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¿Cómo impacta la estanflación en la rentabilidad de las inversiones?


En la primera mitad de 2021 se ha observado un fuerte repunte del crecimiento económico en línea con el aumento de la inflación. Sin embargo, el impuso del crecimiento ya está mostrando indicios de desaceleración a medida que se desvanece el estímulo fiscal y monetario. Mientras tanto, la inflación permanece alta a causa de las interrupciones de la cadena de suministro y los desorbitantes costos de la energía. Todo esto generó la preocupación de que se esté desarrollando un entorno estanflacionario, de bajo crecimiento pero con una alta inflación. Entonces, ¿cómo se deberían preparar los inversores para este posible escenario? Nuestro análisis revela qué clases de activos podrían tener mejores resultados si esto sucediera. Para obtener más información, escuche el podcast haciendo clic en el botón play en la parte superior de este artículo o en este link (en inglés).

Fases del ciclo económico

En general, existen cuatro fases diferentes del ciclo económico en función de la evolución de la producción y la inflación: “ricitos de oro”, desinflación, reflación y estanflación.

Sin embargo, puede ser complicado evaluar el comportamiento de las clases de activos en cada una de las fases, porque los mercados tienen una visión a futuro, mientras que las medidas convencionales de crecimiento económico, como el PBI, se publican con un retraso y, así, podrían capturar de manera equivocada los flujos de activos previos. Como resultado, sustituimos el crecimiento por el índice económico adelantado (LEI) del Conference Board de los Estados Unidos, dado que está diseñado para señalar puntos de inflexión en los datos económicos de manera más eficaz que el PBI. Otro desafío reside en la falta de una definición universalmente aceptada acerca de qué nivel de crecimiento e inflación da lugar a estanflación. Entonces, para maximizar el número de puntos de datos históricos, definimos la estanflación como cualquier mes en el que el crecimiento (LEI) esté cayendo y la inflación del IPC subyacente de los Estados Unidos esté por encima de su promedio de 10 años en términos interanuales (YoY). Definirla considerando otros umbrales (por ejemplo, desaceleración del crecimiento e inflación por encima del 3 %) no altera significativamente los resultados presentados en la siguiente sección.

De la reflación a la estanflación, alternancia entre ganadores y perdedores

La siguiente tabla indica la rentabilidad total anual promedio real (ajustada por inflación) de las principales clases de activos desde 1973 (vea la nota al pie para conocer las definiciones completas de las fases del ciclo económico). Claramente, los que ofrecen un mejor y peor desempeño varían considerablemente a lo largo de cada fase y la dispersión de la rentabilidad dentro de cada fase también ha sido marcada.

Por ejemplo, los de mejor desempeño durante los períodos de estanflación han sido el oro (+22,1 %), los productos básicos (+15,0 %) y los grupos de inversión en activos inmobiliarios (REIT) (+6,5 %). La renta variable ha solido a tener problemas (-1,5 %).

Esto tiene sentido. El oro a menudo se considera un activo de refugio seguro y suele ser apreciado en tiempos de incertidumbre económica. Las tasas de interés reales también tienden a disminuir en períodos de estanflación a medida que aumentan las expectativas de inflación y disminuyen las expectativas de crecimiento. Las tasas reales más bajas reducen el costo de oportunidad de poseer un activo de rendimiento cero como el oro, aumentando su atractivo para los inversores. Los productos básicos (por ejemplo, las materias primas y la energía) son tanto una fuente de costos de insumos para las empresas, como un componente clave de los índices de inflación. Entonces, en general tendrán un buen resultado cuando la inflación también aumente (usualmente porque son la causa del aumento de la inflación). Sin embargo, la rentabilidad es más débil en comparación con los períodos de reflación, en los que se benefician del vestigio adicional de la creciente demanda económica. De la misma forma, los REIT ofrecen una cobertura parcial frente a la inflación, a través del traspaso de los aumentos de precios en los contratos de alquiler y los precios de las propiedades. A pesar de que la reflación ha tendido a ser positiva para la renta variable (+14,6 %), la estanflación ha resultado más desafiante (-1,5 %), a medida que las empresas luchan contra la caída de los ingresos y el aumento de los costos. Los bonos del Tesoro son una mezcla. En teoría, deberían beneficiarse de la caída de las tasas reales, impulsada por la disminución del crecimiento. Sin embargo, el aumento de la inflación devora sus ingresos, ejerciendo una presión al alza sobre los rendimientos y una presión a la baja sobre los precios. En la práctica, la medida en que esto perjudique la rentabilidad de los bonos dependerá de su duración y rendimiento inicial (el rendimiento más alto proporciona un colchón más grande para absorber las subidas de las tasas). Los datos históricos reflejan esta compleja interacción de factores: los bonos del Tesoro han ofrecido una rentabilidad real anual baja pero positiva (+0,6).

¿Cuáles son las conclusiones clave para la asignación de activos?

Durante los últimos seis meses, el entorno de reflación ha favorecido la inversión en activos de riesgo como renta variable y productos básicos, mientras que el oro ha tenido problemas. Esto está en línea con lo que podríamos esperar aplicando nuestro análisis anterior. No obstante, si nos encontramos en la cúspide de un período de estanflación, es posible que se esté aproximando un cambio en el liderazgo del desempeño. En este escenario, la rentabilidad de la renta variable puede volverse más silenciosa, mientras que se podrá ver un aumento de la demanda del oro a medida que los inversores busquen refugio en activos seguros.

Los productos básicos y los REIT son alternativas atractivas por su potencial de cobertura frente a la inflación, aunque la evidencia histórica sugiere que es probable que la rentabilidad sea más modesta en comparación.

El resultado de los bonos del Tesoro es algo incierto y dependerá de la pugna entre la inflación y el impulso del crecimiento.

El podcast “The Investor Download” se publica en inglés todos los jueves a las 5 p. m. del Reino Unido. Puede suscribirse a través del podcast de Apple, Spotify o cualquier otra plataforma que utilice para escuchar podcasts.