Opinión de experto  - Análisis macro

3 tendencias clave y 4 "cisnes negros" para 2019

Identificamos tres temas clave para los mercados en 2019 y cuatro eventos que podrían coger a los inversores desprevenidos

23/01/2019

Keith Wade

Keith Wade

Chief Economist & Strategist

2018 fue un año complejo para los inversores: la rentabilidad tanto de los mercados estadounidenses de renta variable como de renta fija fue inferior a la del efectivo. Esto se debió principalmente a dos factores: el decepcionante crecimiento global y el menor volumen de efectivo en la economía global (reducción de la liquidez).

Estos factores seguirán influyendo en los mercados durante este año. Hemos identificado tres temáticas clave que resultarán importantes para los inversores en 2019. También analizamos cuatro “cisnes negros”, esto es, acontecimientos que pueden llegar a producirse pero a los que los mercados no conceden actualmente mucha importancia.

Temática 1. La menor disponibilidad de dinero barato afecta a aquellos que dependen del endeudamiento

Prevemos que el volumen de dinero en el sistema financiero global se reducirá en 2019 debido, principalmente, a la variación de las políticas de los principales bancos centrales. La Reserva Federal estadounidense (Fed), tras un periodo de compras de bonos del Tesoro, planea ahora vender algunas de estas inversiones, retirando parte del efectivo en circulación. El Banco Central Europeo (BCE) ha declarado que dejará de comprar bonos. En consecuencia, el Banco de Japón es el único de los principales bancos centrales que sigue inyectando dinero nuevo en el sistema financiero (mediante la compra de su deuda pública).

Esto es importante, dado que cuando se puede acceder al dinero con facilidad y los costes de la deuda son reducidos, los inversores pueden asumir mayores riesgos. En los últimos años, esta coyuntura ha favorecido la inversión directa en los mercados periféricos de la zona euro (por ejemplo, Grecia, Portugal, España e Italia), en algunos mercados emergentes y en deuda corporativa con calificación inferior. A medida que la liquidez se retira del sistema, desaparece un importante apoyo para estos mercados. Los primeros efectos de esta tendencia ya empezaron a materializarse en los mercados emergentes en 2018, y todo apunta a que se intensificarán en 2019.

Temática 2. El regreso de los mercados emergentes

En vista de lo anteriormente mencionado y aunque pueda parecer extraño, creemos que los mercados emergentes podrían protagonizar un repunte en 2019, siempre y cuando la Fed interrumpa su política de subidas de los tipos de interés. En caso de que así sea —y, según nuestras previsiones, se producirá una subida adicional en junio, lo que situaría los tipos estadounidenses en una horquilla de entre el 2,50% y el 2,75%—, existen motivos fundados para pensar que el dólar perderá parte de su solidez. Esto supondría un balón de oxígeno para los inversores que se financian en dólares, gran parte de los cuales se encuentra en los mercados emergentes.

Los efectos positivos derivados de este acontecimiento podrían aliviar con creces la presión ejercida por la retirada de dinero del sistema financiero global y por el recrudecimiento de las tensiones comerciales. Cabría argumentar que los precios de los activos emergentes podrían estar ya descontando el peor de los escenarios, ya que tanto la renta variable como los tipos de cambio han caído considerablemente en estos países, por lo que existe margen, si se producen buenas noticias, para un repunte.

Con todo, los acontecimientos macroeconómicos también serán importantes, y puede que China deba aumentar su gasto público o llevar a cabo más recortes fiscales para que la confianza de los inversores termine de consolidarse. El temor a una guerra comercial entre EE. UU. y China sigue constituyendo una amenaza latente, pero no existen motivos para esperar una drástica contracción del comercio en general, dado que la actividad comercial debería canalizarse a través de otras regiones.

Temática 3. Las presiones populistas llevan a los Gobiernos a adoptar medidas cortoplacistas

Sin el motor de la demanda estadounidense o china, el crecimiento global tiende a ralentizarse. EE. UU. registró un crecimiento superior a las expectativas en 2018 gracias a los recortes fiscales del presidente Trump. Otros líderes y Gobiernos han tomado buena nota. En Francia, el presidente Macron respondió a los disturbios —que se prolongaron durante semanas— aceptando las exigencias populistas de reducir los impuestos. En previsión de que se produzca una salida “dura” de la UE, el Reino Unido está planeando su propio paquete de medidas de estímulo presupuestario. Japón bien podría ser la excepción, con una subida del impuesto al consumo prevista para octubre de 2019. No obstante, incluso en este caso, se están adoptando medidas para mitigar los efectos de este incremento.

En cualquier caso, el quid de la cuestión es que los Gobiernos que buscan aumentar su crecimiento ya no están aplicando reformas económicas orientadas a aumentar la competencia o flexibilizar los mercados laborales. El enfoque actual consiste en ofrecer soluciones cortoplacistas por medio de recortes fiscales, aumento del gasto público o cambios normativos que contemplan, por ejemplo, un aumento del salario mínimo. Algunas de estas medidas están justificadas y eran de esperar, pero otras han sido aplicadas por los Gobiernos en respuesta a las presiones populistas.

¿Cómo influirán probablemente estas temáticas en las rentabilidades del mercado en 2019?

Los mercados ya descuentan gran parte de las noticias negativas. Lógicamente, esto no constituye ninguna garantía de que se vayan a obtener rentabilidades positivas en 2019, pero sí implica que los mercados están mejor preparados para sufrir decepciones y, por lo tanto, seguramente muestren una mayor resistencia ante los shocks en comparación con el año pasado.

La siguiente infografía resume los argumentos expuestos en este artículo. El artículo continúa debajo.

 

 

 

Cisnes negros: concibiendo lo inconcebible

Las temáticas citadas en el presente documento son razonablemente conocidas. Los cisnes negros representan “la incógnita desconocida”. Por definición, no podemos preverlos, pero hemos identificado cuatro hipótesis que pueden llegar a materializarse, y creemos que también vale la pena tenerlas en cuenta.

1. Otra crisis en la zona euro

La primera crisis en la zona euro comenzó en 2009 y provocó que varios Estados miembros de la zona euro (principalmente Grecia) no pudieran amortizar (o refinanciar) sus deudas. Algunos países tampoco pudieron rescatar a los bancos que presentaban un endeudamiento excesivo. El Banco Central Europeo (BCE) dio un paso al frente y comenzó a imprimir dinero para garantizar que los mercados siguieran teniendo acceso a la liquidez, evitando así una suspensión de la actividad y un posible colapso económico.

Desde entonces, se ha hecho un llamamiento —especialmente por parte del presidente Macron— para crear un fondo central de cara a apuntalar el crecimiento en caso de que vuelvan a producirse acontecimientos similares. Este fondo aún no se ha creado. A finales de 2018, se evitó una posible nueva crisis por un estrecho margen cuando los planes de gasto del nuevo Gobierno populista de coalición italiano pusieron a prueba las estrictas directrices de la Comisión Europea. Este tipo de episodios dramáticos seguramente se produzcan de nuevo en 2019, en vista del auge generalizado de los movimientos populistas.

2. No hay Brexit 

Esta posibilidad puede parecer inconcebible en vista del tiempo y la energía que se están empleando en lograr alcanzar un Acuerdo de Retirada. Sin embargo, la hipótesis de que el Brexit no se produzca es la única que no requiere una votación (a excepción de la de un Brexit sin acuerdo). Dado que los diputados han rechazado el acuerdo en su formulación actual y que la UE difícilmente hará más concesiones, cabe la posibilidad de que el Gobierno británico cancele el Artículo 50 y permanezca en la UE.

3. Intervenciones militares

Por desgracia, existen numerosas zonas conflictivas en las que podrían estallar enfrentamientos en 2019. La guerra de poder en Oriente Medio (que se lucha en Yemen y Siria) podría convertirse en una guerra abierta entre Arabia Saudí e Irán. China tiene ambiciones sobre Taiwán y en la región. La reciente salida del Secretario de Defensa estadounidense, James Mattis, conlleva la adopción de un enfoque más aislacionista por parte de EE. UU., lo que genera oportunidades para que otros países ocupen su lugar. Si las críticas de Trump al papel de la ONU se traducen una respuesta internacional menos coordinada ante escaramuzas territoriales, Rusia podría intensificar sus ambiciones.

4. Trump no se presenta a su reelección en 2020

Aunque a menudo resulta difícil conocer las intenciones del presidente, parece estar en campaña permanente y preparándose para afrontar un segundo mandato. Sin embargo, primero deberá resultarle favorable la investigación del fiscal especial, Robert Mueller, sobre la presunta injerencia rusa en los comicios de 2016. Además, ya es la persona de más edad en haber sido elegida presidente, al asumir su cargo con 70 años, y finalizaría un eventual segundo mandato con 78 años. La salud puede ser uno de los factores a tener en cuenta. O, sencillamente, podría decidir embarcarse en otros proyectos: se rumorea que podría fundar un imperio mediático, ¿quizás su propio canal de TV?

 

Información Importante: Las opiniones expresadas aquí, son las de Keith Wade, economista jefe y responsable de estrategia, y no representan necesariamente las opiniones declaradas o reflejadas en las Comunicaciones, Estrategias o Fondos de Schroders. El presente documento ha sido redactado con una finalidad exclusivamente informativa. Su contenido no constituye una oferta de compra o venta de ningún instrumento o título financiero, ni una sugerencia para adoptar ninguna estrategia de inversión. La información contenida en el presente no constituye un asesoramiento, una recomendación o un análisis de inversión y no tiene en cuenta las circunstancias específicas de ningún destinatario. Este material no constituye una recomendación contable, jurídica o tributaria y no debe ser tenido en cuenta a tales efectos. Se considera que la información contenida en este documento es fiable, pero Schroders no garantiza su exhaustividad o exactitud. La compañía no se responsabiliza de los errores de hecho u opiniones. No se debe tomar como referencia la información y opiniones contenidas en este documento a la hora de tomas decisiones estratégicas o decisiones personales de inversión. La rentabilidad registrada en el pasado no es un indicador fiable de los resultados futuros. El precio de las acciones y los ingresos derivados de las mismas pueden tanto subir como bajar y los inversores pueden no recuperar el importe original invertido. Schroders será responsable del tratamiento de tus datos personales. Para obtener información sobre cómo Schroders podría tratar tus datos personales, consulta nuestra Política de privacidad disponible en www.schroders.com/en/privacy-policy o solicítala a infospain@schroders.es en caso de que no tengas acceso a este sitio web. Publicado por Schroder Investment Management (Europe) S.A. 5, rue Höhenhof, L-1736 Senningerberg, Luxemburgo. Número de registro Luxemburgo B 37.799.