En profundidad

Cinco libros que leímos en 2021 y que nos hacen reflexionar


Los clubes de lectura no son solo una forma de pasar un tiempo agradable con amigos mientras discuten Jane Austen o Julian Barnes con una copa de vino de por medio. Nuestro equipo de renta variable de mercados emergentes organizó un club de lectura para buscar información sobre inversiones más allá de las fuentes cotidianas.

Esperamos que provoque discusiones y cultive una visión más amplia de cómo funcionan las sociedades, las economías y las personas, así como también nos convierta en mejores inversores en el proceso.

Estos son algunos de los libros que ha leído nuestro club de lectura durante el año pasado, que más invitan a la reflexión y que ofrecen información que podría derivar en una mejor rentabilidad para nuestros clientes.

1. Valor, de Zhang Lei, 2020

Libro propuesto por: Shuyu Gao, Analista de renta variable de mercados emergentes

¿Qué hace el libro?

Escrito por un inversor chino, "Valor" ofrece un enfoque altamente individual, quizás muy chino, para elegir negocios, que está muy lejos de la idea tradicional de inversión de "valor" de Occidente.

Zhang Lei describe la investigación en el terreno con la que inició su carrera, que incluyó viajes de 20 horas en tren y autobús alrededor de China para visitar fábricas de televisores. Hoy en día, aplica el mismo examen detallado a la estructura organizativa y la cultura de las empresas, dado que lo ve como determinantes clave del éxito, incluso si puede tardar años en hacerse evidente.

Describe cómo invirtió en algunos de los gigantes tecnológicos de China hace diez años o más y vio cómo algunos se quedaron a mitad de camino cuando no pudieron seguirles el ritmo a las necesidades cambiantes de los clientes, mientras que otros alcanzaron niveles asombrosos de crecimiento sostenido.

¿Por qué algunos tuvieron éxito y otros no? Tal vez esta cita, que para mí resume su filosofía de inversión, incluye la respuesta:

"No deberíamos solo mirar los ingresos o las ganancias; la clave está en qué problema está resolviendo la empresa: ¿aumenta la eficiencia de la sociedad y genera valor para los clientes? Las empresas que generan valor como locas serán recompensadas con altos ingresos y ganancias por parte de la sociedad".

¿Qué nos enseñó?

Este libro está lleno de formas diferentes, y expresadas de manera imaginativa y convincente, de ver las empresas, las personas y las sociedades y, por ende, la inversión.

El autor es uno de los inversores más exitosos de Asia y fundador de Hillhouse, una empresa de inversión. Comenzó su carrera en los Estados Unidos con la leyenda de las inversiones David Swensen, que dirigió la fundación de la Universidad de Yale durante un largo tiempo y generó una gran rentabilidad.

Lei ha invertido históricamente en la fase inicial de las empresas y realmente piensa a largo plazo. Por este motivo, pudo invertir en la cosecha actual de varias empresas chinas importantes cuando eran solo una parte de lo que son hoy.

Podemos aprender de su enfoque sobre la cultura de una empresa, la visión de sus fundadores y su excelencia individual y organizativa. Lei no define el valor en términos monetarios, o un múltiplo barato, sino como el valor que las empresas crean para la sociedad. Esta definición hace eco de la tendencia ESG (medioambiental, social y de gobierno corporativo), que en realidad no se ha popularizado en la comunidad inversora china. Pero después de la campaña gubernamental reciente para crear una sociedad más igualitaria, Lei parece mirar hacia el futuro nuevamente.

El libro aún no ha sido traducido al Español.

2. El efecto checklist, de Atul Gawande, 2009

Libro propuesto por: Alexander Deane, Gerente de fondos globales de pequeña capitalización

¿Qué hace el libro?

El título un poco mundano del libro se contradice con el poder y la amplitud del objetivo de este libro: ¿quién se hubiera imaginado que una humilde checklist garabateada en un pedazo de papel podría tener los resultados transformadores que describe Gawande?

Uno de sus ejemplos preferidos viene de la aviación. Antes de que un avión despegue, el piloto hace diferentes verificaciones, como asegurarse de que todos los controles funcionen y que el peso esté correctamente distribuido. Hay mucha información para recordar y una simple checklist reduce significativamente el riesgo de olvidarse de algo.

Los mismos beneficios se encuentran en la medicina, la propia área de Gawande, que adoptó las checklists mucho después. Hasta hace poco, se esperaba que los cirujanos con experiencia recordaran todas las verificaciones al realizar una operación, lo que provocaba errores innecesarios. La introducción de una checklist formal redujo drásticamente la cantidad de accidentes y salvó muchas vidas.

¿Qué nos enseñó?

Este libro ha influenciado directamente nuestra forma de trabajo: ahora, cuando analizamos una empresa tenemos una larga lista de verificación de casos de inversión que nos obliga a hacernos todas las preguntas básicas. Nos hace pensar en cosas que, de otra forma, podríamos pasar por alto. Cada vez que aprendemos una nueva lección, evaluamos la posibilidad de sumarla a nuestra checklist.

Cuando completamos la checklist para una empresa en particular, tenemos más confianza en nuestro caso para invertir en ella, lo que nos hace menos propensos a tomar una decisión apresurada de vender si, por ejemplo, el precio baja con posterioridad.

Incluso tenemos una checklist especial para ofertas públicas iniciales, que en ciertas oportunidades nos ha indicado que no era conveniente invertir en empresas que estaban a punto de cotizar. La checklist nos invita a hacer preguntas como "¿Entendemos la motivación del vendedor?" o "¿Realmente conocemos a la gerencia?" En ocasiones, la checklist nos hace dar cuenta de que tenemos menos información de la que querríamos.

3. Pensar rápido, pensar despacio, por Daniel Kahneman, 2011

Libro propuesto por: Robert Ledger, Analista de renta variable de mercados emergentes

¿Qué hace el libro?

Nos dice que, de hecho, tenemos dos cerebros: uno es nuestro cerebro "animal", nuestros instintos, el que elige entre pelear o correr; el otro es nuestro cerebro racional, "humano", el que es capaz de dudar y evaluar lo que se encuentra en juego de una manera cautelosa y reflexiva.

El primer cerebro es una especie de piloto automático: toma decisiones por sí o por no al instante. El segundo cerebro se toma su tiempo para tomar una decisión, de ahí el título del libro.

¿Qué nos enseñó?

Este libro nos hizo pensar en lo mucho que usamos los 'atajos' en nuestro pensamiento, y que esos atajos residen en el lado rápido e instintivo de nuestro cerebro.

Uno de esos atajos es el "anclaje", que es la forma en que nuestros cerebros permiten que la información que ya tienen tenga influencia en nuestro juicio sobre algo nuevo, incluso cuando la información preexistente es irrelevante.

El libro incluye el siguiente ejemplo: cuando se le preguntaba a la mayoría de las personas si Gandhi tenía más de 114 años cuando murió, proporcionaban una edad estimada al momento de la muerte mucho mayor que otras personas a las que se les preguntaba si tenía más o menos de 35 años en el momento de su muerte.

¿Cómo nos ayuda esto como inversores? Nos dice lo importante que es tener una visión independiente de una empresa antes de buscar información de apoyo o pedirles a otras personas sus opiniones, porque si escuchamos esas cosas de antemano, es muy probable que influyan en nuestro propio juicio.

También debe tratar de tener juicios que sean independientes de sus propias ideas preconcebidas y experiencias (su propio equipaje, por así decirlo) y observar una amplia cantidad de eventos en el espacio y el tiempo para tener una estimación más precisa de la probabilidad de que cierto resultado se materialice.

En la superficie, este no es un libro sobre finanzas, pero sigue siendo el mejor libro sobre finanza conductual que hemos leído.

4. Ideas rebeldes, por Matthew Syed, 2019

Libro propuesto por: Andrew Rymer, Especialista en inversiones en mercados emergentes

¿Qué hace el libro?

Matthew Syed escribió seis libros sobre mentalidad y alto rendimiento. El autor puede afirmar que conoce estos temas en función de sus propios logros: dejó la escuela a los 16 años para dedicarse a su carrera de tenis de mesa y fue el número uno de Inglaterra durante casi una década. Aprendió por su cuenta los niveles A relativos a su programa de formación y se ganó un lugar para estudiar filosofía, política y economía en Oxford, luego se convirtió en un periodista y locutor galardonado.

En este libro, centra su atención en el desempeño de los equipos y las organizaciones.

Un grupo de personas inteligentes que piensan de la misma manera, tal vez porque tienen orígenes similares y fueron educados de la misma forma, no se desempeñará tan bien colectivamente como un grupo compuesto por personas inteligentes que piensan de manera diferente entre sí, dice Syed.

Como prueba de esto, cita el fracaso de la CIA para prevenir los ataques terroristas del 11 de septiembre. La agencia tenía un proceso de reclutamiento muy riguroso, pero solía contratar a personas con orígenes similares. Como eran individualmente inteligentes, esos reclutas compartían puntos ciegos mentales: descartaban a Osama bin Laden como primitivo, por ejemplo, por su hábito de vivir en cuevas. Un agente de la CIA de origen musulmán se hubiera dado cuenta de lo diferente que se vería esto en el mundo islámico, donde las cuevas tienen un profundo significado religioso.

Por lo tanto, los equipos exitosos necesitan diferentes orígenes y pensamientos, dice Syed, pero también la atmósfera y dinámica adecuada: se obtendrá lo mejor de sus cerebros colectivos solo si se evitan los líderes autoritarios y se escuchan todas las voces, y si esas diferentes voces pueden derivar en conclusiones útiles en lugar de hablar el uno con el otro. Los diversos procesos de pensamiento deben complementarse, no contradecirse. Usted quiere un equipo de rebeldes, pero rebeldes con la misma causa.

Este libro es un buen recordatorio de la importancia de la diversidad de pensamiento al formar un equipo, dirigir una empresa o tomar decisiones de inversión. No solo reforzó los intentos de nuestro equipo de diversificarse, sino también de estimular a las empresas en las que invertimos, y especialmente a sus directorios, a hacer lo mismo.

Se puede ver de nuestra propia experiencia en la industria de administración de fondos cómo la confianza en el poder del cerebro colectivo está desplazando gradualmente la dependencia en el individuo supuestamente brillante: hace 25 años, la mayoría de los fondos estaban administrados por una única persona; ahora, la gran mayoría está administrada por equipos.

5. Margen de seguridad: Estrategias de inversión en valor reacias al riesgo para el inversor reflexivo, por Seth Klarman, 1991

Libro propuesto por: Pablo Riveroll, Jefe de investigación de mercados emergentes y renta variable latinoamericana

¿Qué hace el libro?

Este es otro libro que busca determinar qué es exactamente la inversión en "valor", o al menos qué hace exitoso a un inversionista en valor. Lo hace en un clima de lo más inhóspito: la inversión en "crecimiento" ha arrasado con todo durante la última década o más, y la popularidad de la inversión en valor se ha desvanecido junto con la rentabilidad del estilo de inversión.

Klarman se basa en el famoso trabajo de Benjamin Graham y David Dodd en su libro Security Analysis (Análisis de Valores). Según él, el objetivo principal de los inversores en valor es la conservación de su capital. Por consiguiente, estos inversores procuran un margen de
seguridad, dando lugar a la imprecisión, la mala suerte o el error analítico para evitar pérdidas importantes.

Se requiere un margen de seguridad porque la valoración es un arte impreciso, el futuro es impredecible y los inversores son humanos y cometen errores. Dice que la adherencia al concepto de un margen de seguridad es lo que mejor distingue a los inversores en valor de todos los demás.

¿Qué nos enseñó?

Leímos este libro porque el estilo de inversión en crecimiento había dado mayores beneficios que el valor por mucho tiempo. Como inversores con un enfoque de estilo relativamente equilibrado, nos preguntamos cuánto más podría durar esta tendencia y si era hora de desempolvar nuestras capacidades en valor. Queríamos estar listos y Seth Klarman es un inversor en valor muy respetado cuyo fondo de cobertura ha dado ganancias constantes a largo plazo, incluso en un entorno hostil para el valor.

Nos hemos inclinado más hacia las acciones de valor a fines del año pasado porque las valoraciones de las acciones de crecimiento se habían vuelto excesivas. Pero el libro realmente nos ayudó a determinar cuáles comprar; por ejemplo, fue invaluable su consejo sobre cómo evitar "trampas de valor" (acciones de valor que son baratas, pero que merecen ser baratas).