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Última hora  - Análisis Macro

Los desafíos a los que se enfrenta Boris Johnson

Boris Johnson se enfrentará a enormes desafíos como primer ministro del Reino Unido. Analizamos lo que podría significar su victoria.

22/07/2019

Azad Zangana

Azad Zangana

Senior European Economist and Strategist

Boris Johnson ha ganado la votación para liderar el Partido Conservador para suceder a Theresa May. El ex Ministro de Asuntos Exteriores y Alcalde de Londres ha ganado a Jeremy Hunt, actual Ministro de Asuntos Exteriores, por un amplio margen: 66% vs 34% de los votos.

Desde el principio, Johnson debe lidiar con un partido profundamente dividido y una mayoría cada vez menor en el Parlamento. En su campaña electoral, prometió utilizar una salida sin acuerdo de la UE como una amenaza real para ganar influencia en las negociaciones. Pero al hacerlo, ha aislado a los europeístas en el actual Gobierno, muchos de los cuales sin duda renunciarán o serán sustituídos.

El Canciller Philip Hammond podría encabezar una rebelión contra un Brexit duro. En una entrevista reciente con la cadena de televisión BBC, Hammond reveló que dimitiría en caso de que Johnson ganase, y no descartó la posibilidad de apoyar una moción de censura al Gobierno. Es muy probable que la oposición convoque una votación de este tipo próximamente, aprovechando las divisiones del Partido Conservador.  Puede que el Gobierno sobreviva en esta ocasión, pero, cada vez es más probable que si un Brexit sin acuerdo sigue adelante, los rebeldes ganen.

El recién nombrado primer ministro ha dicho que intentará renegociar el Acuerdo de Salida, especialmente en lo referente a la frontera con Irlanda. Europa se ha mantenido firme en todos los aspectos del acuerdo de retirada, pero ha insinuado que la sección sobre la futura relación con Irlanda podría volverse a poner encima de la mesa.

En cualquier caso, dudamos mucho de que Johnson consiga modificaciones significativas en el tiempo que tiene. Tanto el Parlamento como gran parte de Europa están a punto de interrumpir su actividad por las vacaciones de verano, a las que seguirá la temporada de conferencias del partido en septiembre. En realidad, el equipo de Johnson sólo dispone de unas pocas semanas para completar las negociaciones antes de la fecha límite del Brexit de 31 de octubre.

El Parlamento seguirá bloqueado

Aunque hasta cierto punto tiene sentido que Johnson utilice la amenaza del Brexit duro como estrategia de negociación, las matemáticas parlamentarias no han cambiado, por lo que el primer ministro no cuenta con los apoyos suficientes para que esta estrategia sea exitosa.

El Gobierno tiene una mayoría de sólo dos votos con el Partido Unionista Democrático de Irlanda del Norte (DUP). Sin embargo, el DUP no apoyará ningún acuerdo que cree una discrepancia en las normas/regulaciones entre Irlanda del Norte y Gran Bretaña. Está claro que no hay mayoría a favor del actual Acuerdo de Salida, y una mayoría significativa en contra de la salida sin acuerdo. De hecho, esperamos que quienes se oponen al Brexit presenten mociones que obliguen al Gobierno a solicitar una prórroga a falta de un acuerdo aprobado por el Parlamento.

Dada la escasa probabilidad de una renegociación exitosa, el resultado más probable antes de que venza la fecha límite de Brexit es, por tanto, otro aplazamiento. La promesa radical de Johnson durante su campaña simplemente carece de credibilidad.

Con el fin de romper lo situación de bloqueo, podrían convocarse unas elecciones generales. Sin embargo, las recientes encuestas muestran un dramático colapso del apoyo tanto al Partido Conservador como al Partido Laborista. Los conservadores, que obtuvieron alrededor del 43% de los votos en las elecciones generales de 2017, ahora solo obtendrían el 24% (tomando las últimas 10 encuestas de opinión publicadas). Mientras que el principal partido de la oposición ha pasado del 41% a  obtener tan sólo el 24%.

La radicalización de los puntos de vista sobre Brexit ha llevado a una gran proporción de votantes a buscar partidos con mensajes más claros. El recién formado Partido Brexit, dirigido por Nigel Farage, miembro del Parlamento Europeo y antiguo líder del Partido por la Independencia del Reino Unido, registra una intención de voto del 20%.

Los anti-brexit han decidido concentrar sus apoyos en el Partido Liberal Demócrata, la único formación que se presenta como candidato para permanecer en la UE. Los demócratas liberales han visto aumentar su apoyo del 8% en 2017 al 18% en las últimas encuestas.

Dado que la votación está dividida en cuatro partes, es probable que el próximo Gobierno tenga que pactar al menos con otro partido importante, y puede que aún no sea suficiente para asegurar una mayoría pro-Brexit.

Los estímulos fiscales continuarán

Aunque el Brexit seguirá dividiendo, los estímulos fiscales ganarán más apoyos. Después de años de austeridad, es casi seguro que Johnson cumplirá su promesa de flexibilizar la política fiscal.

El gasto público como proporción del PIB se encuentra en su nivel más bajo desde el año fiscal 2003/04. Sin embargo, los ingresos fiscales se encuentran en su nivel más alto desde 1985/86. Es probable que se produzcan recortes fiscales y un aumento del gasto, pero ambas medidas necesitarán tiempo para tener un impacto importante en la economía. Sabremos más cuando sepamos el nombre del nuevo Canciller.