Opinión de experto 

Informes de mercado

Cómo el coronavirus está poniendo de relieve la inversión sostenible


Andrew Howard

Andrew Howard

Responsable de análisis sobre sostenibilidad y criterios ESG

Es difícil comenzar cualquier artículo sin referirse a la amenaza que presenta el coronavirus que se extiende por todos los países. El impacto humano es claramente devastador para cualquier persona afectada, aunque el impacto general sea pequeño si lo ponemos en contexto con el resto de grandes pandemias que han tenido lugar a lo largo de la historia.

El impacto económico y financiero también está demostrando ser significativo. Menos de dos meses después del primer caso notificado, la OCDE redujo su pronóstico de crecimiento del PIB mundial en 2020 en una quinta parte en respuesta al virus.

La velocidad y la escala de las caídas de los mercados bursátiles reflejan esta respuesta. Desde 1970 ha habido cuatro períodos en los que las acciones mundiales han caído más del 10% en cinco días: el crash de 1987, la crisis financiera mundial de 2008, la crisis de la zona del euro de 2011 y los primeros meses de 2020.

Esa respuesta del mercado contrasta con el efecto que han tenido otras crisis similares en el pasado. En particular, los principales índices de renta variable aumentaron mientras la gripe española hacía estragos en 1918-19; el final de la Gran Guerra dio cierto impulso a los mercados pero  en general las acciones apenas se vieron afectadas (ni siquiera antes de su final).

El mundo es un lugar muy diferente al de 1918, o incluso al de hace una década cuando la propagación de la gripe porcina coincidió con un aumento del 40% en el promedio industrial del Dow Jones.

Las empresas dependen más que nunca de las licencias para operar que proporciona la sociedad, las cadenas de suministro son más complejas y están más conectadas que nunca, las tensiones sociales y ambientales se han agudizado, y la regulación se está acelerando para hacer frente a los crecientes desequilibrios entre el éxito empresarial y las necesidades sociales.

 

Las empresas no operan en el vacío

El cambiante telón de fondo subraya la importancia de la sostenibilidad para la industria de la inversión. Si alguna vez lo hicieron, los mercados financieros ya no existen aislados de los desafíos sociales o ambientales. La fortuna de las empresas está intrínsecamente ligada a su capacidad de navegar por los cambios que se producen en las sociedades en las que operan.

Durante mucho tiempo hemos argumentado que las empresas no operan en el vacío. Su éxito refleja su capacidad de adaptarse a los desafíos y tendencias de las sociedades a las que pertenecen. Esto es más cierto ahora más que nunca; los desafíos sociales y ambientales y los determinantes para la inversión se solapan cada vez más.

En consecuencia, los problemas ambientales y sociales son riesgos financieros cada vez más evidentes, y se tienen cada vez más en cuenta a la hora de definir la estrategia corporativa y los planes de crecimiento a largo plazo de las compañías. Como inversores, nuestra capacidad para examinar las empresas y separar a los ganadores de los perdedores ha mejorado a medida que los informes sobre sostenibilidad corporativa se han ido generalizando.

 

Puntos de inflexión por delante

Las presiones sociales y ambientales alcanzarán un punto de inflexión en la próxima década. Por ejemplo, mirando más allá de la crisis actual:

  • El cambio climático tendrá un impacto en el medio ambiente y la economía mundial. El Grupo Internacional de Expertos sobre el Cambio Climático ha advertido que tenemos un decenio para reducir aproximadamente a la mitad las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. Si no se produce un abandono significativo de los combustibles fósiles, el mundo se verá abocado a un aumento de los daños físicos, a la elevación del nivel del mar, a la disminución de las tierras agrícolas y a una mayor inestabilidad del clima. En la década de 1960, las emisiones eran la mitad de lo que son hoy en día.  Volver a ese nivel relativo en 2030 -cuando la población mundial será más del doble y su producción económica será aproximadamente diez veces mayor- requerirá una reasignación de capital a gran escala y provocará trastornos en todas las industrias.
  • Los avances tecnológicos remodelarán el papel de los trabajadores. PwC estima que la inteligencia artificial podría poner en riesgo el 30% de los empleos para la década de 2030, exigiendo nuevas habilidades y haciendo que algunos de los roles existentes sean redundantes.  Cambios comparables a los que se produjeron durante siglos durante la revolución industrial se producirán ahora en menos de una generación.
  • El descontento social pone en peligro la estabilidad política y los sistemas económicos. El descontento social ya ha alcanzado niveles sin precedentes en todo el mundo. Las presiones que se han ido acumulando en la última década se están intensificando y marcarán un punto de inflexión tanto en las economías desarrolladas como en las emergentes. Los responsables políticos pueden responder adoptando medidas para reequilibrar el terreno de juego económico que ha creado beneficios económicos desiguales, o bien han cambiado de forma forzada.

Cualquiera de estas tendencias por separado tendrá un impacto importante en las economías e industrias. Juntas representan un cóctel que podría cambiar completamente los mercados de valores y redefinir la industria de la inversión. Entender estas tendencias y alinear las inversiones con ellas será vital. La inversión sostenible se está convirtiendo en un requisito, no en una elección.

SustainEx: nuestra innovadora herramienta de inversión

El creciente impacto de la sostenibilidad en la inversión también exige contar con un pensamiento innovador y herramientas de inversión más sólidas. Las clasificaciones de ESG, las evaluaciones subjetivas y las perezosas reglas generales deben ser reemplazadas por nuevos enfoques. Esto tendrá un impacto en todo el proceso: desde la definición y evaluación de la sostenibilidad de las empresas, hasta la cuantificación y comparación de las compañías y la construcción de carteras. También cambiará la forma en la que ayudamos a los inversores para que comprendan el impacto que tienen sus carteras.

Por nuestra parte, hemos invertido mucho en el desarrollo de herramientas para ayudar a nuestros analistas, gestores de fondos y clientes a navegar por las turbulencias que se avecinan.  El año pasado, lanzamos SustainEx, una herramienta que nos permite cuantificar las externalidades sociales y ambientales de las empresas, poniendo una cifra monetaria a los impactos positivos y negativos que las empresas tienen en la sociedad.  Hemos extendido ese marco a más de 10.000 empresas, proporcionando una base objetiva sobre la que evaluar los impactos y riesgos a través de una lente económica.

El péndulo está oscilando hacia atrás

Ese viaje continuará. La industria de la inversión se ha centrado durante gran parte de las últimas décadas en la disección de los datos financieros, haciendo hincapié en el volumen de dinero que ganan las empresas, la forma en la que ganan este dinero y cómo de sostenibles serán estos beneficios. El péndulo está oscilando hacia atrás; los gestores de activos necesitan reenfocar sus lentes de inversión ahora más que nunca.