El auge de la inversión en ”valor”: ¿ha pasado ya el tren?
Según un panel de diversos gestores de Schroders, todavía no es demasiado tarde para subirse al tren del “valor” y la actual puesta en cuestión de los estilos de inversión ha llegado para quedarse.

Authors
Hasta 2016, los títulos de crecimiento llevaban prácticamente diez años sin sufrir turbulencias, y el estilo de inversión centrado en el valor se dejó un poco de lado.
Sin embargo, en 2016 la situación empezó a cambiar, tal y como se muestra en la parte derecha del siguiente gráfico. El índice MSCI World Value avanzó un 12,3% en dólares durante el año natural, en comparación con el 2,8% del MSCI World Growth.
La inversión en valor se basa en un enfoque a largo plazo orientado a aprovechar al máximo las oscilaciones en la confianza de los mercados, buscando empresas con una valoración inferior a su valor real y esperando una corrección. En cambio, la inversión en crecimiento se basa en la revalorización del capital en empresas que muestran signos de crecimiento superior a la media, incluso aunque sus cotizaciones parezcan caras.

Las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras y puede que no vuelvan a repetirse.
Dado que las acciones de valor rebotaron en la última parte de 2016 ante la perspectiva de que mejorara la economía, las empresas de menor calidad y más asequibles de sectores como el financiero y el de materias primas comenzaron a escalar posiciones.
Sin embargo, la situación volvió a cambiar este año: el índice de títulos de crecimiento subió un 8% en lo que va de año, frente al 3,7% del índice de títulos de valor, según datos de Bloomberg a 28 de marzo de 2017.
¿Significa esto que es demasiado tarde para que los inversores se suban al tren del valor?
Marcus Brookes, responsable del equipo multigestión:
“La idea de que el valor solo puede ofrecer una rentabilidad positiva durante seis meses únicamente puede ser cierta si el inversor cree que el ciclo económico se aproxima a un fin inminente. No percibo ninguna señal que indique que ese sea el caso en este momento”.
Nick Kirrage, gestor, renta variable de valor:
“Volverá a plantearse el debate sobre estilos de aquí a tres o cinco años. La diversificación de estilos será absolutamente esencial. El debate de valor frente a crecimiento lleva tiempo sin ser relevante, pues el segmento de valor ha atravesado un período en el que ha arrojado rentabilidades sustancialmente inferiores.
Dada su pobre evolución, todos los inversores viraron hacia estrategias más orientadas al crecimiento. Esta situación resultó evidente el pasado año, en el que el segmento de valor protagonizó seis meses de solidez y el 85% de los gestores de fondos registraron resultados negativos. Se trata de una tendencia fascinante, pues las personas que disponen de dos o tres fondos distintos en sus carteras se han dado cuenta de que diversifican su gestor, su gestora de activos, sus valores... pero no sus estilos. Todos estaban posicionados en el mismo tipo de acciones.”

Las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras y puede que no vuelvan a repetirse.
“La buena noticia es que no está claro que el auge del valor haya llegado a su fin. Si nos fijamos en los últimos treinta o cuarenta años, el pasado año fue tan solo un bache en la corrección entre crecimiento y valor. Nos encontramos en niveles de rentabilidad relativa negativa entre valor y crecimiento peores que los que existían durante el auge tecnológico. Incluso a pesar del rally.
No hay que buscar el momento perfecto de entrada. Si puede, invierta a más de cinco años. Se trata de una posición que, a pesar de haber protagonizado ciertos resultados positivos en el segundo semestre del pasado año, me sorprendería que este fuera su final de cara a los cinco o diez próximos años.”
James Sym, gestor, renta variable europea:
“Mi opinión es ligeramente más matizada. Si nos fijamos en los bancos, por ejemplo, un sector clásico de valor, el repunte les ha devuelto prácticamente a una valoración razonable respecto a sus beneficios actuales. Para que ese estilo de valor siga arrojando rentabilidad, es necesario que los fundamentales de esas empresas mejoren, es decir, que sus beneficios crezcan más rápido que el mercado. Esto solo sucederá si se mantiene la recuperación de la inflación y esta sigue elevándose. Personalmente, creo que invertir en valor sería muy acertado. En parte, porque el punto de partida es muy bajo, pues el rendimiento de la deuda pública alemana sigue por debajo del 1%. Por tanto, creo que el debate sobre el valor está más moderado que a finales del pasado año.
Sin embargo, es evidente que en Europa se ha producido tendencia unidireccional de infraponderar notablemente las empresas de menor calidad y más baratas y sobreponderar las empresas de calidad, que dan más tranquilidad. Numerosos fondos se han visto enormemente beneficiados por eso. Este tipo de posiciones han llegado a saturarse, pues es donde los clientes han colocado todo su dinero y, cuando la situación cambie, podría resultar ser devastador para ellos.”
Martin Skanberg, gestor, renta variable europea:
“En general, percibimos que aún no es el momento de dejar de invertir en valor. El entorno macroeconómico parece favorable para el segmento de valor y para los títulos de mayor riesgo ante las perspectivas de aumento de la inflación en todo el mundo. Esto es positivo para las empresas, pues les permite subir los precios tras años bajo presión.
Sin embargo, hay motivos para mantenerse alerta. Existe el peligro de que el optimismo económico se convierta en una opinión de consenso, con el consiguiente riesgo de decepción en caso de que los datos dejen de mejorar.
Debemos ser conscientes también de los riesgos que plantean las próximas elecciones en la zona euro. De hecho, estaríamos más seguros sobre la persistencia del repunte del segmento de valor en Europa si pudiéramos saber los resultados electorales.”
Las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras y puede que no vuelvan a repetirse. El valor de las inversiones y las rentas que generan pueden subir al igual que bajar, y los inversores podrían no recuperar el capital invertido inicialmente.
Información importante
Las opiniones contenidas en este documento pertenecen a Marcus Brookes, Nick Kirrage, James Sym, y Martin Skanberg, gestores de fondos, y no representan necesariamente las opiniones expresadas o contenidas en otras comunicaciones, estrategias o fondos de Schroders.
Este documento tiene fines informativos exclusivamente y no se considera material promocional de ningún tipo. La información aquí contenida no se entiende como oferta o solicitud de compra o venta de ningún valor o instrumento afín en este documento. No se debe depositar su confianza en las opiniones e información recogidas en el documento a la hora de tomar decisiones de inversión y/o estratégicas. La información aquí contenida se considera fiable, pero Schroders no garantiza su integridad ni su exactitud. La rentabilidad registrada en el pasado no es un indicador fiable de los resultados futuros. El precio de las acciones y los ingresos derivados de las mismas pueden tanto subir como bajar y los inversores pueden no recuperar el importe original invertido. Publicado por: Schroder Investment Management Limited, Sucursal en España. Registrada en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de Empresas de Servicios de Inversión del Espacio Económico Europeo con sucursal en España con el número 6.
Los datos de terceros son propiedad o están sujetos a licencia del proveedor de datos y no podrán reproducirse o extraerse yutilizarse con ningún otro fin sin el consentimiento del referido proveedor de datos. Los datos de terceros se facilitan sin garantías de ningún tipo. El proveedor de datos y el emisor del documento no serán responsables en modo alguno en relación con los referidos datos de terceros. El Folleto y/o www.schroders.es contienen cláusulas adicionales de exoneración de responsabilidad aplicables a tales datos.
Authors
Temáticas