Opinión de experto 

Informes de mercado

La inversión multiactivo en 2020


Johanna Kyrklund

Johanna Kyrklund

Global Head of Multi-Asset Investments

  • Tanto el crecimiento mundial como el rendimiento del bono del Tesoro de EE. UU. a 10 años siguen por debajo del 3%.
  • Esperamos rentabilidades de una sola cifra para la renta variable, con mayor potencial fuera de los Estados Unidos.
  • Esperamos que los tipos de interés se mantengan bajos, circunstancia que debería suponer un muro de contención de la volatilidad tanto del mercado como de la economía.

A principios de año, nuestros modelos de análisis apuntaban a que el mundo entraba en la fase de “desaceleración” del ciclo económico. Normalmente, eso significa peligro para los llamados activos “de riesgo”, sobre todo para la renta variable. Sin embargo, creemos que este ciclo es diferente.

La última etapa suele dar problemas a esta clase de activo porque los costes de producción (materiales y mano de obra) y financiación de las empresas suben ambos al mismo tiempo.

Los bancos centrales suelen tener que mantener los tipos altos para contrarrestar la subida de la inflación. A su vez, los costes laborales (los salarios) suben a medida que disminuye el desempleo, y un mayor crecimiento significa una mayor demanda de insumos.. Este entorno normalmente pesa sobre las acciones de las empresas.

Sin embargo, esta vez, las cosas han sido bien distintas. La ausencia de inflación ha hecho posible que los bancos centrales bajen los tipos más rápido para apoyar el crecimiento. La renta variable se ha visto beneficiada por esta situación aunque los beneficios de las empresas han resultado decepcionantes en buena medida.

Dicho esto, aún vemos que los costes aumentan en algunos ámbitos.

Perspectivas para la renta variable

De cara al 2020, pensamos que la renta variable mantiene su atractivo frente a los llamados activos refugio, como son los bonos gubernamentales, si bien hará falta un incremento en los beneficios para lograr más rentabilidad.

Creemos que las expectativas del mercado en cuanto a los beneficios en los Estados Unidos podrían ser optimistas —tal y como reflejan las elevadas cotizaciones— ya que los mayores costes probablemente hagan mella en los márgenes. No obstante, es posible que en el resto del mundo superen las previsiones, lo que nos lleva a prever rentabilidades altas de una cifra para la renta variable (las acciones).

Por ejemplo, hemos mejorado nuestra perspectiva para los mercados emergentes tras los mejores datos de las encuestas del sector manufacturero. 

¿Cómo evolucionará la renta fija?

Esperamos que tanto el rendimiento de los bonos del Tesoro de EE. UU. a 10 años como el crecimiento se mantengan muy por debajo del 3% el año que viene.

La liquidez inyectada por los bancos centrales, sobre todo, por la Reserva Federal de EE. UU. ha reducido el riesgo de recesión, sin embargo, las tasas de préstamo por parte de los bancos comerciales siguen siendo bajas. Tendríamos que ver muestras de un repunte en este aspecto para hablar de una recuperación económica más sólida.

De hecho, aún nos preocupan más los malos datos de crecimiento que el hecho de que la inflación no remonte. Por eso, los bonos gubernamentales nos siguen pareciendo una cobertura que podría resultar atractiva para los inversores multiactivo. En periodos de desaceleración, los beneficios de las empresas y sus acciones lo pasan mal. Sin embargo, los bonos gubernamentales suelen despuntar.

Preferimos los estadounidenses frente a los de otros países, ya que su rendimiento es positivo. El bono del Tesoro de EE. UU. a 10 años ofrece actualmente un 1,78%, frente al -0,35% su homólogo alemán, por ejemplo. Además, muestran más sensibilidad a los riesgos económicos, es decir, suelen superar a otros bonos en periodos de desaceleración.

Otro motivo que nos hace pensar que el rendimiento de la renta fija continuará en mínimos es que los fondos de pensiones siguen eliminando riesgo. Están rebajando su exposición a aquellos activos de mayor riesgo, como la renta variable, e incrementando la tenencia de otros más estables, como la renta fija que genera rendimiento. El hecho de que haya demanda de la clase de activo impide que los rendimientos suban con fuerza. También hace que se ajuste el diferencial (la brecha) de rendimiento entre los bonos corporativos y los gubernamentales.

El riesgo político no ha desaparecido

Creemos que el riesgo político va a seguir presente en el mercado, sobre todo en un mundo donde el crecimiento es escaso y se distribuye de manera desigual. El riesgo más importante en este sentido es el recrudecimiento de la guerra comercial, que podría provocar que el crecimiento mundial cayera por debajo del 2%.

La llegada al poder de un Gobierno más escorado hacia la izquierda en los Estados Unidos no tendría apenas impacto sobre las previsiones de crecimiento, pero sí sobre las perspectivas de beneficios del país. 

La política fiscal (la aplicación por parte de los Gobiernos de medidas fiscales y de gasto) ha sido un tema de debate recurrente entre los inversores últimamente. Creemos que el Reino Unido aprobará medidas expansivas en este aspecto. Sin embargo, en los Estados Unidos, el efecto de las mismas se va desvaneciendo y en Alemania parece que la voluntad política para ponerlas en marcha brilla por su ausencia. En general, creemos que es poco probable que haya en el mundo una expansión relevante de la política fiscal en 2020.

En resumidas cuentas, la ausencia de una recuperación mundial más sólida nos impide rotar nuestras inversiones. Unas tasas de efectivo bajas hacen que no haya apenas volatilidad económica ni financiera y nos obligan a mantenerlas. Seguimos buscando el delicado equilibrio que supone beneficiarse del entorno de liquidez sin exponernos a un riesgo económico excesivo.

Información Importante

Las opiniones expresadas aquí son las del autor o de los autores, y no representan necesariamente las opiniones declaradas o reflejadas en las Comunicaciones, Estrategias o Fondos de Schroders.

El presente documento ha sido redactado con una finalidad exclusivamente informativa. Su contenido no constituye una oferta de compra o venta de ningún instrumento o título financiero, ni una sugerencia para adoptar ninguna estrategia de inversión. La información contenida en el presente no constituye un asesoramiento, una recomendación o un análisis de inversión y no tiene en cuenta las circunstancias específicas de ningún destinatario. Este material no constituye una recomendación contable, jurídica o tributaria y no debe ser tenido en cuenta a tales efectos. Se considera que la información contenida en este documento es fiable, pero Schroders no garantiza su exhaustividad o exactitud. La compañía no se responsabiliza de los errores de hecho u opiniones. No se debe tomar como referencia la información y opiniones contenidas en este documento a la hora de tomas decisiones estratégicas o decisiones personales de inversión.

La rentabilidad registrada en el pasado no es un indicador fiable de los resultados futuros. El precio de las acciones y los ingresos derivados de las mismas pueden tanto subir como bajar y los inversores pueden no recuperar el importe original invertido.

Schroders será responsable del tratamiento de tus datos personales. Para obtener información sobre cómo Schroders podría tratar tus datos personales, consulta nuestra Política de privacidad disponible en www.schroders.com/en/privacy-policy o solicítala a infospain@schroders.es en caso de que no tengas acceso a este sitio web.

Publicado por Schroder Investment Management (Europe) S.A., 5, rue Höhenhof, L-1736 Senningerberg, Luxembourg. Número de registro Luxemburgo B 37.799.

Las previsiones recogidas en el documento son el resultado de modelos estadísticos basados en una serie de supuestos. Las previsiones están sujetas a un alto nivel de incertidumbre sobre los factores económicos y de mercado futuros que pueden afectar a los resultados futuros reales. Las previsiones se ofrecen con fines informativos a fecha de hoy. Nuestros supuestos pueden variar sustancialmente en función de los cambios que puedan producirse en los supuestos subyacentes, por ejemplo, a medida que cambien las condiciones económicas y del mercado. No asumimos ninguna obligación de informarle de las actualizaciones o cambios en estos datos conforme cambien los supuestos, las condiciones económicas y del mercado, los modelos u otros aspectos.