¿Qué se necesita para ascender al estatus de mercado emergente?


El proveedor de índices MSCI anunció recientemente que Argentina y Arabia Saudí pasarán a formar parte de su índice de mercados emergentes el próximo año. Si bien sus ponderaciones en el índice serán discretas, se espera que este hecho atraiga miles de millones de dólares en capital a estos países en vista de los 1,9 billones de dólares en activos indexados al índice MSCI Emerging Markets [1]

La diferencia entre un mercado emergente y una economía emergente

Muchos inversores asignan parte de su cartera a los mercados emergentes para aprovechar su potencial de crecimiento. Puede que hayas oído hablar muchas veces de este argumento: su población joven y sus economías —con un crecimiento más acelerado— pueden arrojar sólidas rentabilidades, aunque también sufrir más altibajos por el camino. No obstante, los inversores deberían intentar no confundir el concepto de «mercado emergente» con el de «economía emergente».

Por ejemplo, muchos países presentes en los índices MSCI de mercados emergentes e incluso frontera (el escalón previo a la clasificación de emergente) son avanzados en términos económicos (véase la siguiente imagen). Corea y Taiwán son ejemplos obvios. Según algunos parámetros (por ejemplo, el PIB per cápita, un parámetro sobre el nivel de vida), Taiwán está incluso más desarrollado que países como Canadá, el Reino Unido, Francia y Japón [2]. Además, las empresas de estos mercados también pueden figurar entre los líderes mundiales en sus respectivos sectores, como Samsung Electronics y Taiwan Semiconductor, aunque estén clasificadas como compañías de mercados emergentes.

* Argentina y Arabia Saudí pasarán a formar parte del índice MSCI EM en junio de 2019.
** La Unión Económica y Monetaria de África Occidental (WAEMU, por sus siglas en inglés) está compuesta por los siguientes países: Benín, Burkina Faso, Costa de Marfil, Guinea-Bisáu, Malí, Níger, Senegal y Togo. Actualmente, los índices MSCI WAEMU incluyen títulos clasificados en Senegal, Costa de Marfil y Burkina Faso.

Fuente: FMI, MSCI y Schroders. Datos a 30 de junio de 2018.

Esto no ocurre porque MSCI aplique normas especialmente draconianas en cuanto a la fase de desarrollo económico de los países. De hecho, es más bien al contrario. Más de la mitad de los 57 países que conforman los índices MSCI Emerging Markets y MSCI Frontier Markets ya han superado los requisitos económicos mínimos para ser incluidos en sus índices de mercados desarrollados.

En qué consiste en realidad la inclusión en un índice

La realidad es que la inclusión en un índice tiene más que ver con la envergadura del mercado, la liquidez y la accesibilidad que con la situación o las perspectivas económicas. En cambio, el FMI puntúa a los países basándose en criterios puramente económicos, como la diversificación de las exportaciones y el nivel de integración en el sistema financiero mundial. Esta distinción, que a menudo se pasa por alto, puede tener efectos matizados en la composición de los índices, como los mencionados anteriormente.

Entre otras cosas, las condiciones de accesibilidad abarcan consideraciones perfectamente razonables, como la existencia de restricciones a la titularidad por parte de extranjeros y la facilidad con la que los inversores pueden invertir y desinvertir su dinero en un mercado determinado. Asimismo, cubren ciertas cuestiones operativas, como la capacidad para adoptar posiciones cortas en un título (es decir, vender un valor que no tienes con la esperanza de obtener beneficios volviéndolo a comprar a un precio inferior en el futuro) y el nivel de sofisticación del marco regulatorio aplicable al mercado financiero.

La mayoría de los mercados frontera y emergentes se enmarca en una o varias de estas categorías. Por ejemplo, un motivo por el que Corea y Taiwán están clasificados como emergentes, en vez de como desarrollados, es porque sus mercados de divisas no están totalmente liberalizados.

Para incorporarse al índice de mercados emergentes, un mercado bursátil debe contar con al menos tres títulos que cumplan los requisitos mínimos de tamaño y liquidez. Para la condición de mercado frontera, son dos los valores que deben cumplir una versión más indulgente de estos requisitos. No obstante, a menudo estos obstáculos conllevan que solo unas pocas empresas logran entrar en el índice al que ha sido ascendido el país, una representación difícilmente realista del mercado bursátil nacional, por no hablar de la economía subyacente.

Por ejemplo, se prevé que el número de componentes del índice MSCI Argentina descenderá de los 14 actuales a 11 cuando sea ascendido del índice MSCI Frontier Markets al MSCI Emerging Markets[1]. Ello provocará, entre otras cosas, que su capitalización bursátil ajustada por capital flotante será casi 2.000 millones de dólares inferior como mercado emergente que como mercado frontera. Al contrario de lo que podría parecer, el ascenso del MSCI Argentina hará que el país represente una parte más pequeña de los índices de mercados globales de MSCI, en vez de más grande. No obstante, los profesionales de la gestión activa pueden optar por invertir en valores cotizados en Argentina, pero no presentes en el índice MSCI Argentina.

El efecto de la reclasificación en la ponderación de un país en el índice

Cabe también destacar el efecto que la reclasificación puede tener en la ponderación total de un país en el índice, dado que, a menudo, implica pasar de ser un pez grande en un estanque pequeño a ser un pez pequeño en un estanque grande. Por ejemplo, Argentina es actualmente el segundo miembro de mayor envergadura del índice MSCI Frontier Markets, con una ponderación del 17%. No obstante, se prevé que supondrá únicamente el 0,5% del MSCI Emerging Markets tras su ascenso[2].

Desde el punto de vista de los inversores, esto pone de manifiesto la desconexión entre la definición de mercados emergentes de un proveedor de índices y lo que los inversores creen que están adquiriendo. Asimismo, sugiere que, como mínimo, es necesario contar con cierto nivel de prudencia a la hora de decidir cómo invertir los activos.


[1] Fuente: MSCI: Datos a 31 de marzo de 2018.

[2] Fuente: FMI. Datos a 2018. Basado en el PIB per cápita según la paridad del poder adquisitivo, en dólares internacionales. 

[3] Fuente: MSCI: Datos a 29 de junio de 2018.

[4] Fuente: MSCI: Datos a 29 de junio de 2018.

 

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