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La renta variable europea vuelve al radar de los inversores 28 meses después


Simon Corcoran

Especialista de inversión en renta variable europea y británica

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Han sido dos años difíciles para las acciones paneuropeas. Una combinación de preocupaciones políticas, incluyendo el Brexit, y un débil crecimiento económico motivaron a muchos inversores a rechazar esta clase de activos y favorecer a la renta variable de EE.UU. en su lugar.

Sin embargo, hay señales de un renovado interés de los inversores por Europa. El siguiente gráfico muestra que en junio hubo flujos positivos hacia la renta variable europea gestionada activamente. Esto se produce después de 28 meses consecutivos de flujos de salida. 

¿Qué podría estar provocando este renovado interés? En primer lugar, Europa ha tenido un éxito relativo en la contención del coronavirus. Si bien varios países -en particular Italia y España- se vieron gravemente afectados en los primeros meses de la pandemia, las estrictas medidas de bloqueo ordenadas por los gobiernos han logrado frenar la propagación del virus. La actividad económica, incluido el turismo internacional, se ha reanudado en muchos países.

Tal vez lo más significativo sea que la respuesta de la Unión Europea ha contribuido a fomentar la confianza. Los países, de forma individual, apoyaron a los hogares y las empresas a través de diversos métodos, pero el fondo de recuperación de la UE, de 750.000 millones de euros, es un importante avance. En él se prevé que la Comisión Europea obtenga préstamos en los mercados de capitales y un programa de subvenciones de 390.000 millones de euros para los Estados miembros que se vieron debilitados económicamente por el Covid-19.

La escala del fondo de recuperación fue un impulso para los mercados cuando se propuso por primera vez. El hecho de que se haya acordado ahora, aunque después de prolongadas negociaciones, muestra cómo las autoridades europeas son capaces de dar una respuesta creíble y coordinada. Se trata de un paso positivo que puede haber sorprendido a algunos inversores.

Es evidente que el panorama es incierto, en particular en lo que respecta a la propagación del virus. Siguen apareciendo casos y no se puede descartar la posibilidad de una segunda oleada.

Sin embargo, la respuesta de Europa al virus hasta el momento, tanto en lo que se refiere a la contención como a la acción colectiva sobre el fondo de recuperación, puede ser un factor de atracción clave.. Por el contrario, Estados Unidos se enfrenta a nuevos cierres en algunos estados y a unas elecciones presidenciales inciertas este otoño.

Al mismo tiempo, debemos destacar que las valoraciones en Europa siguen siendo atractivas en comparación con las de los Estados Unidos. A finales de junio, el PER ajustado al ciclo para Europa, sin contar el Reino Unido, era de 18,2 veces, y de 12,7 veces para el mercado británico, en comparación con las 27,7 veces de los Estados Unidos.