¿Están los fondos de pensiones preparados para mostrar su fuerza financiera en la lucha contra el cambio climático?


Los fondos de pensiones representan alrededor de 54 billones de dólares, algo más de un tercio, de todo el sector de gestión de activos mundial, que asciende a 154 billones de dólares. La gran mayoría de esos 54 billones de dólares se encuentra entre los siete mayores mercados de fondos de pensiones del mundo. Dondequiera que las pensiones dirijan su atención se observa el cambio producido.

Creemos que la próxima fase del sector de las pensiones puede estar definida por el aumento de la "asignación climática". He aquí el motivo.

Todo se reduce al cero (neto)

En los últimos años, han existido tres tendencias clave en las pensiones.

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Fuente: Schroders Capital, solo con fines ilustrativos

De cara al futuro, existen factores económicos y políticos que probablemente acentúen estas tendencias.

El costo siempre será una preocupación tanto para los afiliados a las pensiones como para los reguladores. Sin embargo, la obtención de fuentes de rendimiento en los mercados privados es, por regla general, más costoso. Esperamos que se produzca una consolidación del sector, lo que contribuirá a las economías de escala y creará un espacio para que los activos privados se utilicen más sin que ello repercuta en el costo global.

La tecnología debe seguir ayudando a reducir los costos, pero al mismo tiempo puede desempeñar un papel en la participación de los afiliados, la comunicación y la personalización masiva de las ofertas. Sin embargo, añadir información rigurosa sobre los objetivos de sustentabilidad e impacto (como las huellas de CO2) pesará, naturalmente, en los márgenes ya ajustados. Las herramientas propias serán un criterio de distinción y requerirán inversiones significativas para los gestores de activos que decidan estratégicamente liderar la sustentabilidad.

Por último, la sustentabilidad se convertirá en un concepto generalizado. Los gobiernos y los reguladores ya están ayudando a la evolución de la industria, promoviendo nuevas estructuras que hagan más sencilla la inversión en beneficio social y medioambiental. El recién anunciado fondo de activos de largo plazo (LTAF, Long-Term Asset Fund) en el Reino Unido es un buen ejemplo. Estos vehículos tienen requisitos mínimos de reembolso ampliados y se centran en activos ilíquidos a largo plazo. A medida que mejore la capacidad de medir el impacto, disminuirá la prevalencia del llamado "greenwashing” (ecoblanqueo).

Además, el impacto y la longevidad de los activos convergerán de forma natural. Esto se debe a que los activos privados cambiarán sus procesos de inversión para lograr un impacto "medido", y es probable que se establezca una meta más alta de lo que exigen los reguladores.

Por qué los inversores pueden esperar ver más asignaciones climáticas centradas en los activos privados

En la actualidad, el mercado británico de capital circulante asciende a unos 500.000 millones de libras esterlinas, y se prevé que supere el billón de libras a finales de la década. Esperamos que se produzca una consolidación significativa en los master trusts, que gestionan los regímenes de numerosos empleadores bajo un mismo techo.

Con ello llegará la evolución. Una mayor interacción con los miembros, más educación y una sensibilidad mucho mayor con respecto a ESG. Según Willis Towers Watson, se ha producido un "cambio radical" en la importancia de ESG, y es probable que el 50 % de los regímenes ofrezcan ESG como parte de su opción por defecto a corto plazo.

También existe un importante desajuste entre los que expresan un interés específico por los fondos respetuosos con el clima y el número de los que ya han actuado en consecuencia. El Defined Contribution Investment Forum (Foro de Inversión en Contribuciones Definidas) descubrió que el 74 % de los ahorristas británicos estaban "muy interesados" o "algo interesados" en los fondos respetuosos con el clima. Sin embargo, la misma encuesta reveló que solo el 9 % ha invertido realmente en fondos respetuosos con el clima a través de su pensión. Sostenemos firmemente que después de la COP 26 este deseo ha aumentado, pero es necesario ofrecer soluciones adecuadas a los ahorristas, si es que van a actuar.

Los activos privados pueden contribuir directamente a las ambiciones climáticas de los inversores

Existe un claro deseo y voluntad de avanzar hacia pensiones respetuosas con el clima, tanto por parte de los afiliados como del sector de la inversión. Pero hay una serie de retos que están resultando difíciles de superar.

Ya hemos mencionado el costo. Para las pensiones, el costo tiene dos factores.

El primero es el límite de costo reglamentario al que deben someterse las pensiones británicas. El límite de costos es un verdadero obstáculo, que muchos parecen abordar con un presupuesto de mercados privados. La solución a esto debe venir de la eficiencia operativa y quizás de una cierta relajación normativa.

El segundo es lo que llamamos el "paradigma del valor". Hemos tenido un largo periodo de fuerte crecimiento del mercado público que se puede comprar a un costo muy bajo. ¿Por qué pagar más por la exposición al mercado privado?

Creemos que existen respuestas claras a esta última pregunta. La más evidente es la diversificación que aportan los activos privados. A medida que nos adentremos en aguas más agitadas, quedará mucho más claro qué parte de la rentabilidad de los mercados privados se genera a partir de los fundamentos del activo, en contraposición a la dirección del mercado.

Otra razón de peso, sobre todo cuando pasamos a hablar del impacto, es la posibilidad de acercarse mucho más al activo que se está financiando. Aunque la importancia de las cuestiones ESG está aumentando, la medición coherente y repetible sigue siendo un reto clave, tanto más difícil cuanto más se aleja el inversor de un activo. La verificación del impacto medido es el objetivo final.

Si pensamos en la proximidad como un espectro, los rastreadores de índices estarían en el extremo más alejado. Los activos privados están en el otro extremo. Como titulares y gestores del activo, es posiblemente lo más cerca que los inversores pueden estar de ver las implicaciones en el mundo real de sus decisiones financieras.

El Estudio de Inversión Institucional de Schroders 2021 identificó la fragmentación de los datos como un obstáculo importante en la inversión en activos privados, y el 58 % citó la falta de transparencia como un desafío clave. En este sentido, creemos que el sector debe mejorar su comunicación con los inversores.

Es cierto que los activos se revalorizan con menos frecuencia, pero cuando lo hacen es sobre la base de su valor fundamental, a diferencia de lo que ocurre en el mercado. Sin embargo, los fondos privados suelen ser exhaustivos a la hora de revelar todos los activos de la cartera, en lugar de, por ejemplo, las cinco mayores posiciones. Esto quizás no se entienda tan bien.