretanto, estamos generalmente infraponderados en títulos petroleros y de materias primas.

Hong Kong: preferimos firmas hongkonesas más tradicionales

La ralentización de la economía china y la caída continuada de turistas procedentes de China continental está afectando a las ventas minoristas en Hong Kong, que han sido un catalizador clave para el crecimiento económico de la región en los últimos años. A pesar de que existen unas perspectivas más sombrías para la economía local a corto plazo, en un horizonte a largo plazo seguimos percibiendo valor en las empresas más orientadas al mercado interno, como las de inversión en inmuebles comerciales, los conglomerados diversificados regionales y globales, las aseguradoras regionales y determinadas firmas manufactureras de exportación. Los balances de estas compañías suelen ser muy conservadores, las marcas muestran solidez, los dividendos son favorables y la calidad de los equipos directivos es de sobra conocida por los inversores.

Taiwán: obstáculos políticos y el ciclo de los productos tecnológicos

Tras un notable incremento de los ingresos en 2014 generado por el nuevo ciclo de producto del iPhone 6 de Apple, nos cuesta identificar otro catalizador visible para la revalorización del sector tecnológico, especialmente tras la tibia acogida que ha tenido el iPhone 6S. De cara al futuro, las perspectivas de los títulos de la “vieja economía” (como los de materiales y los bancos) siguen siendo mediocres, mientras que determinadas firmas tecnológicas y de telecomunicaciones siguen ofreciendo a los inversores valoraciones atractivas y unos niveles aceptables de dividendos.

Acciones A chinas: lenta caída

El mercado de acciones A chinas experimentó una considerable corrección a corto plazo en el tercer trimestre de 2015, tal y como se esperaba. Prevemos que este mercado registrará una evolución plana a corto plazo, puesto que la liquidez seguirá siendo abundante y los préstamos han retomado niveles más razonables. Aunque la tendencia alcista del mercado está limitada por el exceso de títulos públicos, algunas de las firmas de mejor calidad han ganado atractivo tras la última corrección, mientras que las valoraciones de muchas firmas de pequeña y mediana capitalización siguen siendo excesivas. En el marco de nuestra estrategia general para China y su área de influencia, recogimos beneficios en la mayoría de las acciones A en el segundo trimestre del año y volveremos a entrar en este segmento ante su debilidad continuada siendo muy selectivos.

Las opiniones expresadas aquí son las de Louisa Lo, responsable de renta variable China, y no representan necesariamente las opiniones declaradas o reflejadas en las Comunicaciones, Estrategias o Fondos de Schroders. La rentabilidad registrada en el pasado no es un indicador fiable de los resultados futuros. El precio de las acciones y los ingresos derivados de las mismas pueden tanto subir como bajar y los inversores pueden no recuperar el importe original invertido. Este documento tiene fines informativos exclusivamente y no se considera material promocional de ningún tipo. La información aquí contenida no se entiende como oferta o solicitud de compra o venta de ningún valor o instrumento afín en este documento. No se debe depositar su confianza en las opiniones e información recogidas en el documento a la hora de tomar decisiones de inversión y/o estratégicas. La información aquí contenida se considera fiable, pero Schroders no garantiza su integridad ni su exactitud. Publicado por Schroder Unit Trusts Limited, 31 Gresham Street, London EC2V 7QA. Autorizado y regulado por la Financial Conduct Authority. Para su seguridad, las comunicaciones serán grabadas o controladas. Los datos de terceros son propiedad o están sujetos a licencia del proveedor de datos y no podrán reproducirse o extraerse y utilizarse con ningún otro fin sin el consentimiento del referido proveedor de datos. Los datos de terceros se facilitan sin garantías de ningún tipo. El proveedor de datos y el emisor del documento no serán responsables en modo alguno en relación con los referidos datos de terceros. El Folleto y/o www.shroders.es contienen cláusulas adicionales de exoneración de responsabilidad aplicables a tales datos. Las previsiones recogidas en el documento son el resultado de modelos estadísticos basados en una serie de supuestos. Las previsiones están sujetas a un alto nivel de incertidumbre sobre los factores económicos y de mercado futuros que pueden afectar a los resultados futuros reales. Las previsiones se ofrecen con fines informativos a fecha de hoy. Nuestros supuestos pueden variar sustancialmente en función de los cambios que puedan producirse en los supuestos subyacentes, por ejemplo, a medida que cambien las condiciones económicas y del mercado. No asumimos ninguna obligación de informarle de las actualizaciones o cambios en estos datos conforme cambien los supuestos, las condiciones económicas y del mercado, los modelos u otros aspectos.