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Análisis Macro

Visión macroeconómica Julio 2016

25/07/2016

Julio de 2016

Brexit: Populistas 1 Economistas 0

Resumen:

  • Al decantarse por abandonar la Unión Europea, puede que el Reino Unido haya tirado una piedra sobre su propio tejado, pero, al representar únicamente un poco más del 4% del PIB global, el Brexit no es suficientemente significativo como para hacer descarrilar la economía mundial. Sin embargo, el resultado del Referendum ha generado inestabilidad política en la zona euro, ya que la experiencia del Reino Unido podría repetirse en otros países a si el euroescepticismo gana peso.
  • Hemos rebajado significativamente nuestra previsión de crecimiento para el Reino Unido y revisado las perspectivas de inflación ante el descenso de la libra. Es posible que el Banco de Inglaterra rebaje los tipos de interés y que acto seguido se adopten medidas de estímulo presupuestario. También hemos ajustado nuestra previsión sobre la zona euro, aunque en un grado menor que en el caso británico.
  • El Brexit no plantea un riesgo significativo para los mercados emergentes, pues sus vínculos directos con el Reino Unido son limitados. Una crisis que afectara al conjunto de Europa podría suponer un problema importante, pero es poco probable que esto ocurra.

Impacto macroeconómico: ¿un efecto dominó?

Si bien es cierto que existe el riesgo de que el Brexit provoque un efecto dominó que lleve a otros países de la Unión a celebrar un referéndum, no consideramos probable que se produzca una disolución de la Unión Europea por dos motivos. En primer lugar, es de esperar que la Unión Europea salga reforzada después del Brexit. Concretamente, es probable que Alemania y el resto de países centrales se muestren más flexibles con respecto a los estados periféricos. En segundo lugar, tras lo sucedido en el Reino Unido, ningún líder político estará dispuesto a celebrar un referéndum sobre una cuestión tan compleja como la salida de la UE basándose en los resultados obtenidos por una mayoría simple1. El Reino Unido sufrirá las consecuencias en primera persona y el resto de países tomarán nota.

Mercados y política monetaria: entran en escena los bancos centrales (una vez más)

Prevemos que el Banco de Inglaterra reduzca los tipos de interés en agosto dado el debilitamiento de la economía y que el Banco Central Europeo (BCE) haga lo mismo una vez más. Por otro lado, se espera que la Reserva Federal evite aumentar los tipos de interés en septiembre. Creemos que la próxima subida se producirá en diciembre, por lo que hemos rebajado el perfil de cara a 2017.

Podrían persistir las turbulencias que actualmente sacuden los mercados, pero cabe destacar que no creemos que se vaya a producir una crisis sistémica como la de 2008, que provocó el colapso de todo el sistema financiero. Es poco probable que no se produzcan quiebras pero, en caso de ocurrir, no se espera que afecten a las mesas de negociación bancarias dado el endurecimiento de la normativa sobre actividades de riesgo.

Consecuencias macroeconómicas: aumentan los riesgos extremos

El Brexit repercutirá principalmente en el Reino Unido, donde hemos rebajado nuestra previsión de crecimiento para 2017 hasta el 0,8%. También hemos rebajado nuestras previsiones con respecto a la zona euro como consecuencia del debilitamiento de la demanda de uno de sus principales socios comerciales. Sin embargo, el efecto general sobre el comercio mundial no es significativo, dado el peso del Reino Unido en la economía global. En nuestros análisis provisionales realizados tras el referéndum británico, hemos reducido nuestras expectativas de crecimiento mundial para 2017 del 2,7% al 2,6%. También hemos elevado ligeramente nuestras previsiones de inflación desde el 2.4% hasta el 2,5%, aunque en este caso la situación es más heterogénea, pues refleja las fluctuaciones de las divisas.

Sin embargo, la decisión del Reino Unido tendrá, probablemente, importantes consecuencias en el ámbito político: la desigualdad social dará lugar a una mayor presencia de gobiernos y políticas económicas populistas. Mientras tanto, el crecimiento seguirá siendo débil y la inflación aumentará, al tiempo que se revierten las ventajas de la globalización. Por tanto, cabe esperar un aumento del gasto público y la consecuente impresión de dinero para garantizar su financiación.

La estanflación se cierne sobre el horizonte a medida que se impone la realidad del Brexit

Efectos macroeconómicos para el Reino Unido

Hemos revisado a la baja nuestra previsión de crecimiento del PIB para 2016 desde el 1,9% hasta el 1,6% y desde el 1,6% hasta el 0,8% para 2017, dado el contexto de menor inversión y la reducción del gasto en los hogares. Además, es probable que la depreciación de la libra encarezca las importaciones y, por tanto, impulse la inflación en general, que hemos revisado al alza hasta situarla en el 1,2% (desde el 0,8%) para 2016 y en el 2,5% (desde el 1,8%) para 2017. Más allá de la provisión de liquidez a los mercados por parte de los bancos centrales, creemos que el Banco de Inglaterra rebajará los tipos de interés en un 0,25% en agosto, si bien también es probable que se adopten medidas de estímulo presupuestario.

Elevada incertidumbre a largo plazo

Consideramos que los efectos a largo plazo sobre la economía del Reino Unido vendrán determinados por la capacidad que tenga el país de conservar su acceso al mercado único, el impacto que tengan las políticas de su gobierno en los flujos migratorios y la habilidad de su ejecutivo para ahorrar en costes de suscripción. La mayor parte de los estudios realizados concluyen que el resultado más probable es que el Reino Unido registre un potencial de crecimiento a largo plazo menor del que el país registraría en caso de permanecer en la Unión Europea.

Consecuencias más importantes

Existe un riesgo de contagio político en Europa si la decisión del Reino Unido de salir de la UE genera un mayor protagonismo de las corrientes antieuropeístas en la zona, aunque las consecuencias macroeconómicas serían limitadas. Hemos rebajado nuestras previsiones de crecimiento del PIB de la zona euro desde el 1,7% hasta el 1,6% para 2016 y desde el 1,6% hasta el 1,3% para 2017, ante la caída de la demanda de exportaciones procedentes del Reino Unido y la ligera reducción del crecimiento de la inversión. También hemos revisado al alza nuestras previsiones de inflación (0,6% en 2016 y 1,4% en 2017), dada la depreciación del euro. Esperamos que el BCE rebaje una vez más los tipos de interés en septiembre hasta el -0,5% (tipo de depósito) y que baraje ampliar o prorrogar su programa de expansión cuantitativa, junto con el uso de operaciones monetarias de compraventa (OMT, por sus siglas en inglés)2.

Mercados emergentes y Brexit: ¿debemos preocuparnos?

Aunque parece improbable que a corto plazo los mercados emergentes sufran las mismas consecuencias que el Reino Unido y Europa, es posible que el Brexit tenga algún efecto sobre estas economías.

La reducción del crecimiento probablemente incida en el comercio

El Reino Unido no es un socio comercial de peso para el conjunto de los mercados emergentes, por lo que si el Brexit afecta únicamente a su propio crecimiento y demanda no debería plantear demasiadas dificultades. Sin embargo, en caso de que la decisión del Reino Unido afecte en mayor medida al crecimiento de Europa en general, las consecuencias serían más graves y las economías de Europa central y oriental serían las más expuestas —el 66,3% del total de sus exportaciones se dirige a la UE—. Asia y Latinoamérica parecen bien posicionadas dada su menor dependencia comercial de Europa.

Los vínculos financieros también plantean riesgos

Los países de Europa central y oriental también se verían perjudicados si se redujera la libertad de circulación y, consecuentemente, se pusieran en riesgo las remesas de los emigrantes. Además, una mayor incertidumbre podría cuestionar la estabilidad de los flujos bancarios entre los mercados emergentes y el Reino Unido y/o Europa. Si los bancos británicos se vieran obligados a congelar o reducir la concesión de préstamos, o si los organismos reguladores les exigieran repatriar fondos, como sucedió en la crisis financiera, Sudáfrica y Malasia serían los países más expuestos. Si nos fijamos en la Unión Europea (excluyendo el Reino Unido), los fondos británicos en manos de bancos extranjeros resultan más significativos en los países de Europa central y oriental así como en Turquía. Latinoamérica parece la región menos vulnerable en este sentido.

La dependencia de financiación externa es otra vía indirecta de contagio para los mercados emergentes. Por una vez, las economías de Europa central y oriental no parecen excesivamente vulnerables en lo que respecta a este parámetro, si bien Sudáfrica y Turquía sí lo son. Sin embargo, las economías latinoamericanas se exponen a un riesgo mayor, a diferencia de lo que indican los datos comerciales y bancarios.

Latinoamérica: un oasis en plena tormenta

En general, el lastre para el crecimiento generado por la decisión del Reino Unido de abandonar la Unión Europea parece reducido y manejable para los mercados emergentes a corto plazo. Si bien existe un riesgo para el crecimiento de algunas economías, los efectos inflacionarios serán limitados, lo cual permitirá adoptar políticas monetarias y presupuestarias de estímulo. Es posible que las economías más afectadas sean las de Europa central y oriental, Oriente Medio y África, debido a la combinación de vínculos comerciales y financieros existentes. Sin embargo, parece probable que Asia y, especialmente, América Latina permanezcan aisladas, salvo que el resultado del referéndum británico desencadene una crisis global. Como inversores en mercados emergentes, podríamos vernos en la inusual situación de considerar América Latina un refugio seguro. Indudablemente, nos encontramos ante un nuevo mundo.

1 Es importante tener en cuenta que, a pesar de que el referéndum tuvo una participación del 72,2%, tan sólo el 37,4% del electorado británico votó a favor de la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Precisamente por esta razón, en la mayoría de países las consultas sobre cuestiones de calado exigen normalmente una mayoría cualificada. De esta manera, se evita lo que se conoce como la «tiranía de la mayoría». Véase http://www.ncsl.org/research/elections-and-campaigns/supermajority-vote-requirements.aspx.

2 Adquisición por parte del BCE de deuda pública de la zona euro en el mercado secundario.

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Global Economic Outlook - Julio 2016 3 pages | 134 kb

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