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Q&A: ¿Por qué las empresas de energía convencional siguen siendo importantes?


Los mercados de la energía vuelven a ser el centro de atención con la reunión de los líderes mundiales en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26), en Glasgow, para discutir la crisis climática. Actualmente, el mundo también está experimentando una escasez de energía, con los precios del petróleo, el gas, el carbón y la energía en todo el mundo alcanzando niveles sin precedentes.

Y a pesar de la necesidad urgente de descarbonización del sector energético, las empresas de energía tradicional siguen siendo una parte muy importante de la combinación energética global. Recientemente, Ben van Beurden, director ejecutivo del gigante petrolero Shell, destacó esto y dijo que necesitaría el efectivo de su negocio de petróleo y gas para financiar la transición hacia el cero neto.

Además, si las empresas de energía tradicional cambian sus bases de activos hacia la energía renovable podrían ser parte de la solución en lugar del problema. Hablamos con el gestor de cartera Mark Lacey para adentrarnos en el tema.

¿Por qué la energía convencional sigue siendo tan importante?

Mark Lacey dijo: “Como inversores en la transición energética, creemos firmemente que el sector de la energía necesita ser descarbonizado mediante un mayor uso de tecnologías de bajo costo, como la energía solar, eólica, de hidrógeno y el almacenamiento de baterías. Con el tiempo, el uso de carbón, petróleo y, eventualmente, el gas natural se eliminará gradualmente de la combinación energética.

“No obstante, es importante señalar que los combustibles fósiles todavía representan el 85 % de la combinación energética mundial. La energía hidroeléctrica y nuclear representan el 11 % y la energía solar el 4 %. El cambio hacia formas de energía más sustentables es una transición y esta transición necesita ser gestionada. Y no solo por consumidores que cambian a fuentes de energía más verdes, o gobiernos que implementan políticas fiscales para desalentar la inversión en combustibles fósiles o que otorgan subsidios para fomentar la inversión en tecnologías emergentes; esto también tiene que ser gestionado por las grandes empresas petroleras y se seguirán requiriendo inversiones equilibradas en los próximos años”.

¿La demanda de petróleo aún sigue aumentando?

Mark Lacey dijo: “A pesar de que creemos que la adopción de vehículos eléctricos (VE) será increíblemente fuerte en las próximas décadas, se espera que la demanda global de petróleo (solo de vehículos de pasajeros) siga aumentando hasta 2024/2025. Nuestras previsiones estiman que los VE alcanzarán el 90 % de las ventas mundiales para 2040. Esto excede las previsiones de la Agencia Internacional de Energía (AIE) y Bloomberg New Energy Finance (BNEF).

“La AIE y la Administración de Información Energética (EIA) prevén que el mercado del petróleo crecerá desde el nivel actual de alrededor de 100 MB por día a alrededor de 107 MB por día para 2025. Este aumento será impulsado por una creciente demanda de los mercados emergentes, que será parcialmente compensada por una caída de la demanda de los mercados desarrollados".

¿Cómo están manejando la transición energética las grandes empresas petroleras?

Mark Lacey dijo: “Si bien las principales empresas petroleras integradas siguen siendo proveedores muy importantes en el mercado petrolero (representan alrededor del 15 % de la oferta mundial), su asignación de capital está cambiando. Estas empresas han reducido significativamente los gastos de capital en los últimos años, dado que tanto los precios del petróleo como los del gas se han debilitado considerablemente. Ahora se han concentrado en reducir sus deudas, mantener los pagos de dividendos a los inversores y redirigir el capital hacia la capacidad de energía renovable, el hidrógeno y la infraestructura de transición energética. No tienen ninguna intención de seguir gastando en proyectos de petróleo o gas.

“Si bien tasas actuales en la industria petrolera se encuentran en disminución, oscilando entre el 3 % y el 6 % por año, se cree que no es suficiente para mantener baja la producción y mucho menos para proporcionar un crecimiento progresivo del volumen.

“En resumen, como resultado de muchos años de escasa inversión, el número de nuevos proyectos petroleros (que no sean de la OPEP) se encuentra en su nivel más bajo desde 2002. Mientras tanto, el mercado mundial del petróleo ha crecido un 30 % durante este período”.

¿Qué ocurre con el mercado del gas?

Mark Lacey dijo: “Los precios del gas han aumentado drásticamente en todas las regiones, impulsados por los bajos niveles de inventario en tres regiones clave (Europa, América del Norte y Asia) a medida que el hemisferio norte se adentra en el invierno. Junto con el petróleo, el gas natural también juega un papel importante en la generación de energía como combustible de transición, porque el gas emite un 50 % menos de CO2 por la misma cantidad de energía que el carbón.

“A medida que aumenta la demanda en mercados emergentes como China e India, el mercado del gas ha pasado de ser un mercado relativamente local a ser un mercado verdaderamente global con la introducción de un volumen transportable a través del gas natural licuado (GNL). Desde el 2015, este mercado ha estado creciendo alrededor de un 8 % por año.

“Se pueden remarcar dos cuestiones. Primero, en poco más de 10 años, China se ha convertido en el mayor importador de GNL. Y segundo, si bien Europa depende del gas natural de Rusia, ahora depende mucho de los volúmenes importados de GNL para satisfacer sus necesidades energéticas.

“También es importante destacar que, aunque esperamos que el mercado eólico crezca al menos un 150 % en los próximos 10 años y que el mercado solar crezca al menos un 200 % en la próxima década, esto no significa que la demanda de gas vaya a disminuir en el mismo período. Y esta es probablemente una de las partes menos apreciadas del período de transición energética que se aproxima”.

Entonces, ¿qué significa esto para los inversores?

Mark Lacey dijo: “Se está observando una mayor preferencia por las empresas de energía seleccionada. Las empresas de energía convencional fuertemente descontadas y que solían ser odiadas están comenzando a ser parte de la solución de la transición energética, no parte del problema.

“Las crisis recientes de suministro y el aumento de los precios de la electricidad acelerarán el ritmo de desinversión en carbón y acelerarán el ritmo de inversión en los mercados clave de transición energética, como la eólica, la solar y las baterías. La crisis reciente de suministro, junto con los planes de crecimiento mucho más transparentes hacia la generación de energía renovable y la captura de hidrógeno y carbono han comenzado a cambiar la confianza en las empresas de energía seleccionada.

“Actualmente, las empresas de energía convencional constituyen un eslabón crítico en la combinación energética y sus tasas de inversión tendrán una gran influencia en la estabilidad y la velocidad de la transición energética. Los eventos recientes en los mercados mundiales de petróleo y gas han comenzado a cambiar el pensamiento de que estas empresas son imposibles para invertir, hacia un pensamiento que acepta que estas empresas tendrán que desempañar un papel fundamental en el futuro”.