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Análisis Macro

Visión macroeconómica marzo 2016

31/03/2016

Marzo de 2016

En pocas palabras:

  • Hemos revisado a la baja nuestras previsiones de crecimiento global al 2,4% para 2016. Asimismo, hemos disminuido la previsión de inflación para este año en las economías desarrolladas, si bien la inflación del universo emergente será superior. De cara a 2017, nuestras previsiones han sufrido pocas modificaciones: el crecimiento repuntará modestamente gracias a una actividad más estable en los mercados emergentes. La política monetaria presenta un panorama más sencillo que en previsiones anteriores y, a día de hoy, esperamos que la próxima subida de tipos por parte de la Reserva Federal tenga lugar en junio.
  • Seguimos pensando que Estados Unidos evitará una recesión. No obstante, reconocemos que nuestras previsiones de crecimiento e inflación fueron tomando un rumbo deflacionista durante el pasado año. Los bancos centrales tienen la capacidad y la determinación de poner en marcha más medidas, si bien actualmente están disparando balas de fogueo, lo que hace más necesario que los Gobiernos entren en la ecuación.
  • A pesar de la intensificación de los temores recesionistas en Estados Unidos y la actual preocupación sobre los mercados emergentes, Europa sigue registrando un crecimiento sólido y estable. Por lo general, mantenemos nuestra previsión de crecimiento del PIB, aunque hemos revisado a la baja la previsión de inflación ante la caída de los precios energéticos. Es probable que el Banco Central Europeo responda llevando los tipos de interés de los depósitos a terreno aún más negativo.
  • Hemos revisado a la baja algunas de nuestras previsiones para los mercados emergentes, pero no hemos modificado los pronósticos para China o la India (seguimos esperando una ralentización para la primera). El petróleo continúa lastrando a Rusia y Brasil sigue descarrilando.

Actualización de previsiones globales: tendencia bajista en el crecimiento, la inflación y los tipos

Hemos reducido nuestra previsión de crecimiento global al 2,4% para 2016 (desde el 2,6% anterior) en vista de las modestas revisiones a la baja en los mercados desarrollados y emergentes. Asimismo, hemos disminuido la previsión de inflación para 2016 en las economías desarrolladas con el fin de reflejar la caída de los precios del petróleo. No obstante, la inflación de los mercados emergentes se debe, en gran parte, a la depreciación de las divisas y las subidas de tipos realizadas. De cara a 2017, nuestras previsiones han sufrido pocas modificaciones: el crecimiento repuntará modestamente gracias a una actividad más estable en el universo emergente.

La política monetaria presenta un panorama más sencillo que en previsiones anteriores. Si bien no prevemos una recesión en Estados Unidos, actualmente esperamos que la próxima subida de tipos tenga lugar en junio, ya que la ralentización del crecimiento global y el reciente endurecimiento de las condiciones financieras podrían provocar un retraso en la subida de tipos de marzo de la Reserva Federal. Es probable que el Banco de Japón (BoJ) recorte más sus tipos hasta el -0,25% para finales de 2016 y hasta el -0,5% para finales de 2017. Abordaremos las políticas monetarias en Europa y China más adelante.

El angustiante cambio de rumbo de las previsiones

El crecimiento se mantiene, pero nuestras previsiones se centran ahora en un mundo que presenta un menor crecimiento, menos inflación y unas políticas monetarias más acomodativas. No obstante, las perspectivas a largo plazo siguen siendo complicadas; el crecimiento subyacente es débil, lo que hace que la economía mundial sea más vulnerable a los envites en un momento en el que la política monetaria ha dejado de surtir efecto. La decisión del BoJ de rebajar los tipos de interés hasta terreno negativo a finales de enero parece haber materializado estos miedos y la caída de las acciones bancarias indica que esta medida podría ser contraproducente. Los bancos centrales tienen la capacidad y la determinación de poner en marcha más medidas, pero están disparando balas de fogueo. Está claro que ahora los Gobiernos tienen que actuar. Nuestra opinión es que deben recurrir a la política presupuestaria, pero, a pesar de la evidente realidad, no estamos convencidos de que los políticos estén preparados para unirse a la batalla, pese al llamamiento a la acción generalizado.

Análisis de hipótesis

No hemos modificado nuestras hipótesis este trimestre, ya que consideramos que siguen reflejando los riesgos a los que se enfrenta la economía mundial. La balanza de probabilidades sigue inclinándose hacia la deflación. Resulta esperanzador que, en nuestra opinión, el riesgo de un resultado deflacionista en relación con nuestra hipótesis de base no ha aumentado, pero se mantiene en niveles elevados y, tal y como afirmábamos anteriormente, sigue siendo motivo de preocupación en vista de los bajos tipos de interés y la percepción de que la política monetaria no puede ser un catalizador sostenible del crecimiento. Si se produjera una oleada deflacionista, surgirán dudas sobre la capacidad de los bancos centrales para rescatarnos y el llamamiento a la acción hacia los Gobiernos sería aplastante.

Europa: fuente de tranquilidad en un mundo de incertidumbre

A pesar de la creciente preocupación sobre el estado de la economía estadounidense y los actuales temores sobre China y los mercados emergentes en general, Europa sigue protagonizando un crecimiento sólido y estable con un riesgo político relativamente bajo. ¿Quién habría pensado que Europa se convertiría en una fuente de tranquilidad para los inversores internacionales?

Previsiones para la zona euro: ligeras revisiones a la baja... otra vez

Nuestra última actualización de las previsiones incluía una ligera revisión a la baja del crecimiento de la zona euro, pero la mayoría de los cambios se deben a efectos de base en vez de a cambios fundamentales en nuestras visiones. Hemos revisado a la baja las previsiones del PIB para 2016 desde el 1,5% hasta el 1,4%, pero las de 2017 se mantienen intactas en el 1,6%. Actualmente, esperamos una inflación del 0,7% en 2016 (anteriormente, 1,3%) debido a la caída de los precios del petróleo a escala mundial. La previsión de inflación para 2017 se mantiene en el 1,6%. Esperamos que el BCE rebaje los tipos de los depósitos desde el nivel actual del -0,3% hasta el -0,4% en marzo. Las autoridades creen que, dado que poco o nada indica que los bancos centrales hayan trasladado a los hogares los costes de los tipos negativos de los depósitos, existe margen para recortarlos aún más. Prevemos un recorte adicional de 10 pb más avanzado el año.

Previsiones para el Reino Unido: el desafío de la inflación enturbia el panorama para los tipos

Hemos revisado ligeramente al alza las previsiones trimestrales del crecimiento británico, ya que los hogares empiezan a ver cómo su renta disponible aumenta en términos reales debido al descenso de la inflación, propiciado por la caída de los precios energéticos. Las previsiones del PIB para 2016 se mantienen intactas en el 1,9%, y en el 1,6% para 2017. El panorama de la inflación se antoja mucho más interesante. Por un lado, existen riesgos de caídas adicionales provenientes del descenso de los precios de los alimentos y la energía. Y, por otro, han surgido riesgos inflacionistas debido a la drástica depreciación de la libra provocada por el posible Brexit. En general, hemos rebajado nuestras previsiones del IPC británico desde el 1,3% hasta el 0,8% para 2016 y desde el 2,2% hasta el 2% para 2017.

No seguimos esperando una subida de tipos en agosto, ya que nuestras perspectivas de inflación han dejado de contemplar que la tasa general supere el 1% (el umbral inferior del objetivo central del Banco de Inglaterra, del 2%) en primavera, sino que creemos que esto sucederá en verano. Seguimos considerando que se llevarán a cabo subidas de tipos en noviembre y febrero (2017).

Mercados emergentes: ¿han tocado fondo?

China

Seguimos previendo una ralentización económica este año, y el PIB se situará en el 6,3% este año y en el 6,2% en 2017. Mantenemos intactas nuestras previsiones de inflación en vista de que la caída del precio del petróleo y la depreciación continuada del yuan prácticamente no han calado en la economía. Anticipamos una inflación del 1,9% para 2016 y del 2,1% para 2017. Es probable que, tras el recorte de 50 pb del 29 de febrero en la ratio de reservas obligatoria, se realicen rebajas adicionales de 200 pb este año, acompañadas con bajadas de tipos de interés.

Brasil

Esperamos que el PIB caiga un 2,8% en 2016. Es demasiado pronto para considerar que estamos en un punto de inflexión, pero esperamos un crecimiento positivo en 2017 y creemos que, en algún momento del año, la economía brasileña dejará atrás su peor momento. Mientras, el efecto retrasado de la depreciación del real mantendrá la inflación en niveles elevados durante algún tiempo. Pese a ello, el banco central del país ha adoptado una postura más flexible y esperamos que los tipos se mantengan intactos este año. Creemos que es posible que la política monetaria se flexibilice en 2017.

La India

Si bien los datos del PIB para el cuarto trimestre en la India confirmaron el estatus del país como una de las grandes economías que mayor tasa de crecimiento registra, la calidad tanto del crecimiento como de los datos suscita dudas. Basándonos en un conjunto de datos con publicación más frecuente, creemos que el crecimiento del PIB se ha acercado más al 5[(-6) was not found] que al 7,3% comunicado. No obstante, nuestras previsiones no han cambiado, y seguimos esperando un crecimiento del 7,5% en 2016 y del 7,9% en 2017. La inflación de la India se mantiene en niveles reducidos en comparación con las medias históricas, ya que el país sigue beneficiándose de los bajos precios de las materias primas. Nuestra hipótesis de base es que los tipos se mantendrán intactos en 2016 y que se implementarán recortes en 2017.

Rusia

Hemos reducido nuestras previsiones de crecimiento para Rusia al -0,7% en 2016 desde el -0,2%, en vista de la caída continuada del precio del petróleo. En 2017, esperamos que el crecimiento vuelva a niveles moderadamente positivos, ya que, en nuestra opinión, lo peor de la crisis del petróleo ha quedado atrás y la economía empieza a mostrar indicios de haber "tocado fondo". Hemos aumentado nuestras previsiones de inflación al 8% en 2016 (desde el 7,1%) ya que la caída de los precios del crudo se ha traducido en una depreciación de la divisa y tira al alza de la inflación. Creemos que hay margen para realizar recortes de tipos este año.

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Visión Macroeconómica Marzo 2016 3 pages | 187 kb

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