Opinión de experto  - Informes de mercado

Desmontando el mito de los Millennials

Un nuevo estudio pone en entredicho la visión comúnmente extendida de que los Millennials son genuinamente diferentes de las generaciones anteriores

31/01/2019

Katherine Davidson

Katherine Davidson

Gestora de carteras de renta variable mundial e internacional

El último mes me invitaron a presentar una conferencia en Berlín, me preparé el evento durante un par de días y me levanté a las cuatro de la mañana para tomar el vuelo. El ponente anterior dijo a la audiencia con tono convincente que los Millennials carecían de la ética de trabajo de sus mayores y, por lo tanto, lastrarían la productividad y el crecimiento del PIB. Conforme subía al escenario, me preguntaba por qué me molestaba en hacerlo.

Los Millennials, que generalmente se definen como la generación de personas nacidas entre 1980 y 20001, se han acostumbrado a este tipo de generalizaciones lapidarias. Se nos acusa de la debilidad de las ventas de coches, de la muerte de las tiendas tradicionales, del aumento de la deuda y de la disminución de las tasas de viviendas en propiedad. Aparentemente, esto último se debe a que desperdiciamos nuestros ingresos en tostadas de aguacate en lugar de ahorrar para disponer de una entrada para una casa2.

Bromas aparte, el debate acerca de si los Millennials somos realmente diferentes a nuestros predecesores tiene importantes implicaciones para la economía a medida que entramos en nuestros primeros años de trabajar y gastar. El número de Millennials es de aproximadamente 70 millones en EE. UU. y de 15 millones en el Reino Unido y, en la actualidad, son la generación predominante en ambos países, tras haber superado el número de personas de la generación del baby boom en los últimos años.

Desenmarañando las diferencias

Un nuevo informe de la Reserva Federal3 (Fed) desmonta muchas de las pruebas según las cuales los Millennials son genuinamente diferentes de las generaciones anteriores. El informe analiza los patrones de ingresos, ahorro y consumo de los Millennials y muestra que, una vez realizados los ajustes para reflejar los factores demográficos y socioeconómicos, sus preferencias no parecen ser tan diferentes a las de sus mayores.

Existen principalmente tres razones por las que una generación podría mostrar comportamientos diferentes a los de sus predecesores:

  1. Factores demográficos (edad, rentas, raza),
  2. Tendencias a largo plazo,
  3. El efecto de cohorte, que se define como la identidad y características comunes en las que coinciden aquellas personas que han compartido periodo o experiencias vitales.

Solo la última de ellas implica que los Millennials son “únicos”. Si bien la mayoría de los análisis se muestran de acuerdo con este aspecto, el informe de la Fed sugiere que muchas de las diferencias observadas se deben en realidad a las otras dos.

Pobres Millennials...

Puede ser muy difícil desligar el efecto de las características demográficas y socioeconómicas de los gustos y preferencias específicos de cada generación. Esto resulta especialmente complejo en el caso de los Millennials, porque tuvimos “la suerte” de alcanzar la mayoría de edad durante la crisis financiera global. En consecuencia, somos más pobres que las generaciones anteriores a nuestra edad. Esto ha afectado a nuestros patrones de gasto hasta la fecha. De cara al futuro, la verdadera pregunta es si estos pueden “normalizarse” más conforme la economía se recupera o si hemos quedado permanentemente “traumatizados” por la recesión.

Las pruebas iniciales sugieren que los patrones de gasto de los Millennials son, en realidad, bastante similares a los de las generaciones anteriores. Una vez realizados los ajustes para tener en cuenta la edad, los ingresos y otros factores demográficos, existen pocas pruebas de que los Millennials muestren unas preferencias específicas por la generación a la que pertenecen.

Tomemos como ejemplo los coches y la vivienda, que a menudo se citan como áreas clave en términos de diferencias intergeneracionales. Los datos sugieren que, en lugar de rechazar activamente ser propietarios de estos activos, los Millennials podrían estar recurriendo a la denominada “economía compartida” por razones de necesidad económica, más que por elección.

En general, el porcentaje de vehículos en propiedad es más reducido en el caso de los Millennials que en el de las generaciones anteriores, pero esto enmascara la gran diferencia que existe entre los que siguen viviendo con sus padres y aquellos que son financieramente independientes, ya que estos últimos disponen de unas tasas de propiedad similares a las de sus mayores a su misma edad. Los hogares compuestos por Millennials de mayor edad —que acaban de rebasar los treinta años— muestran unos patrones de gasto en vehículos que coinciden en gran medida con los de la generación X.

Asimismo, resulta mucho menos probable que los Millennials dispongan de una vivienda en propiedad en comparación con las generaciones anteriores a su misma edad. Esto se debe principalmente a que el nivel más bajo de las tasas de empleo y de los ingresos (especialmente en el caso de los trabajadores autónomos) ha provocado que sea más difícil ahorrar y pedir prestado. Desde la recesión, los bancos han seguido mostrado una postura obstinadamente recelosa a la hora de conceder préstamos a aquellos con perfiles crediticios más débiles. El creciente endeudamiento derivado de los préstamos de estudiantes seguramente haya mermado la predisposición tanto de los prestatarios como de los prestamistas. No obstante, los datos de la encuesta sugieren que, en última instancia, la amplia mayoría de los Millennials sigue aspirando a tener su propia vivienda3. De manera anecdótica, cabe destacar que todos mis coetáneos buscan sentar las bases de su futura vivienda lo antes posible, a menudo ayudados por el programa del Gobierno británico de apoyo a la compra de una vivienda (Help to Buy). En EE. UU., la tasa de viviendas en propiedad para los menores de 35 años se ha incrementado más rápido que para cualquier otro grupo de edad en 2017-2018.

Los Millennials gastan su dinero del mismo modo que las generaciones anteriores, una vez que se han tenido en cuenta parámetros como la edad

Gasto generacional: Millennials frente a otras generaciones (antes y después de realizar los ajustes1,2016)

 

Gasto generacional: Millennials frente a otras generaciones

Fuente: Kurz, C., Li, G. y Daniel Vine, 2018. Are Millennials Different?, Finance and Economics Discussion Series 2018–080, análisis de Empirical Research Partners. Ajustes realizados para tener en cuenta la edad, la economía y factores demográficos. 

Dicho esto, existen algunos indicios de que la coyuntura económica que se experimenta durante los años de formación pueden tener efectos duraderos o permanentes, especialmente en materia de decisiones de inversión. Como cabría esperar, los Millennials parecen mostrar una menor predisposición por el riesgo, lo que podría implicar que asignamos un menor porcentaje de nuestras carteras a la renta variable durante nuestra vida. Esto podría dificultar nuestros objetivos de jubilación, especialmente en vista de que, por lo general, hemos empezado a ahorrar más tarde. Además, podría repercutir en nuestra voluntad de endeudarnos en mayor medida, lo que podría no ser malo para el sistema financiero en su conjunto.

Un signo de los tiempos

Otra cuestión a tener en cuenta es que los cambios intergeneracionales se ven influenciados por tendencias estructurales a más largo plazo, que afectan a toda la sociedad. Por ejemplo, las generaciones más jóvenes suelen adoptar con mayor rapidez las innovaciones tecnológicas, pero estas terminan por ser posteriormente adoptadas por la población en su conjunto y no reflejan realmente gustos o costumbres específicos. Puede que haya explicado a mis padres cómo comprar online, pero su presupuesto de Amazon Prime supera con creces el mío.

El interesante gráfico de The Economist que figura a continuación muestra que la opinión pública sobre una serie de cuestiones sociales ha evolucionado claramente en una dirección con el tiempo: en líneas generales, cada generación ha mostrado un perfil más liberal que la anterior. Por el contrario, los datos sobre el matrimonio —del que a menudo se dice que suscita el rechazo de los jóvenes— muestran que la edad media a la que se contrae matrimonio se ha incrementado de forma sostenida durante los últimos 50 años, una tendencia que no se ha acelerado en esta generación. 

Opiniones liberales en diferentes generaciones

Opiniones liberales en diferentes generaciones

Por tanto, en diferentes variables, lejos de romper con la tendencia, los Millennials se muestran rotundamente en línea con ella. ¡Qué decepción!

No somos tan diferentes, después de todo

Tras analizar estas dos explicaciones alternativas, la Fed sostiene que el comportamiento de los Millennials difícilmente resulta exclusivo, es decir, que el efecto de cohorte parece ser mínimo o inexistente. En concreto, el menor volumen de ingresos provoca la amplia mayoría de diferencias que se observan en la actualidad. Lógicamente, los Millennials siguen siendo bastante jóvenes, por lo que resulta difícil extraer conclusiones firmes todavía. Sin embargo, las pruebas iniciales sugieren que nos comportaremos cada vez más como nuestros padres conforme maduremos tanto físicamente como económicamente.

En última instancia, cada generación, cohorte y (me atrevería a decir) persona es diferente. Por mucho que nos guste decir que somos especiales, lo más probable es que los Millennials no sean muy diferentes del resto. 


1. No existen definiciones establecidas, pero se considera que los Millennials son aquellas personas nacidas entre 1980 y 2000, la generación X corresponde a aquellos nacidos entre 1960 y 1980 y la generación del baby boom está compuesta por las personas nacidas entre la Segunda Guerra Mundial y 1960.

2. https://www.theguardian.com/lifeandstyle/2017/may/15/australian-millionaire-millennials-avocado-toast-house

3. Kurz et al (noviembre de 2018), Are Millennials Different?

4. Forbes cita un 80% en EE. UU. (https://www.forbes.com/sites/andrewarnold/2017/12/19/80-of-millennials-want-to-buy-a-home-and-virtual-reality-is-upending-the-process/#317da044ce35); diferentes estudios británicos mencionan porcentajes que van desde un 65% (https://www.resolutionfoundation.org/app/uploads/2018/04/Home-improvements.pdf) a un máximo del 95% (https://www.bankrate.com/uk/mortgages/are-millennials-giving-up-on-buying-a-home/). 

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