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Cinco razones para utilizar la gestión activa en los mercados emergentes

Muchos inversores se sienten atraídos por las empresas de los mercados emergentes por su elevado potencial de crecimiento y rentabilidad.

Para aquellos inversores que se sienten cómodos con el mayor riesgo que esto conlleva, la pregunta es cómo invertir en estos países. Esto podría hacerse a través de un producto típicamente de menor coste y que sigue la trayectoria del mercado, como un fondo pasivo. O bien podría pagar más y utilizar un gestor de fondos activo, con el potencial de recibir una rentabilidad superior a la de la media del mercado.

En los mercados emergentes, en particular, creemos que hay razones de peso para utilizar un gestor activo.   

1. Los gestores activos pueden capitalizar la evolución del índice

El conjunto de oportunidades -es decir, los países y las empresas del índice- para un inversor en acciones de mercados emergentes está en constante evolución.

Ha cambiado drásticamente en los últimos 30 años, ya que los países en desarrollo han abierto sus mercados a los inversores extranjeros y han mejorado sus regímenes operativos y reglamentarios.

En el gráfico que figura a continuación se muestra cómo ha cambiado el MSCI Emerging Markets Index durante este período. El mayor cambio es el de China, que ha pasado de cero a 36% a finales de 2019 (en el momento de redactar este informe, la participación de China en el índice ha aumentado a más del 40%, debido a los cambios del índice y a la rentabilidad del mercado en lo que va de año), mientras que el peso de América Latina se ha reducido en más del 20%.

Kuwait será añadido al Índice de Mercados Emergentes del MSCI en noviembre de este año, mientras que el MSCI está actualmente consultando con los inversores sobre si continuar con la inclusión de Argentina.

¿Por qué es esto importante?

Con el potencial de evolución futura, la capacidad de los inversores activos de anticiparse a los cambios de los índices de referencia e invertir fuera del mismo es valiosa. Puede permitir a los gestores activos identificar y aprovechar oportunidades de inversión atractivas antes que los fondos pasivos.

Lo que esto significa a menudo en la práctica es que los fondos activos pueden entrar en un mercado antes de su inclusión en el índice. Estos acontecimientos son anunciados por los proveedores de índices como el MSCI, y los fondos activos, a diferencia de los productos que siguen al índice, suelen poder invertir en el momento que consideran atractivo, en lugar de a partir de una fecha determinada.

2. Dominio del inversor minorista

Aunque no siempre es así, los inversores institucionales suelen disponer de más tiempo y recursos para dedicarse a la valoración de activos y a comprar y vender en función de los precios y la información de la que disponen. Por el contrario, los inversores minoristas no suelen disponer de los mismos medios para realizar análisis sobre las empresas y, en algunos casos, la valoración de activos no forma parte de sus decisiones de compra y venta. Una mayor proporción de inversores informados en un mercado hace que éste sea más eficiente y reduce las oportunidades para los inversores activos. Podemos utilizar la cuota de mercado de los inversores institucionales como un proxy o una aproximación a la cuota de mercado de los inversores informados.

 

En el gráfico anterior, mostramos la participación porcentual de los inversores institucionales en una serie de mercados de valores mundiales. La participación de los inversores institucionales, tanto internacionales como nacionales, es más baja de media en los mercados de valores emergentes que en los Estados Unidos y otros grandes mercados desarrollados, y en algunos casos, como el de China, muy inferior.

Por lo tanto, no es simplemente el volumen de cambio en los índices de los mercados emergentes lo que hace que éstos sean un entorno más favorable para los gestores activos que los mercados desarrollados más estables. La mayor proporción de participantes minoristas en los mercados bursátiles emergentes debería ser positiva para los gestores de fondos con procesos de inversión sólidos basados en el análisis fundamental.

3. La rentabilidad de los distintos países y las acciones varía enormemente, lo que ofrece oportunidades

Un punto importante a destacar es que la descripción "emergente", se refiere al mercado de valores en contraposición al país. Los países con mercados emergentes son, de hecho, muy diversos y se encuentran en etapas de desarrollo muy diferentes. Entre ellos figuran Qatar, donde el PIB per cápita es superior al de los Estados Unidos, hasta el Pakistán, donde el PIB per cápita es aproximadamente la quincuagésima parte del de los Estados Unidos.

En parte como resultado de esta diversidad, la dispersión de los retornos de los países y las acciones ha sido estructuralmente amplia. En el gráfico que figura a continuación se muestra la dispersión de la rentabilidad a un año para los países del Índice de Mercados Emergentes del MSCI, que se remonta a 1991, destacando el retorno medio de la mediana. Aunque la gama se ha reducido desde la crisis financiera de 2008, sigue habiendo una amplia dispersión entre los países con mejores y peores resultados (la altura de la barra azul).

 

Esto crea potencialmente oportunidades para que los gestores activos generen rentabilidades superiores a la media del mercado. Esto puede lograrse manteniendo una mayor exposición de su fondo que el índice a los países y acciones que tienen un mejor comportamiento que el mercado, y manteniendo una menor exposición a los que tienen un comportamiento peor, o evitando a estos últimos por completo.

Además, muchos de estos mercados están poco analizados en comparación con los mercados desarrollados. Esto brinda la oportunidad de que un gestor de fondos y un equipo de analistas descubran atractivas oportunidades de inversión antes de que éstas se reflejen en los precios del mercado. Por supuesto, como mencionamos al principio, la inversión en los mercados emergentes es de mayor riesgo y los retornos pueden ser más volátiles.

4. Mejor integración de las cuestiones ambientales, sociales y de gobernanza

Las preocupaciones medioambientales, sociales y de gobernanza, o ASG, son hoy más importantes que nunca, y son particularmente significativas en los mercados emergentes.

La divulgación de información sobre las empresas en los mercados emergentes es, en algunos casos, deficiente y la reglamentación puede ser menos estricta. Las normas de gobernanza empresarial varían mucho. Mientras tanto, los accionistas minoritarios pueden tener una prioridad menor, lo que a menudo se traduce en un comportamiento peor del precio de las acciones.

Creemos que los gestores de fondos activos pueden obtener una ventaja frente a los que siguen índices, integrando los factores ambientales y sociales en su proceso de inversión. Al reunirse con las empresas, los gestores de fondos pueden comprender mejor los problemas a los que se enfrentan, y cómo los están manejando.

Algunos productos que siguen un índice a menudo tratan de excluir las empresas que no cumplen con ciertas normas de ASG. Sin embargo, estos métodos suelen ser retrógrados, dependen de la calidad y la coherencia de los datos y no dan ningún valor al compromiso con las empresas. Las empresas de terceros proporcionan calificaciones de ASG, pero hay poca consistencia entre los diferentes proveedores.

Un factor que explica las deficientes normas de gobernanza es la prevalencia de las empresas estatales. Las empresas estatales representan más del 20% de las empresas del Índice de Mercados Emergentes del MSCI, en comparación con menos del 1% en el MSCI World. Se trata de empresas que cotizan en bolsa, pero en las que el Estado tiene una participación de control; el gobierno puede nombrar a los directivos y dictar la forma de dirigirlas.

En las empresas públicas, los intereses de los accionistas mayoritarios no siempre están alineados con los de los accionistas minoritarios. Un gestor activo puede beneficiarse anticipando los períodos en que los intereses están o no alineados. En cambio, la mayoría de los productos que siguen índices mantendrían la exposición a estas empresas en todo momento.

5. El comportamiento de los fondos activos frente a los que replican índices en los mercados emergentes es favorable

Los datos de Copley Fund Research muestran que en el período de cinco años que finaliza en diciembre de 2019, alrededor de dos tercios de los gestores activos superaron los productos pasivos a los que la mayoría de los inversores pueden acceder, descontando las comisiones de gestión institucional. Esto se basa en una muestra de 222 fondos de renta variable de mercados emergentes mundiales gestionados activamente, con un total de 350.000 millones de dólares en activos gestionados.

 

Sin embargo, no siempre es fácil de manejar desde el principio. Es necesario mantener un fondo durante más de un año, y preferiblemente hasta tres años, antes de que empiece a tener una rentabilidad superior al mercado. (La excepción a esto fue la crisis financiera mundial, cuando los gestores activos tuvieron un comportamiento peor, y tardaron mucho tiempo en recuperarse). Un inversor necesita tener la convicción de que el proceso de inversión de un gestor puede ofrecer rentabilidades superiores a la media del mercado, y la confianza de que el gestor se atiene a ese proceso.

De hecho, es necesario replantearse el reto de la selección de fondos. En lugar de tratar de elegir el fondo de mejor rentabilidad, los inversores institucionales deben tratar de evitar los fondos con peor comportamiento, lo cual es potencialmente una tarea mucho más fácil.

Por supuesto, los inversores minoristas pagan comisiones más altas, lo que reduce la rentabilidad neta de los fondos activos frente a las alternativas de seguimiento de los índices. Sin embargo, las comisiones más altas no impulsan de manera convincente a los seguidores de los índices a la mitad superior de los que tienen un buen desempeño. Por ejemplo, un inversor minorista estadounidense que elija un fondo activo de mercados emergentes al azar habría superado el comportamiento de una alternativa que siguiese al mercado aproximadamente la mitad de las veces en los últimos cinco años.

Otra observación que cabe hacer es que, aunque los inversores minoristas no tienen acceso directo a los gestores para llevar a cabo la debida due diligence o análisis en profundidad, sí tienen acceso indirecto si pasan por un intermediario que realiza el análisis de los gestores en su nombre.

Para los inversores minoristas, a pesar de las comisiones más elevadas y haciendo un poco de investigación, todavía puede tener sentido elegir un gestor activo en los mercados emergentes. En particular, en un entorno en el que cualquier rentabilidad superior puede ser una parte significativa del retorno global.