Opinión de experto 

Por qué los inversores no pueden pasar por alto la "S" de ESG


Los clientes piden cada vez más a los inversores que desplieguen el capital de forma más responsable. El aumento de los activos gestionados en el espectro ESG (medioambiental, social, de gobierno corporativo) en los últimos años refleja esta situación.

El objetivo de conseguir emisiones netas cero de gases de efecto invernadero y la creciente necesidad de fuentes de energía renovables son solo dos de los factores que impulsan el crecimiento del capital desplegado en la categoría "E" dentro de "ESG". Pero, ¿qué sucede con la "S"?

En los últimos años, el auge de una serie de movimientos sociales como MeToo, Black Lives Matter y Time's Up ha generado una mayor conciencia de la desigualdad dentro de la sociedad a través de las líneas de género, socioeconómicas y raciales.

Sin embargo, a pesar de esta mayor atención, la “S” en ESG ha recibido menos financiación en relación con la “E”. Por supuesto, existen razones para esta disparidad en la financiación, como la incoherencia en los diferentes métodos para informar datos de impacto social, así como la falta de consenso sobre qué cuestiones sociales deben incluirse en la evaluación.

¿Qué empresas del Reino Unido están aplicando bien la "S"?

Muchos inversores que buscan desplegar su capital de forma socialmente responsable se centrarán en empresas cuyos productos y servicios aporten claros beneficios a la sociedad.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible ("ODS") de las Naciones Unidas son un llamado universal a la acción para acabar con la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas disfruten de inclusión, paz y prosperidad. De los 17 ODS, al menos el 75 % se centran en abordar mejoras en la sociedad. Creemos que es una herramienta útil para que los inversores evalúen el impacto cualitativo de una empresa en la sociedad.

Dos de las empresas más pequeñas del mercado de renta variable del Reino Unido cuyos productos y servicios creemos que están alineados con los ODS son:

MaxCyte (ODS 3: Salud y bienestar)

MaxCyte es una empresa de dispositivos médicos que vende y concede licencias de equipos de edición de genes a empresas farmacéuticas mundiales, que a su vez utilizan los equipos de la empresa en el desarrollo de terapias para curar enfermedades como la anemia falciforme. Se trata de una empresa con altas barreras de entrada, lo que la hace potencialmente atractiva para los inversores.

OSB Group (ODS 11: Ciudades y comunidades sostenibles)

El OSB Group es un prestamista especializado que ofrece productos hipotecarios residenciales dentro de su gama. La empresa apoya a los clientes con un historial crediticio menos que perfecto o con ingresos atípicos, así como a los que compran por primera vez mediante programas de ayuda a la compra o de propiedad compartida.

Los cuellos de botella en la cadena de suministro representan un riesgo

Pero la responsabilidad social va más allá de los productos y servicios que ofrece una empresa. Es probable que las actuales interrupciones de la cadena de suministro mundial llamen la atención sobre los problemas sociales dentro de las cadenas de suministro de las empresas, especialmente a medida que aumentan los esfuerzos para mejorar las condiciones de trabajo en medio de la escasez de mano de obra.

Hasta ahora, las empresas han adoptado normas internacionales voluntarias de informes y diligencia debida. Sin embargo, cada vez hay más pruebas de que la normativa mundial hace más hincapié en la responsabilidad corporativa. Las leyes nuevas y futuras de la Unión Europea, sus Estados miembro y otros países no pertenecientes a la Unión Europea, por ejemplo, se centran ahora en la introducción de requisitos obligatorios de diligencia debida en materia de ESG para las empresas.

Estos requisitos tienen como objetivo garantizar que se toman medidas para prevenir y abordar los impactos adversos sobre los derechos humanos, al tiempo que se garantizan la buena gobernabilidad en las cadenas de suministro y las relaciones comerciales.

Esto supone un riesgo para las empresas británicas, especialmente las que tienen una presencia internacional. Si se abordan las posibles deficiencias a la mayor brevedad posible, se podrían evitar futuros escándalos, con lo que se evitaría el daño a la reputación y la reducción de la confianza de los inversores.

Cómo mejorar los esfuerzos “S”

No todas las empresas operan en campos que tienen un vínculo directo con los ODS. En el caso de las empresas cuyos productos y servicios pueden no estar directamente alineados con un ODS, creemos que los equipos de dirección podrían considerar las siguientes medidas para mejorar sus esfuerzos "S":

  • Considerar lo que representa la empresa y adoptar un código de ética empresarial.
  • Crear grupos de recursos para los empleados con el fin de promover la inclusión en toda la organización.
  • Ofrecer a los empleados días de voluntariado para retribuir a la comunidad.
  • Encontrar organizaciones con las que colaborar para abordar los problemas que preocupan a los clientes. Reservar una parte del presupuesto anual para financiar actividades benéficas.

SI bien la lista anterior no es exhaustiva, puede ayudar a orientar a las empresas en la dirección correcta, especialmente a las pequeñas y medianas. Los inversores pueden trabajar activamente para comprometerse con las empresas a fin de impulsar resultados sociales positivos, y utilizar su derecho de voto por poder para vetar a los equipos directivos y a los consejos de administración que no cumplan sus compromisos u objetivos.

Los valores mencionados son solo a título ilustrativo y no constituyen una recomendación de compra o venta.