Opinión de experto 

Informes de mercado

La lucha contra el cambio climático en cinco gráficos


Simon Webber

Simon Webber

Gestor del fondo

En 2015, el Acuerdo de París supuso un hito en la batalla contra el cambio climático. En él, la mayoría de países de todo el mundo se comprometieron a que su economía transitase por una senda que reduzca el aumento de la temperatura global a menos de 2 °C en este siglo. Para este compromiso, se tomó como referencia la temperatura de 1850, antes de que se generalizase el uso de combustibles fósiles.

En 2019, la temperatura ya ha subido un grado en comparación con el dato previo a la industrialización. Paliar los efectos del cambio climático no solo va a suponer una transformación de todos los aspectos de la economía global, también va a exigir invertir billones de dólares cada año. Las implicaciones de cara a la normativa ya son de calado y, con el tiempo, afectarán a todos los sectores. Sin embargo, también abrirá muchas puertas a los inversores, ya que, hoy por hoy, el mercado no tiene en cuenta todo lo profundos que tendrán que ser los cambios para poder lograr este objetivo.

Los siguientes cinco gráficos explican algunos de los temas que, en sentido amplio, giran alrededor del cambio climático, dónde van a surgir las nuevas oportunidades de crecimiento y por qué tiene que importarles mucho a los inversores.

Los cambios necesarios para lograr el objetivo van a ser de mucho calado (y habrá que aplicarlos rápido)

El Dashboard del cambio climático de Schroders analiza diversos indicadores, como la voluntad política o la producción de combustibles fósiles, para evaluar cómo progresa el mundo hacia el objetivo de los 2 °C. Ahora mismo, apunta a un incremento de la temperatura de 3,8 °C.

Esta cifra pone de relieve el hecho de que el cambio necesario para llegar al objetivo de 2 °C es mucho más profundo de lo que muchos creen. Y va a tener que ser mucho más rápido.

La subida de los precios del carbono supone un aliciente para las empresas a la hora de optar por tecnología limpia

Tras la crisis financiera, los precios del carbono bajaron, ya que la producción industrial se redujo, y se creó un excedente enorme de créditos de carbono. Durante años, el precio del carbono se ha mantenido en el entorno de los cinco euros, demasiado barato como para fomentar un cambio de conducta por parte de las empresas.

Sin embargo, tras la reforma del sistema llevada a cabo en 2018, su precio se ha multiplicado por más de cuatro. Ahora, estamos ante un importante punto de inflexión, ya que está llegando a niveles que empiezan a suponer un incentivo para las empresas de cara a pasarse a la tecnología limpia.

¿Qué va a hacer falta para lograr el objetivo de mantener a raya el cambio climático?

Para alcanzar los actuales objetivos será necesaria una reducción per cápita del 80% en la emisión de gases de efecto invernadero en los próximos 30 años. Aunque esta tendencia afectará fundamentalmente a los sectores de producción eléctrica y térmica, tampoco se librarán otros ámbitos, como la agricultura, la silvicultura, la ordenación del territorio, la edificación, los transportes y las infraestructuras. Muchos sectores deberán modificar drásticamente el perfil de sus emisiones. No bastará con crear más parques eólicos y solares. Será una transformación radical de la estructura de la economía mundial.

También pensamos que hará falta una inversión de dos billones de dólares al año en nuevas actividades, servicios y tecnologías. Y lo que es más importante: está en juego el 15% de la renta variable de todo el mundo (el equivalente al peso de Rusia en la economía mundial). Esto se refiere a las actividades y servicios que no encajan en la lucha por lograr los objetivos en materia de cambio climático, cuyo modelo de negocio ha dejado de ser viable tras la subida de los precios del carbono o con cuyos productos quiere acabar la regulación.

Las energías renovables son ahora las más baratas

Hemos alcanzado un importante punto de inflexión: ahora, la energía solar o la eólica es más barata que la térmica.

La transición a la las energías renovables no solo resulta fundamental en la lucha contra el cambio climático, también tiene todo el sentido del mundo desde el punto de vista económico.

El mercado de baterías para vehículos eléctricos podría ser enorme

Si queremos lograr el objetivo de reducir la emisión de gases de efecto invernadero en un 80%, los motores de combustión tendrán que haber desaparecido casi por completo dentro de 30 años. Sin embargo, el mercado de vehículos eléctricos madura a buen ritmo. En un plazo de cinco a diez años, el vehículo eléctrico no solo será el medio de transporte más ecológico; también, el más barato.

La ampliación de su mercado no solo supondrá nuevas oportunidades para los fabricantes de vehículos y baterías, también para quienes fabrican equipos de pruebas especiales. Además, harán falta nuevas infraestructuras, como redes de puntos de carga, lo que ofrecerá nuevas oportunidades de crecimiento.

Información Importante: Las opiniones expresadas aquí, son las de Isabella Hervey-Bathurst,

Global Equities Team, and Simon Webber, Lead Portfolio Manager y no representan necesariamente las opiniones declaradas o reflejadas en las Comunicaciones, Estrategias o Fondos de Schroders.

El presente documento ha sido redactado con una finalidad exclusivamente informativa. Su contenido no constituye una oferta de compra o venta de ningún instrumento o título financiero, ni una sugerencia para adoptar ninguna estrategia de inversión. La información contenida en el presente no constituye un asesoramiento, una recomendación o un análisis de inversión y no tiene en cuenta las circunstancias específicas de ningún destinatario. Este material no constituye una recomendación contable, jurídica o tributaria y no debe ser tenido en cuenta a tales efectos. Se considera que la información contenida en este documento es fiable, pero Schroders no garantiza su exhaustividad o exactitud. La compañía no se responsabiliza de los errores de hecho u opiniones. No se debe tomar como referencia la información y opiniones contenidas en este documento a la hora de tomas decisiones estratégicas o decisiones personales de inversión. La rentabilidad registrada en el pasado no es un indicador fiable de los resultados futuros. El precio de las acciones y los ingresos derivados de las mismas pueden tanto subir como bajar y los inversores pueden no recuperar el importe original invertido. Schroders será responsable del tratamiento de tus datos personales. Para obtener información sobre cómo Schroders podría tratar tus datos personales, consulta nuestra Política de privacidad disponible en www.schroders.com/en/privacy-policy o solicítala a infospain@schroders.es en caso de que no tengas acceso a este sitio web. Publicado por Schroder Investment Management (Europe) S.A., 5, rue Höhenhof, L-1736 Senningerberg, Luxembourg. Número de registro Luxemburgo B 37.799.