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Consejos para invertir en una crisis: qué hacer y qué evitar

Una cosa es ser un inversor frío, tranquilo y sereno cuando los mercados van viento en popa.

Otra muy distinta es mantener la templanza cuando perdiéndola cosa no va tan bien.

Tres de los expertos de Schroders han compartido algunos consejos sobre cómo los inversores deberían y no deberían actuar en tiempos de crisis.

Atento a las " falsas señales de recuperación "

Hemos visto cómo algunas bolsas han experimentado rebotes tras las pronunciadas caídas de marzo. No obstante, esto no significa que estemos fuera de peligro todavía.

Duncan Lamont, responsable de Investigación y Análisis, ha realizado una investigación en profundidad que muestra que las "falsas señales de recuperación" son un hecho desafortunadamente común. Se producen cuando los mercados se recuperan después de caídas pronunciadas, para luego caer más allá de los mínimos originales.

Según Lamont, "miramos hacia atrás, a finales del siglo XIX se dieron 13 episodios diferentes en los que, de media, el Dow Jones cayó hasta un 25%. En 11 de estos casos, hubo un rebote de al menos el 10% tras tocar suelo. Esto es lo que consideramos una falsa señal de recuperación. Y normalmente hay más de una. De hecho, de media, encontramos que hay alrededor de tres”.

Durante la Gran Depresión, los mercados también experimentaron movimientos muy bruscos. "Podría decirse que la peor señal de falsa recuperación vista durante los años de la Gran Depresión ocurrió en el período comprendido entre noviembre de 1929 y abril de 1930", aforma Lamont. "Entonces el mercado se disparó un 48% en sólo cinco meses. ¿Qué pasó en los dos meses siguientes? El mercado cayó un 30%. ¿Qué pasó en los dos años siguientes? Cayó otro 80%".

No pierdas de vista tus objetivos de inversión

Obviamente es complicado mantener la calma ante estos giros del mercado, pero es importante que los inversores se centren en sus objetivos a largo plazo y las razones por las que los establecieron inicialmente.

Nicholas Kirrage, codirector del equipo de valor global de Schroders, ha señalado que "en primer lugar, hay que intentar recordar por qué se seleccionaron las compañías en cartera antes de que se produjera la volatilidad. Lo que tiende a suceder es que, cuando los tiempos son buenos los inversores se centran en lo positivo. Y cuando los tiempos son malos y los mercados caen, tienden a focalizar la atención solo en las cosas negativas. Antes de tirar la toalla, hay que intentar recordar cuáles fueron los factores que nos atrajeron a esas inversiones en primer lugar".

Ojo con los sesgos de comportamiento

Hay que hacer las cosas de forma coherente y con sentido, pensando en el largo plazo,pero el riesgo que corremos es que en tiempos de crisis somos más susceptibles a cometer ciertos errores irracionales. Y es que a pesar de que a menudo pensamos que somos seres 100% racionales esto pocas veces es así. En este sentido, es importante ser particularmente cauteloso con los sesgos  de "dotación", "status quo" y "aversión al arrepentimiento".

El sesgo de la dotación significa que se sobrevalora lo que se posee, por el simple hecho de tenerlo, independientemente de su valor real en el mercado.

Con el sesgo del statu quo, se teme el "dolor" que podría causar el alejarse del statu quo si se toma una decisión equivocada.

La aversión al arrepentimiento consiste en tratar de evitar a toda costa el sentimiento de remordimiento cuando consideramos que podríamos haber actuado de otra forma. El arrepentimiento aumenta cuando somos directamente responsables de nuestras decisiones.

Con el sesgo de anclaje y ajuste, el inversor confía demasiado en la información obtenida inicialmente y no ajusta adecuadamente sus expectativas de rentabilidad en base a la información actual o nueva.

Stuart Podmore, director de Inversión, ha sentenciado que "el reto consiste en asegurarse de que tus inversiones rinden como estaba previsto (aunque sufran pérdidas) para ayudarte a cumplir los objetivos a largo plazo. Si decides aguantar, asegúrate que lo haces por una buena razón, manteniendo una mente abierta a las alternativas, en lugar de permitir que los errores de dotación, status quo o aversión al arrepentimiento guíen tus decisiones".

"Los dividendos están bajo presión en este momento y, aunque muchas compañías no pagarán ninguno este año, algunas lo harán". Si hemos anclado nuestras expectativas a un nivel anterior (más alto) de pago de dividendos, podemos sobrestimar el rendimiento que disfrutaremos de los dividendos e ingresos actuales a corto plazo. Pero no nos desesperemos, porque incluso si el ingreso por dividendos se ve afectado a corto plazo, en general tendemos a subestimar el valor exponencial y compuesto del ingreso reinvertido a largo plazo, a través de esos mismos errores de anclaje y ajuste".

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