Cinco gráficos que te ayudarán a mantener la calma ante el nerviosismo de los mercados
Quizás lo haya olvidado, pero los mercados mundiales cayeron casi un 20% en abril tras el «Día de la Liberación», antes de repuntar hasta alcanzar máximos históricos. Ahora que entramos en un nuevo periodo de nerviosismo, estos datos a largo plazo nos ofrecen perspectiva.
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Hubo un momento, en abril, en que el mercado bursátil mundial (índice MSCI ACWI) había caído casi un 20% en términos de dólares y libras esterlinas, y algo más en términos de euros. Esto se produjo tras el anuncio inicial de los aranceles estadounidenses en lo que la Administración Trump denominó el «Día de la Liberación».
En medio de las guerras arancelarias y la agitación geopolítica, muchos inversores, abatidos y afectados, se vieron tentados a vender. Ahora que entramos en un nuevo periodo de nerviosismo en los mercados, muchos volverán a mostrarse inquietos.
Pero lo que ocurrió tras la caída de abril sirve como un poderoso recordatorio de los riesgos a los que se enfrentan los inversores si intentan predecir el comportamiento del mercado. El mercado bursátil recuperó rápidamente sus pérdidas antes de continuar subiendo hasta alcanzar nuevos máximos históricos. A finales de octubre, había subido un 36% en términos de dólares desde sus mínimos. Cualquiera que haya vendido estará lamentando esa decisión.
Ahora, en noviembre, una vez más, el mercado muestra signos de inquietud. El indicador del miedo del mercado, el índice Vix, ha subido y los precios de las acciones han vuelto a caer.
Antes de continuar, vale la pena poner en contexto esta última oleada de tensión. El mercado bursátil no ha bajado ni siquiera un 5% desde su último máximo histórico, pero eso no cambia el nerviosismo que ya sienten muchas personas.
No podemos cambiar la respuesta emocional, pero lo que sí podemos hacer es proporcionar un análisis objetivo y basado en datos que ayude a pasar de una reacción instintiva a una más lógica y razonada.
1. Las caídas del 10% o más se producen en la mayoría de los años, y las caídas del 20% se producen aproximadamente cada cuatro años.
La volatilidad de este año ha dado miedo, pero vale la pena situarla en un contexto a más largo plazo. No es nada fuera de lo normal. El mercado ha caído un 10% o más en 31 de los últimos 54 años (incluido 2025). Y ha caído un 20% o más en 13 de esos años.
Las mayores caídas del mercado bursátil en cada uno de los últimos 54 años naturales, MSCI World (USD).
La rentabilidad pasada no es indicativa de la futura y puede no repetirse.
Fuente: LSEG DataStream, MSCI y Schroders. Datos hasta el 18 de noviembre de 2025 para el índice de precios MSCI World en USD.
El riesgo de pérdidas a corto plazo es el precio que hay que pagar por la rentabilidad a largo plazo que ha ofrecido el mercado de valores.
2. Invertir en bolsa es muy arriesgado a corto plazo, pero menos a largo plazo, a diferencia de lo que pasa con el efectivo.
Aunque las caídas a corto plazo son motivo de estrés, para la mayoría de los inversores lo más importante debería ser el riesgo de no alcanzar sus objetivos financieros a largo plazo. Estos varían, pero, como mínimo, la mayoría de los inversores quieren que su dinero crezca al ritmo de la inflación.
Aquí es donde las acciones han destacado históricamente, mientras que inversiones aparentemente más seguras, como el efectivo, han tenido dificultades. A corto plazo, el efectivo y las acciones tienen un historial similar en cuanto a superar la inflación. Ambos lo han conseguido en alrededor del 60% de los casos, sin lograrlo en un considerable 40% de ellos.
Pero cuanto más largo es el horizonte de inversión, más probable es que las acciones superen a la inflación, mientras que las probabilidades de que supérelo haga el efectivo han sido bajas. Como resultado, se puede argumentar que el efectivo ha sido más arriesgado que la inversión en renta variable cuando se trata de superar la inflación a largo plazo.
Porcentaje de periodos en los que las acciones y el efectivo estadounidenses han superado la inflación entre 1926 y 2024
La rentabilidad pasada no es indicativa de la futura y puede no repetirse.
Fuente: Acciones representadas por Ibbotson® SBBI® US Large-Cap Stocks, efectivo por Ibbotson® US (30 días) Treasury Bills. Datos hasta diciembre de 2024. Morningstar Direct, consultado a través del CFA Institute y Schroders.
2. Dejarte llevar por la volatilidad podría salirte caro a largo plazo
El índice Vix mide la volatilidad que los inversores esperan del índice S&P 500 en los próximos 30 días. Recientemente, el 27 de octubre, daba la señal de que todo estaba en orden con un nivel de 15, por debajo de la media histórica de 19. Sin embargo, el viernes 21 de noviembre se disparó hasta alcanzar los 28 puntos.
La pregunta que se plantean los inversores es si deben interpretar un indicador de miedo tan elevado como señal para vender sus acciones. Históricamente, la respuesta ha sido un rotundo no.
Crecimiento de 100 dólares invertidos íntegramente en acciones, frente al aumento de efectivo cuando el VIX está alto
La rentabilidad pasada no es indicativa de la futura y puede no repetirse.
Nota: Los niveles superiores a 33,0 representan el 5 % superior de la experiencia del VIX. La cartera se reequilibra diariamente, en función del nivel del VIX al cierre anterior. El índice bursátil es el S&P 500 y el efectivo es efectivo a 30 días. Datos hasta el 30 de septiembre de 2025. Las cifras no tienen en cuenta ningún coste, incluidos los costes de transacción. Fuente: CBOE, LSEG Datastream, Schroders.
4. No te preocupes si el mercado está cerca de los máximos históricos
La regla básica de la inversión es comprar barato y vender caro. Por lo tanto, es perfectamente razonable que los inversores sientan preocupación si el mercado se encuentra en máximos históricos o cerca de ellos. Pero ¿deberían preocuparse? La conclusión de nuestro análisis de la rentabilidad del mercado bursátil desde 1926 es inequívoca: no.
De media las rentabilidades a 12 meses tras alcanzar un máximo histórico han sido mejores que en otros momentos: un 10,4% por encima de la inflación, frente al 8,8% cuando el mercado no estaba en máximos. Las rentabilidades a dos o tres años han sido similares, independientemente de si el mercado estaba en máximos históricos o no.
Las rentabilidades han sido más altas invirtiendo cuando el mercado bursátil estaba en máximos históricos que cuando no.
Rentabilidades medias ajustadas a la inflación de las acciones de gran capitalización de EE. UU., por año.
La rentabilidad pasada no es indicativa de la futura y puede no repetirse.
Fuente: Acciones representadas por Ibbotson® SBBI® US Large-Cap Stocks, efectivo por Ibbotson® US (30 días) Treasury Bills. Datos a 30 de septiembre de 2025. Morningstar Direct, consultado a través del CFA Institute y Schroders.
Aunque inicialmente esto pueda parecer contradictorio, tiene sentido si se tiene en cuenta que el mercado ha subido con el tiempo y, por lo tanto, ha alcanzado máximos históricos de forma regular. De los 1.197 meses transcurridos desde enero de 1926, el mercado alcanzó máximos históricos en 368 de ellos, es decir, en el 31% de los casos.
También podemos analizar el coste a largo plazo de dejarse intimidar si el mercado alcanza un máximo histórico. La siguiente tabla muestra cómo habrían crecido 100 dólares invertidos en el mercado bursátil estadounidense en distintos horizontes temporales hasta el 30 de septiembre de 2025, en términos ajustados a la inflación. También muestra lo que habría ocurrido si, en lugar de mantener la inversión, se hubiese decidido cambiar de estrategia vendiendo las acciones por efectivo cada vez que el mercado alcanzaba un máximo histórico, y se hubiese vuelto a invertir en acciones cuando el mercado corregía. Esta estrategia le habría costado a los inversores mucho dinero. Y eso sin tener en cuenta los costes de transacción.
Vender acciones cada vez que el mercado ha alcanzado un máximo histórico en el pasado habría destruido una gran cantidad de riqueza a largo plazo
Crecimiento de 100 dólares, ajustado a la inflación
Crecimiento de 100 dólares invertidos hace X años | Invertido en acciones a lo largo de todo el año | Cambio a efectivo si al final del mes anterior se alcanzó un máximo histórico | Riqueza destruida por el cambio de estrategia |
10 años | 301 | 189 | –37% |
20 años | 486 | 288 | –41% |
30 años | 927 | 456 | –51% |
50 años | 5,179 | 1,788 | –65% |
Desde 1926 | 114,138 | 10,470 | –91% |
La rentabilidad pasada no es indicativa de la futura y puede no repetirse.
Datos de enero de 1926 a septiembre de 2025. La estrategia de cambio pasa a efectivo para el mes siguiente siempre que el cierre del mes anterior haya sido un máximo histórico, y se invierte en acciones cuando no lo ha sido. Los resultados excluyen los costes de transacción. Las acciones están representadas por Ibbotson® SBBI® US Large-Cap Stocks, y el efectivo por Ibbotson® US (30 días) Treasury Bills. Fuente: Morningstar Direct, consultado a través del CFA Institute y Schroders.
Puede haber razones válidas para preocuparse por las acciones, pero que el mercado esté en máximos históricos no debería ser una de ellas.
5. Siempre hay motivos para preocuparse, pero, a largo plazo, las acciones han superado a los bonos, que a su vez han superado al efectivo
Aunque el pasado no es necesariamente una guía para el futuro, la historia sugiere que quienes respondieron al riesgo del mercado con reacciones impulsivas a menudo perdieron oportunidades. El aumento de los riesgos en todo el mundo, desde la inestabilidad geopolítica hasta la incertidumbre comercial, puede inquietar a los inversores, pero para aquellos que invierten a largo plazo, mantener la calma y la disciplina, y ceñirse al plan, suele ser el método más eficaz.
Rentabilidad de los activos estadounidenses por encima de la inflación 1926-2024
La rentabilidad pasada no es indicativa de la futura y puede no repetirse.
Datos hasta diciembre de 2024. 1926-2023: acciones representadas por Ibbotson® SBBI® US Large-Cap Stocks, bonos corporativos por Ibbotson® SBBI® US Long-term Corporate Bonds, bonos del Estado por Ibbotson® SBBI® US Long-term Government Bonds y efectivo por Ibbotson® US (30 días) Treasury Bills. Para 2024, se ha tenido que utilizar un índice alternativo para los bonos del Estado, ya que Morningstar ha suspendido las actualizaciones de datos y la producción de los índices SBBI. Se ha elegido el índice ICE BofA 10+ Year US Treasury Index para mantener la coherencia. Fuente: Morningstar Direct, consultado a través del CFA Institute, LSEG Datastream, ICE Data Indices y Schroders.
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