La democratización de los activos privados: ¿cómo funcionará?


En el pasado, los activos privados -como el private equity (capital privado)- sólo eran accesibles para los grandes inversores institucionales.

Pero eso está cambiando.

Una de las principales razones por las que la inversión en activos privados ha estado fuera del alcance de los inversores privados hasta ahora es la propia naturaleza de las transacciones. La búsqueda de operaciones puede llevar mucho tiempo y su estructuración puede ser compleja, mientras que las salidas también pueden llevar mucho tiempo y plantear sus propias dificultades.

Sin embargo, la demanda de los inversores privados ha ido creciendo. Muchos de los grandes gestores de activos privados que antes sólo atendían a una base de clientes institucionales están desarrollando productos más accesibles.

¿Qué ha provocado este cambio? ¿Qué significa para el sector? ¿Y qué significa para los pequeños inversores privados?

Aquí explicamos los avances en materia de productos, tecnología y regulación que están abriendo las puertas de la inversión en activos privados.

La demanda aumenta, la oferta responde

El siguiente gráfico muestra un "mapa de calor" de la demanda de activos privados. Se espera que el crecimiento entre los inversores de alto patrimonio (HNWI) sea más rápido que el de las fuentes tradicionales de capital, como las fundaciones (endowments).

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Es importante señalar que las clases de activos subyacentes no han cambiado.

Un préstamo para infraestructuras puede tener una vida de 30 años, y una empresa perteneciente a un private equity un periodo de propiedad típico de 5 a 8 años. Ninguno de estos hechos ha cambiado.

Sin embargo, la regulación sobre quién puede comprar activos privados ha empezado a relajarse, mientras que simultáneamente la tecnología está rompiendo las barreras de la iliquidez. Esto significa que la oferta de vehículos de activos privados que los inversores privados pueden utilizar está creciendo rápidamente.

¿Cómo han evolucionado los productos?

Las estructuras de fondos utilizadas para acceder a los activos privados pueden agruparse en dos categorías: abiertos o cerrados. Estos pueden dividirse en tres grados de liquidez: líquido, semilíquido o ilíquido.

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Fondos semilíquidos abiertos

La innovación en los fondos semilíquidos abiertos, especialmente para clases de activos como el private equity, el crédito privado y el sector inmobiliario, ha progresado rápidamente. Estos fondos tienen ciclos de suscripción y reembolso mensuales o trimestrales. La liquidez procede de dos fuentes:

  1. Suscripciones y reembolsos de los inversores
  2. Las distribuciones de las inversiones.

Las suscripciones y los reembolsos se realizan al valor liquidativo neto del fondo (NAV). Esto elimina la volatilidad o la beta del mercado en comparación con los fondos cerrados, que dependen de un mercado secundario para la liquidez.

La gestión de la liquidez en un fondo semilíquido se consigue mediante la construcción de la cartera y las herramientas de gestión de la liquidez. La construcción de la cartera proporciona la primera línea de defensa. Una cartera bien construida, diversificada por geografía, sector, tipo y añada, puede crear un nivel de "liquidez natural" que sea regular y consistente. Cuando realizamos varias simulaciones a través de nuestros programas de inversión en private equity, descubrimos que en todas las situaciones de mercado, salvo las más extremas, el nivel de liquidez natural era más que suficiente.

Como segunda línea de defensa, los fondos semilíquidos suelen utilizar herramientas como los límites de reembolso o la posibilidad de suspender las suscripciones y los reembolsos para que el gestor pueda controlar mejor la liquidez dentro del fondo. Un objetivo asociado es que, al utilizar estas herramientas de liquidez, se ayuda a moderar el comportamiento de los inversores en caso de eventos de estrés del mercado. Si un inversor sabe que tendrá que esperar de tres a seis meses antes de poder salir de un fondo, es menos probable que salga impulsivamente.

La gestión de la liquidez también debe tenerse en cuenta en lo que respecta a las suscripciones de efectivo al fondo, ya que los saldos de efectivo pueden suponer un lastre para la rentabilidad.

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Fondos cotizados cerrados

Aunque los fondos semilíquidos han mejorado el acceso de los inversores, hay una serie de estrategias de inversión a las que se accede mejor a través de fondos cerrados. También ha habido un alto nivel de innovación en este espacio.

Los fondos cotizados cerrados -más conocidos como investment trusts en el Reino Unido- ofrecen a los inversores privados un medio ideal para acceder a una cartera privada conservando la flexibilidad de la negociación diaria.

Una de las áreas de mayor crecimiento ha sido el lanzamiento de fondos cerrados sin liquidez o con ventanas de liquidez periódicas. En los últimos años ha habido una serie de nuevos lanzamientos de plataformas digitales que ofrecen a los inversores privados acceso a una amplia variedad de estrategias de activos privados a través de fondos feeder. La tecnología ha contribuido a reducir gran parte de los costes iniciales y la complejidad de la oferta de estos fondos subordinados a los nuevos inversores.

Los cambios normativos -que se tratan más adelante en este artículo- también han abierto más oportunidades para el lanzamiento de nuevos fondos. Estas nuevas estructuras de fondos cerrados están diseñadas específicamente para los inversores privados, ya que cuentan con un calendario estructurado de petición de capital (capital calls), una vida más corta que la de los fondos más institucionales y unos importes mínimos de suscripción más bajos.

¿Cómo está ayudando la tecnología?

La tecnología ha sido un importante catalizador en la democratización de los activos privados de varias maneras.

Una de ellas es el desarrollo de nuevas plataformas que permiten a los emprendedores captar capital de inversores iniciales cuando antes se limitaban a amigos y familiares. Entre las plataformas basadas en Internet se encuentran Seedrs (Reino Unido), SeedInvest (Estados Unidos) e investiere.ch (Suiza). Los emprendedores pueden presentar sus ideas y start-ups a inversores privados que pueden elegir la cantidad a invertir, incluso con cantidades pequeñas como 500 dólares. En el sector inmobiliario se aplican conceptos similares.

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El concepto también se ha extendido al crédito privado, tradicionalmente dominio exclusivo de bancos y prestamistas especializados. En el crédito privado, la democratización se conoce como "peer-to-peer lending". Los inversores privados pueden optar por conceder préstamos a particulares o empresas a cambio de una rentabilidad superior a la que se obtendría a través de las cuentas de ahorro tradicionales o los títulos de renta fija.

Otras formas en que la tecnología ha abierto el acceso a los activos privados es a través de nuevos canales de distribución y comunicación. El registro de nuevos inversores está automatizado, lo que reduce el tiempo y el coste de la incorporación de nuevos inversores, que antes dependía de una red de sucursales o de un proceso en papel. Del mismo modo, la presentación de informes puede digitalizarse, lo que ayuda a reducir el coste para los gestores de inversiones, haciéndolo más económico para pequeñas cantidades de suscripción.

Nos entusiasma la perspectiva de nuevas innovaciones que contribuyan a la apertura de los activos privados. Esto incluye la perspectiva de la "tokenización", que puede abrir nuevas vías para que los inversores accedan a los activos privados sin algunas de las restricciones que a veces pueden aplicar las estructuras de los fondos. Al poder proporcionar a los inversores un derecho de propiedad digital sobre un activo utilizando la tecnología blockchain, el coste para el inversor por tener una participación en la propiedad de un activo se reduce significativamente. Del mismo modo, también se abre una mayor flexibilidad en lo que respecta a la liquidez.

La regulación se adapta para facilitar el acceso a los activos privados

La regulación sigue planteando retos a la democratización de los activos privados y nuestra experiencia es que los cambios en la regulación han sido desiguales entre los mercados. Sin embargo, muchos gobiernos reconocen que el creciente papel del capital de origen privado es importante para el crecimiento económico y la creación de empleo. Los inversores minoristas proporcionan una fuente de capital a la economía. Cada vez se hace más hincapié en la actualización de los marcos normativos para facilitar el acceso y garantizar que los inversores minoristas no se vean privados de los mayores retornos que históricamente han generado las inversiones privadas.

Entre los ejemplos de nueva regulación en Europa se encuentran el Fondo Europeo de Inversión a Largo Plazo ("ELTIF") y en el Reino Unido el previsto Fondo de Activos a Largo Plazo ("LTAF "). Ambas estructuras proporcionan un medio regulado para que los inversores minoristas sofisticados accedan a las inversiones en activos privados. En EE.UU., el Departamento de Trabajo ha dictaminado que los planes 401K pueden invertir en capital privado, desde que se aclaró en enero de 2022 que está sujeto a la idoneidad del plan. 

Sin embargo, dado el ritmo de la tecnología y la innovación, ha llevado a situaciones en las que es difícil que las directrices reguladoras se apliquen con el propósito que tenían originalmente. Se trata de un delicado equilibrio que los reguladores deben navegar para abrir el acceso y, al mismo tiempo, garantizar que se mantenga su función principal de proteger a los inversores.

Evolución futura

Parece segura una mayor democratización de los activos privados. Que el ritmo siga siendo el mismo vendrá determinado por factores macroeconómicos y por la evolución del entorno normativo.

Creemos que el acceso y la liquidez seguirán evolucionando y apoyando una mayor apertura. Curiosamente, esto también conduce a una situación en la que la distinción entre los activos privados y los valores cotizados se hace menos pronunciada y el estatus de la propiedad es un factor menos importante en la estrategia de inversión. Ya estamos viendo esta evolución en paralelo al crecimiento de los fondos público-privados.