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Opinión de experto  - Informes de mercado

¿Qué es la inversión temática y por qué debería importarle a los inversores?

Los fondos temáticos se centran en tendencias globales a largo plazo que transforman el mundo y crean gran cantidad de oportunidades de inversión.

10/09/2019

David Docherty

David Docherty

Director de inversión temática

El ingenio es la piedra angular de la inversión temática. Es la mecha que prende la innovación y corrige los desequilibrios del mundo. A su vez, crea crecimiento que tarda en reflejarse en los precios de las acciones.

Los fondos temáticos, que se dedican a buscar estas oportunidades, ofrecen una forma totalmente nueva de invertir con el objetivo de lograr un crecimiento sostenible a largo plazo.

Los desequilibrios que actualmente sufre el mundo pueden darse entre las poblaciones y los recursos, como ocurre con el cambio climático, o producirse en mercados concretos en los que pueden entrar disruptores y poner patas arriba todo un sector desplazando a quienes llevan toda la vida dominándolo.

La interacción entre el ingenio, la innovación y la corrección de desequilibrios da origen a temas de inversión que pueden estar presentes en todos los ámbitos y resultar atractivos. Por ejemplo, el cambio climático, la urbanización, la disrupción, la transición energética o la asistencia sanitaria. 

El ingenio forma parte de nosotros (y siempre lo ha hecho)

El ingenio ha definido al hombre desde la Antigüedad y nos ha ayudado a cambiar el mundo y nuestra forma de pensar. Este proceso evolutivo sigue su curso en nuestros días y continuará en el futuro.   

Todavía hoy son patentes las consecuencias de los inventos y descubrimientos que personas ingeniosas han hecho a lo largo de la historia. Por ejemplo, Hipodamo, un filósofo, matemático y arquitecto que vivió en la antigua Grecia en el siglo V a. C. se considera el creador de la planificación urbanística. Por otro lado, Herón de Alejandría inventó la primera máquina expendedora del mundo (que dispensaba agua bendita) en el siglo I d. C.  

Al legendario Leonardo Da Vinci se le atribuyen diversas ideas e inventos en varias disciplinas, como la ingeniería, las matemáticas o la física. Aunque algunas de sus ideas (muchas de las cuales estaban adelantadas a su época) no tenían una gran utilidad práctica, una de ellas fue una máquina para comprobar la resistencia a la tracción de un cable, un antecedente de la importancia que tienen hoy en día los materiales inteligentes.

Thomas Edison ha pasado a la historia como el inventor más importante de los Estados Unidos. Sin embargo, también puede considerarse uno de los primeros disruptores en sectores como el del entretenimiento, ya que fue el creador del fonógrafo y la animación.

La científica franco-polaca Marie Curie fue pionera en estudiar el uso de la radiación para luchar contra el cáncer, una batalla que continúa en nuestros días con los últimos avances en medicina personalizada como armas. Más recientemente, Gordon Moore, fundador de Intel, formuló la Ley de Moore. Síntoma del ritmo al que avanza la innovación, esta ley dice que el número de transistores de un microprocesador se duplica cada dos años. Por último, el emprendedor en serie Elon Musk ha hecho posibles varios avances tecnológicos en los ámbitos de las aplicaciones informáticas y los pagos a través de internet, además del desarrollo de los vehículos eléctricos, la energía solar y la inteligencia artificial.    

Al igual que Moore predijo que los semiconductores aumentarían su capacidad, las nuevas tecnologías están provocando una aceleración de los cambios en muchos sectores. Se tardaron 46 años en que hubiese 50 millones de personas con electricidad en sus hogares. En lograr esa misma marca, la televisión tardó 22 años e internet, siete. En comparación, la red social Facebook llegó a los 50 millones de usuarios en cuatro años y el juego de realidad aumentada para móviles Pokémon Go alcanzó el mismo número de descargas en tan solo 19 días.

Inversión temática, a largo plazo

La inversión temática trata de buscar oportunidades. La interrelación entre el ingenio, la innovación y los desequilibrios da lugar a que aparezcan temas de inversión sostenibles, duraderos y (sobre todo) a largo plazo. A su vez, esto nos da la oportunidad de lograr rentabilidades positivas a largo plazo.

Temas como el cambio climático o la transición energética (de los combustibles fósiles a energías renovables limpias) no son solo un boom. Han venido para quedarse. El crecimiento de las ciudades en todo el mundo es también una tendencia a largo plazo: se espera que la mayoría de la población mundial sea urbanita para cuando termine este siglo.

En la transición energética, por ejemplo, la cantidad de inversión que habrá que hacer en todo el sistema será enorme. Se estima que para que la transición sea completa, hará falta invertir 120 billones de dólares antes de 2050 en ámbitos como la generación de energía limpia, el almacenamiento energético, las infraestructuras de transportes eléctricos, las redes de transporte y distribución y los sistemas de respuesta a la demanda y medición inteligentes.  

No hay duda de que las ventas de vehículos eléctricos crecerán en los próximos años. Muchos países han fijado fechas límite para prohibir la venta de vehículos con motor de combustión interna. Por eso, muchos consumidores están sustituyendo sus coches por otros más respetuosos con el medioambiente en un esfuerzo por reducir los efectos del cambio climático. Los años límite para imponer la prohibición van desde el 2025 (dentro de tan solo seis años) en Noruega hasta el 2040 en el Reino Unido.

Este contexto presentará oportunidades para muchas empresas, entre ellas, fabricantes de automóviles y energéticas, pero también fabricantes de puntos de carga o equipos para probar las baterías.

Innovación que cambia la vida

La innovación está cambiando nuestra forma de vivir. Desde la creación por parte de un equipo de científicos de un corazón humano artificial hasta la mera posibilidad de ver la televisión o hacer gestiones bancarias desde el móvil.

Las nuevas empresas están poniendo en tela de juicio nuestras ideas preconcebidas y provocando disrupción en las tradicionales gracias a tecnologías totalmente nuevas.

Puede ser el caso de los nuevos avances en la asistencia sanitaria, un sector que trata de dar respuesta a algunos de los grandes retos demográficos. Otras firmas tratan de afrontar los desafíos que plantean el cambio climático y la urbanización. Aunque las nuevas tecnologías están haciendo temblar el orden establecido, también es cierto que suponen nuevas oportunidades para muchas empresas.

El cambio ya ha llegado y cada vez va más rápido. Se trata de transformaciones globales que están creando grandes oportunidades para la inversión temática.

El valor de las inversiones y las rentas que generan pueden subir al igual que bajar, y los inversores podrían no recuperar el capital invertido inicialmente. 

Información Importante: Las opiniones expresadas aquí, son las de David Docherty, Director de inversión temática, y no representan necesariamente las opiniones declaradas o reflejadas en las Comunicaciones, Estrategias o Fondos  de Schroders. El presente documento ha sido redactado con una finalidad exclusivamente informativa. Su contenido no constituye una oferta de compra o venta de ningún instrumento o título financiero, ni una sugerencia para adoptar ninguna estrategia de inversión. La información contenida en el presente no constituye un asesoramiento, una recomendación o un análisis de inversión y no tiene en cuenta las circunstancias específicas de ningún destinatario. Este material no constituye una recomendación contable, jurídica o tributaria y no debe ser tenido en cuenta a tales efectos. Se considera que la información contenida en este documento es fiable, pero Schroders no garantiza su exhaustividad o exactitud. La compañía no se responsabiliza de los errores de hecho u opiniones. No se debe tomar como referencia la información y opiniones contenidas en este documento a la hora de tomas decisiones estratégicas o decisiones personales de inversión. La rentabilidad registrada en el pasado no es un indicador fiable de los resultados futuros. El precio de las acciones y los ingresos derivados de las mismas pueden tanto subir como bajar y los inversores pueden no recuperar el importe original invertido. Schroders será responsable del tratamiento de tus datos personales. Para obtener información sobre cómo Schroders podría tratar tus datos personales, consulta nuestra Política de privacidad disponible en www.schroders.com/en/privacy-policy o solicítala a infospain@schroders.es en caso de que no tengas acceso a este sitio web. Publicado por Schroder Investment Management (Europe) S.A., 5, rue Höhenhof, L-1736 Senningerberg, Luxembourg. Número de registro Luxemburgo B 37.799.