En profundidad

Revisión trimestral de los mercados - 4.° trimestre de 2021


Equipo de Comunicados sobre Inversiones

Equipo de Comunicados sobre Inversiones

  • La renta variable global fue más sólida en el último trimestre de 2021, ya que los inversores se centraron en la resiliencia económica y las ganancias corporativas.
  • En los mercados de bonos, la deuda pública obtuvo resultados superiores a los de los bonos corporativos. Los mercados comenzaron a tomar en cuenta un mayor ritmo de aumentos de la tasa de interés en los Estados Unidos.
  • Las commodities registraron una rentabilidad positiva tras las ganancias de los metales industriales.

El desempeño pasado que se detalla aquí no debe entenderse como una guía para el desempeño futuro; además, es posible que no se repita. La información sobre sectores, valores, regiones y países se brinda solo a titulo ilustrativo y no debe considerarse una recomendación para comprar o vender.

Estados Unidos

La renta variable de los Estados Unidos aumentó en el cuarto trimestre. La ganancia total fue sólida a pesar de un noviembre más débil, marcado por el miedo a un aumento de casos de la variante de COVID-19, Ómicron, y a la velocidad del retiro de estímulos con respecto a los activos por parte de la Reserva Federal. Hacia finales de año, muchas de esas preocupaciones se habían disipado. Actualmente, los datos siguen mostrando que, en líneas generales, la economía se mantiene estable y las ganancias corporativas, sólidas.

El crecimiento económico de los Estados Unidos cayó bruscamente en el tercer trimestre, en medio del estallido de infecciones por COVID-19, pero con el posterior aumento de la actividad, la economía se encamina a registrar su mejor desempeño desde 1984. El PIB aumentó al 2,3 % (anualizado); una cifra superior al 2,1 % estimado. Este fue, sin embargo, el trimestre de menor crecimiento desde el segundo trimestre de 2020, cuando la economía sufrió una contracción histórica tras la imposición de medidas severas para contener la primera ola. El desempleo se ubicó en 4,2 % —la cifra más baja desde febrero de 2020—; una caída respecto del 4,6 % registrado en octubre. La tasa de participación tuvo un leve aumento, pero aún se mantiene aproximadamente 1,5 puntos más abajo que el nivel prepandemia.

El subsector tecnológico fue uno de los que registró un mejor desempeño durante el trimestre, en especial, los fabricantes de chips. El sector de bienes raíces también se desempeñó bien. Los inversores esperan que el comercio electrónico siga creciendo e impulse una mayor demanda de almacenamiento industrial. Los sectores de energía y de finanzas obtuvieron ganancias más moderadas durante el trimestre.

Eurozona

Las acciones de la Eurozona generaron ganancias en el cuarto trimestre, ya que el enfoque en las ganancias corporativas sólidas y la resiliencia económica compensó las preocupaciones por la nueva variante, Ómicron. Una serie de países sí impuso restricciones en sectores, como el turismo y la hotelería, para intentar reducir el avance de la nueva variante. En diciembre, el Índice de Gestores de Compras tocó su marca más baja en nueve meses, 53,4, ya que el sector de servicios se vio afectado por el aumento de casos de covid. Sin embargo, los mercados de renta variable se vieron favorecidos por las primeras informaciones que hablaban de un menor riesgo de desarrollar una enfermedad severa.

El sector de servicios públicos fue uno de los que registró un mejor desempeño, y las acciones de TI también registraron fuertes ganancias. Las acciones del sector tecnológico de hardware y semiconductores tuvieron un muy buen desempeño. El sector de artículos de lujo también se desempeñó muy bien, al recuperarse de la venta masiva estival, provocada por el enfoque en la “prosperidad común”, en China. Mientras tanto, los sectores de bienes raíces y servicios de comunicaciones registraron rentabilidades negativas.

El trimestre estuvo marcado por los precios volátiles del gas, lo que contribuyó a una inflación más elevada. La tasa de inflación anual de la Eurozona trepó al 4,9 % en noviembre, comparado con el -0,3 % registrado un año antes. El Banco Central Europeo señaló que restringiría la compra de bonos, pero descartó aumentos de la tasa de interés en 2022.

La coalición alemana llegó a un acuerdo. En diciembre, Olaf Scholz, del Partido Socialdemócrata (SPD) sucedió a Angela Merkel como canciller. Su partido es parte de un gobierno de coalición junto con el Partido Democrático Libre (FDP).

Reino Unido

La renta variable del Reino Unido aumentó durante el trimestre. Las noticias alentadoras sobre Ómicron en diciembre hicieron que una serie de áreas económicamente sensibles del mercado se recuperaran en gran medida de las fuertes pérdidas que habían soportado tras la venta masiva inicial de fines de noviembre, como los bancos. Sin embargo, algunas áreas que dependían de la reapertura económica, como viajes y ocio, o petróleo y gas, no pudieron compensar las pérdidas de noviembre y terminaron el trimestre con cifras más bajas.

Una serie de sectores defensivos obtuvo resultados superiores, incluidos algunos de los grandes grupos de productos de primera necesidad, internacionalmente diversificados. Sin embargo, la expectativa de que China mantendría un enfoque de tolerancia cero respecto de Ómicron siguió impactando en la confianza de otras empresas de alta capitalización, globalmente expuestas. Estas empresas tuvieron resultados inferiores en el trimestre, a pesar de que la incertidumbre sobre un mayor control regulatorio en China había disminuido un poco.

Algunos sectores centrados en el mercado doméstico tuvieron especial volatilidad, y no solo las empresas de viajes y ocio se vieron directamente perjudicadas por las últimas restricciones relacionadas con Ómicron. Los precios de las acciones de los sectores centrados en el consumo del Reino Unido, como los minoristas y los constructores, fluctuaron en línea con las expectativas de un aumento en las tasas de interés del Reino Unido, que llegó en diciembre. Muchos minoristas pelearon contra las interrupciones en la cadena de suministro, lo que dio lugar a una advertencia sobre beneficios de alto perfil, a pesar de la fuerte demanda.

Japón

Luego de las caídas de octubre y noviembre, el mercado de valores japonés recuperó cierto terreno en diciembre y finalizó el trimestre con una rentabilidad total de -1,7 %. En líneas generales, el yen estuvo más débil en el trimestre.

En Japón se celebraron las elecciones generales en octubre. Las expectativas sobre el desempeño en las elecciones del Partido Liberal Democrático (LPD) gobernante, con el liderazgo de Kishida, fueron, en el mejor de los casos, modestas. Sin embargo, el LDP perdió solo 15 bancas y retuvo una sólida mayoría por derecho propio. Pasadas las elecciones, el enfoque político viró hacia un paquete de estímulo fiscal sustancial. Esto incluye la entrega de dinero en efectivo para los hogares en un esfuerzo por estimular la recuperación económica en el primer semestre de 2022.

Desde fines de noviembre, la renovada incertidumbre a corto plazo respecto de la nueva variante de COVID-19 ensombreció por un tiempo el panorama positivo en Japón. Japón importó, inevitablemente, su primer caso conocido de Ómicron en diciembre, pero las tasas de infección generales se mantienen muy bajas, al igual que durante todo 2021.

El debate de la Fed, en los Estados Unidos, sobre la acelerada reducción de estímulos generó cierta debilidad a corto plazo de los precios de las acciones en diciembre, a pesar de que es muy poco probable que Japón siga ese camino en el futuro cercano. La encuesta Tankan del Banco de Japón, publicada en diciembre, no mostró grandes sorpresas aunque el tono general fue razonablemente optimista. Hubo cierta evidencia de un leve repunte en las expectativas corporativas de inflación durante los dos próximos años. Mientras tanto, la tasa de inflación actual mejoró, ya que varios factores únicos han comenzado a desaparecer, aunque parece haber poca chance de que Japón experimente un repunte de inflación en el corto plazo, como se ha visto en otros países.

Entre otros datos económicos publicados en diciembre, sorprendió positivamente el fuerte rebote de la producción industrial; en este sentido, la producción automotriz comenzó a recuperarse de la debilidad temporaria, causada por la escasez de semiconductores a nivel global.

Asia (exc. Japón)

La región de Asia, excepto Japón, registró una modesta disminución en el cuarto trimestre. Hubo una amplia venta masiva en el mercado tras el surgimiento de la variante Ómicron de COVID-19, que los inversores temían que podría arruinar la recuperación económica mundial.

El mercado chino registró el peor desempeño en el índice del trimestre, con caídas abruptas en los precios de las acciones y el temor entre los inversores de que en el país vecino, Hong Kong, se incitaría a imponer nuevas restricciones de confinamiento tras el rápido avance de la nueva variante Ómicron de COVID-19. Los precios de las acciones en Singapur terminaron el cuarto trimestre en territorio negativo, ya que los inversores aún seguían de cerca los hechos relacionados con la nueva variante Ómicron. También había temor de que el Gobierno de la ciudad-Estado tuviera que restringir ciertas flexibilizaciones recientes de la actividad. La India y Corea del Sur también tuvieron un desempeño negativo en el cuarto trimestre, aunque la disminución en el precio de las acciones fue más modesta.

Taiwán e Indonesia fueron los mercados con mejor desempeño en el índice durante el cuarto trimestre y los dos únicos mercados del índice que lograron ganancias superiores al 5 % en el periodo. En Taiwán, los datos económicos positivos y el aumento en las exportaciones impulsaron la confianza de los inversores, y los fabricantes de chips registraron un buen desempeño. Los precios de las acciones en Tailandia, Filipinas y Malasia también cerraron el trimestre con saldo positivo.

Mercados emergentes

El índice MSCI Emerging Markets perdió valor en el cuarto trimestre y tuvo un desempeño más bajo que el índice MSCI World, con la fortaleza del dólar como viento en contra. Turquía fue el peor mercado del índice, en medio de la extrema volatilidad de su moneda. El Banco Central bajó su tasa de políticas en un total de 400 puntos básicos al 14 %, a pesar de una inflación constante por encima de la meta que se aceleró al 21,3 % interanual en noviembre. Con gran presión sobre la lira, el presidente Erdogan anunció un esquema nada ortodoxo para compensar a los ahorristas por la debilidad de la lira, en un intento por reducir el uso de dólares estadounidenses.

Chile quedó rezagado en el índice luego de que el candidato de izquierda, Gabriel Boric, fuera elegido presidente. Brasil tuvo un desempeño inferior en un contexto de continuo aumento de tasas por parte del Banco Central en respuesta a la creciente inflación; la tasa de políticas aumentó en un total de 300 puntos básicos durante el trimestre. Mientras tanto, la preocupación por el panorama fiscal y la incertidumbre política de cara a las elecciones presidenciales de noviembre de 2022 también afectaron la confianza.

Rusia quedó rezagada por el aumento de las tensiones geopolíticas con Occidente, mientras las tropas rusas se acumulaban en la frontera con Ucrania. China también finalizó con un saldo negativo, mientras la preocupación por la desaceleración del crecimiento persistía, exacerbada más adelante en el trimestre por la incertidumbre tras el aumento de nuevos casos diarios de COVID-19.

En cambio, Egipto terminó con un saldo positivo y fue el mercado con mejor desempeño del índice. Perú y los EAU también registraron ganancias de dos dígitos en dólares. Taiwán (ayudado por el sólido desempeño de las acciones de TI), Indonesia y México registraron ganancias sólidas y mejores resultados.

Bonos globales

Los mercados se vieron golpeados durante el trimestre por la inflación alta y persistente, los duros cambios en las políticas de los bancos centrales y el surgimiento de la variante Ómicron de COVID-19. En los mercados de bonos, el rendimiento de la deuda pública a diez años se mantuvo ampliamente sin cambios. Los rendimientos siguieron una trayectoria a la baja durante la mayor parte del trimestre, que se revirtió en las últimas semanas del año cuando la confianza mejoró. Las curvas de rendimiento se aplanaron, y los bonos a más corto plazo irrumpieron mientras los bancos centrales endurecían sus políticas.

Lo más notable es que el discurso de la Reserva Federal (Fed) de los Estados Unidos se endureció cada vez más en noviembre. El presidente Jay Powell y otros miembros del Comité de Políticas sugirieron que el retiro de estímulos podría acelerarse (esto fue en diciembre) y que podrían dejar de referirse a la inflación como “transitoria”.

El rendimiento de los títulos del Tesoro de los Estados Unidos a 10 años no varió casi nada en el trimestre: de 1,49 % a 1,51 %. Alcanzó el 1,7 % en octubre, en medio de la alta inflación y las expectativas de endurecimiento de las políticas; luego, experimentó una baja del 1,36 % a principios de diciembre, en medio del temor por la variante Ómicron de COVID-19. El rendimiento de los títulos estadounidenses a 2 años aumentó de 0,28 % a 0,73 %.

El rendimiento de los títulos del Reino Unido a 10 años bajó del 1,02 % al 0,97 %, con una caída brusca a principios de noviembre cuando el Banco de Inglaterra (BoE) inesperadamente decidió no subir las tasas. El BoE, sin embargo, subió las tasas en diciembre, y ante la desaparición de los temores por la variante Ómicron, los rendimientos aumentaron. El rendimiento de los títulos a 2 años subió del 0,41 % al 0,68 %.

El rendimiento de los títulos alemanes a 10 años casi no tuvo variación, del -0,17 % al -0,19 %, pero esto reflejó una venta masiva tardía, con el rendimiento por debajo del -0,40 % en diciembre. El rendimiento de los títulos italianos a 10 años subió del 0,86 % al 1,18 %. La inflación en la Eurozona aumentó de manera considerable, al tocar su nivel más alto desde 2008 y ubicarse cerca del pico máximo alemán en 30 años. La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, hizo declaraciones ampliamente tranquilizadoras, pero los comentarios de otros ejecutivos del BCE fueron más duros.

Los bonos corporativos quedaron por detrás de la deuda pública en el trimestre. En el grado de inversión, el mercado estadounidense experimentó rendimientos totales modestamente positivos (moneda local), pero Europa se debilitó. Los bonos estadounidenses de alto rendimiento tuvieron un desempeño destacado, con rendimientos positivos y diferenciales reducidos. Los bonos de grado de inversión son los de más alta calidad según las agencias de calificación crediticia; los bonos de alto rendimiento son más especulativos y poseen una calificación crediticia inferior a la de grado de inversión.

En los mercados emergentes, los rendimientos de bonos en moneda local aumentaron, en especial, porque los bancos centrales siguieron aumentando las tasas de interés en medio de los elevados niveles de inflación. Europa Central y Europa Oriental tuvieron un desempeño negativo. El desempeño de las divisas en los mercados emergentes fue mixto, influenciado por un cambio en la sensación de riesgo a pesar de la expectativa de tasas de interés más altas.

Los bonos en moneda fuerte de los mercados emergentes bajaron, y los de alto rendimiento se debilitaron bastante, aunque los bonos soberanos de grado de inversión registraron rendimientos positivos.

La renta variable global tuvo un trimestre sólido con el índice MSCI World en alza un 6,8 %, pero los bonos convertibles no lograron beneficiarse de la estela en el mercado de renta variable. El índice Refinitiv Global Focus de bonos convertibles equilibrados terminó el último trimestre de 2021 con una pérdida decepcionante del -1,9 %. Durante el trimestre, $25 mil millones de dólares en papeles nuevos llegaron al mercado y llevaron la emisión nueva total a 160 mil millones de dólares en 2021.

Commodities

El índice S&P GSCI registró una rentabilidad moderadamente positiva en el cuarto trimestre a pesar de la fuerte disminución del precio del gas natural. El componente de metales industriales fue el segmento con mejor desempeño en el trimestre, mientras la recuperación económica global fue ganando terreno. Se registraron fuertes ganancias en los precios del zinc, el níquel, el plomo y el cobre.

El componente de la agricultura también alcanzó una rentabilidad positiva en el trimestre, con ganancias sólidas en café, algodón, granos y trigo de Kansas. Los metales preciosos también registraron ganancias en el trimestre, con ganancias modestas en los precios de la plata y el oro.

El componente de la energía registró una leve baja en el trimestre, con una fuerte caída en el precio del gas natural, compensada por precios modestamente más altos de gasolina sin plomo, crudo y petróleo Brent.  

El valor de las inversiones y las rentas que generan pueden subir al igual que bajar, y los inversores podrían no recuperar el capital inicialmente invertido.

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