Opinión de experto  - Informes de mercado

Perspectivas económicas para 2019: multiactivo

El semáforo de la inversión está pasando del verde al ámbar, pero aún no ha llegado el momento de frenar en seco.

12/12/2018

Johanna Kyrklund

Johanna Kyrklund

Global Head of Multi-Asset Investments

  • El contexto económico parece más complicado y EE. UU. corre el riesgo de entrar en recesión en 2020
  • Los mercados podrían mostrarse volátiles y la deuda pública puede resultar útil a la hora de diversificar
  • Seguimos identificando oportunidades para obtener rentabilidades positivas y hacemos especial hincapié en las reducidas valoraciones de los mercados emergentes

Nos adentramos en 2019 con un talante desanimado tras un año complicado para los mercados. Si bien resulta tentador culpar a los acontecimientos en el plano político, la realidad es que el crecimiento económico fuera de EE. UU. ha sido decepcionante. Este hecho, sumado al aumento de los tipos en EE. UU., se ha traducido en unos precios más débiles en prácticamente todas las regiones.

El ciclo económico está volviéndose más complicado

De acuerdo con los indicadores que monitorizamos, creemos que ahora existe una probabilidad razonable de que EE. UU. entre en recesión en 2020, a medida que se disipen los efectos de los estímulos presupuestarios. Somos conscientes de que nos adentramos en una fase más compleja del ciclo.

El crecimiento en Europa y Asia sigue dependiendo de una aceleración del comercio global que, en nuestra opinión, resulta poco probable. Al mismo tiempo, lo mejor que podemos esperar de los principales bancos centrales es que den un paso atrás en sus planes de retirada de liquidez. 

Seguimos identificando oportunidades para obtener rentabilidades positivas

Frente a este marco, necesitamos un contexto de precios más baratos que anime a los inversores a asumir riesgos y, a principios de año, decidimos reducir ligeramente las perspectivas en nuestra estrategia. Sin embargo, seguimos identificado oportunidades para lograr rentabilidades positivas.

El rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años se mantiene en torno al 3%, y creemos que la Reserva Federal solo llevará a cabo dos subidas de tipos más en 2019. Esto debería apuntalar las valoraciones de las acciones y dar lugar a que los bonos presenten ventajas en términos de diversificación en una cartera multiactivo.

La caída del precio del petróleo debería impulsar el consumo y contener las presiones inflacionistas. Las valoraciones de los mercados emergentes resultan llamativamente reducidas y ofrecen un colchón de seguridad ante las preocupaciones en el ámbito político.

Es necesario ser precavidos en un entorno de probable volatilidad

En 2019, creemos que los mercados fluctuarán en función de las estimaciones sobre la probabilidad de que EE. UU. entre en recesión. El semáforo está pasando del verde al ámbar. Consideramos recomendable invertir con mayor prudencia, pero no creemos que haya llegado el momento de frenar en seco.