¿Por qué el crecimiento económico podría aumentar más rápido de lo esperado?


Los indicadores económicos siguen mostrando una gran solidez y hemos revisado al alza nuestras previsiones de crecimiento global para este año hasta el 3,5%. Además de la robustez de los principales indicadores, también hemos asistido a un aumento del gasto presupuestario en EE. UU., por lo que el incremento del gasto público también impulsará al país este año y durante 2019.

Además, la solidez de la actividad estadounidense se extenderá a los mercados emergentes y a Europa, que registrarán un crecimiento más robusto gracias a un comercio más dinámico, lo que también incrementará sus tasas de crecimiento. Creemos que un crecimiento más sólido dará lugar a un aumento de la inflación; el repunte de los precios de las materias primas impulsará al alza las tasas de inflación a escala mundial.

También somos conscientes de que EE. UU. se encuentra en una fase muy avanzada del ciclo, por lo que a estas alturas cabría esperar un aumento de la inflación, lo que implicaría que la Fed tendría que adoptar una subida de tipos más agresiva que en el pasado. Creemos que esta institución llevará a cabo cuatro subidas este año, y dos en 2019.

También esperamos que el BCE suba los tipos en el Viejo Continente, algo que probablemente no sucederá este año, ya que anticipamos que la expansión cuantitativa terminará en septiembre, pero creemos que se producirán tres subidas en 2019.