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Análisis Macro

Visión macroeconómica Septiembre 2015

Actualización de previsiones: las economías desarrolladas se comportarán mejor que las emergentes

15/09/2015

Septiembre de 2015

En pocas palabras:

  • Hemos revisado a la baja nuestras previsiones de crecimiento global para 2015 y disminuido nuestras perspectivas de inflación para las economías desarrolladas. De cara al año que viene, seguimos viendo un modesto repunte en la actividad, ya que la economía mundial responderá a la caída de los precios del petróleo, la relajación de las políticas presupuestarias y la estabilización de las economías emergentes.
  • Hemos reducido la previsión de crecimiento de la zona euro para 2015 y la hemos revisado ligeramente al alza de cara a 2016. El principal cambio es la menor inflación prevista para esta región como resultado de la caída de los precios de la energía.
  • El Reino Unido sigue registrando un buen comportamiento y hemos revisado nuestras previsiones al alza para este país. La reducción de los precios de la energía mantendrá la inflación a la baja durante más tiempo, lo que nos lleva a descartar nuestras estimaciones sobre la primera subida de tipos del Banco de Inglaterra (BoE).
  • Este año presenta un panorama más débil para los países BRIC, ya que las preocupaciones de los respectivos mercados internos y la caída de los precios de las materias primas pasan factura. 2016 parece mejor orientado, pero seguimos pronosticando borrascas.

La fortaleza del dólar y el petróleo barato favorecen a las economías desarrolladas frente a las emergentes

Hemos reducido nuestra previsión de crecimiento global al 2,4% para 2015 (desde el 2,5% anterior) en vista de las modestas revisiones a la baja sobre los mercados desarrollados y emergentes. El petróleo barato ayudará a impulsar el consumo en el universo desarrollado, pero pesará sobre los mercados emergentes. Esto se debe a que estos últimos son más dependientes de la producción energética y las ayudas públicas, por ejemplo, dificultan que hogares y empresas noten la reducción de los costes energéticos. De cara a 2016, prevemos un crecimiento global del 2,9%. En el universo desarrollado, el punto y final a las medidas de austeridad en la mayoría de las economías del G20 será favorable, mientras que los indicios de estabilidad en Rusia y Brasil deberían derivar en un mejor año para los países BRIC (aunque aún prevemos desaceleración en China en 2016).

Esperamos que la inflación continúe en niveles reducidos en 2015, aunque las revisiones a la baja de las tasas de inflación de las economías desarrolladas se compensan con las revisiones al alza en los países emergentes. La debilidad de las divisas y el hecho de que el abaratamiento de los costes energéticos no haya calado en la economía real explican la decepcionante evolución del universo emergente. La combinación de un menor crecimiento y una mayor inflación hace que las perspectivas para las economías emergentes hayan tomado rumbo hacia la estanflación.

La Fed moverá ficha en septiembre (aunque de forma más paulatina)

Seguimos esperando que la Reserva Federal estadounidense (Fed) suba sus tipos en septiembre de 2015. Prevemos que los tipos de los fondos de la Fed subirán hasta el 0,75% a finales de 2015 y hasta el 2% a finales de 2016 (frente al 1% y al 2,5% respectivamente que barajábamos antes). Creemos que se producirán nuevas subidas de tipos en otras reuniones, que coincidirán con conferencias de prensa, en las que se constatará la apreciación del dólar estadounidense y la caída de los precios de las materias primas, factores que ensombrecen las previsiones de inflación a corto plazo. En Japón, creemos que su banco central mantendrá sobre la mesa la posibilidad de aplicar nuevas rondas de expansión cuantitativa y cualitativa, aunque es probable que permita que la debilidad del yen impulse su economía y se abstenga de flexibilizar aún más su política monetaria. En las siguientes secciones, nos centraremos en la zona euro, el Reino Unido y China.

Escenarios

El panorama de riesgos continúa apuntando hacia un resultado deflacionista de menor crecimiento e inflación y es muy probable que el «aterrizaje forzoso» de China acabe ocurriendo. La posibilidad de que asistamos a un resultado reflacionista ha perdido enteros, dado que hemos otorgado menos peso al escenario de «un retraso por parte de la Fed»: creemos que esto resulta menos probable en vista de las últimas declaraciones sobre política monetaria.

Actualización de las perspectivas para Europa: sin pasar de segunda

El crecimiento de la zona euro decepcionó en el segundo trimestre, ya que Francia se estancó mientras Alemania acusaba la caída de la demanda interna en un contexto de riesgo político elevado causado por Grecia. Italia continúa en la senda de la recuperación lenta, pero el país más destacado ha sido España, que sigue superando las expectativas.

En relación con nuestras previsiones, hemos realizado ajustes mínimos en términos generales, aunque hemos disminuido el crecimiento para 2015 y lo hemos revisado ligeramente al alza para 2016 para el conjunto de la zona euro. En general, seguimos pronosticando una aceleración del crecimiento en la segunda mitad del año, que continuará en el siguiente.

En lo referente a la inflación, hemos disminuido notablemente las previsiones dado que la notable caída de los precios de la energía en todo el mundo probablemente calará en la inflación de este sector en los próximos meses. Debido a ello, la inflación general de la zona euro podría volver a terreno negativo antes de que finalice el año. Sin embargo, en vista de que las caídas más importantes en los precios de la energía se produjeron a principios de año, de cara al primer trimestre de 2016 la inflación de la zona euro debería empezar a recuperarse de nuevo. Esperamos que el Banco Central Europeo (BCE) repare en este envite negativo a corto plazo para la inflación, especialmente ante la probabilidad de que el crecimiento siga siendo sólido. Prevemos que el BCE continuará con su programa de expansión cuantitativa tal y como está formulado actualmente (con fecha de finalización en septiembre de 2016), pero mantendrá los tipos de interés intactos hasta bien entrado 2017.

Previsión para el Reino Unido: revisamos el crecimiento al alza aunque estimamos un retraso en la subida de tipos

Hemos aumentado las perspectivas de crecimiento del Reino Unido tanto para 2015 como para 2016, debido a que las históricas revisiones al alza de la segunda mitad de 2014 impulsan automáticamente la tasa de crecimiento anual para 2015, así como a un ajuste presupuestario más paulatino (tal y como sugieren los presupuestos del ministro de Hacienda tras las elecciones generales) y a la caída de los precios de la energía. Este último factor también mantendrá la inflación en niveles reducidos —según nuestras previsiones, por debajo del 1%, umbral inferior de la tasa objetivo del Banco de Inglaterra (BoE)— hasta principios de 2016, cuando las primeras caídas de los precios energéticos queden excluidas de la comparación anual y la inflación comience a subir de nuevo. Asumimos que el BoE no querrá subir sus tipos mientras no haya alcanzado su objetivo de inflación, por lo que prevemos que la primera subida tendrá lugar en mayo de 2016
(anteriormente barajábamos febrero del próximo año).

Actualización de las previsiones para los mercados emergentes: revisiones a la baja

China: los cimientos se tambalean

El crecimiento del PIB chino del segundo trimestre se vio impulsado por los sólidos resultados del sector financiero, a causa del repunte del mercado bursátil. Ante la probabilidad de que los mercados de renta variable arrojen peores resultados en lo que queda del año y la debilidad que presentan los datos económicos actualmente, la ralentización relativa del segundo semestre hará que el crecimiento en 2015 termine por debajo del 7%. De cara a 2016, esperamos que el descenso en la evolución interanual del sector financiero pese sobre el crecimiento en la primera mitad de año. Por tanto, asumimos que el Gobierno intensificará las medidas de estímulo: veremos nuevas reducciones en las ratios de reservas obligatorias de otros 50 pb este año y de 150 pb el próximo año, por lo que este coeficiente cerrará 2016 en un 16%.

Finalizamos nuestras previsiones antes de la decisión del Banco Popular de China (PBoC) de modificar su método de fijación del tipo de cambio del yuan, que derivó en una depreciación intradía del 2%. No pensamos que se trate de una política encaminada a impulsar a las empresas de exportación: la depreciación total del 3% en la divisa desde que se implantara el cambio no generará un auge en las exportaciones del país. Mucho más importante es la mayor presencia del mercado a la hora de determinar el valor de la moneda. Por tanto, creemos que se trata más de una reforma destinada a internacionalizar el yuan incluyéndolo en la cesta de divisas que conforman los derechos especiales de giro del Fondo Monetario Internacional (FMI),1que de una reforma para impulsar el crecimiento.

Brasil, sacudido por una tormenta perfecta

Los actuales escándalos de corrupción, la amenaza de una rebaja de las calificaciones crediticias, la debilidad de los precios de las materias primas y la depreciación del real brasileño hacen que el contexto de crecimiento en Brasil siga empeorando. Actualmente, prevemos un crecimiento del -2% para 2015 y del -0,1% para 2016. Además, con la parálisis política actual, nos parece complicado atisbar un punto de inflexión para Brasil. Podríamos enfrentarnos a varios años de crecimiento débil.

La India: el bloqueo político preocupa

Hemos revisado ligeramente a la baja el crecimiento para la India este año hasta el 7,3% ante la debilidad de los datos publicados hasta el momento. También nos ha decepcionado el avance de las reformas, dado que la sesión parlamentaria estival se ha cerrado sin la aprobación de ninguna ley. En el plano positivo, las presiones inflacionistas siguen siendo débiles (para lo que es habitual en la India) y continuamos pensando que este año se volverá a producir otro recorte de tipos (de 25 pb, hasta el 7%). No obstante, tras esto, es probable que los tipos se mantengan intactos hasta 2016.

Rusia: la misma canción de siempre

El crecimiento ruso se ha comportado más o menos como esperábamos hasta el momento, y prevemos que el PIB se contraiga un 4,1% en 2015. Probablemente el banco central del país se sentirá cómodo recortando sus tipos algo más, en vista del "enfriamiento" acelerado de la inflación y del desplome de la actividad. Aun así, habrá que estar muy pendientes del precio del crudo, por lo que no esperamos que, en este momento, se apliquen grandes medidas de expansión monetaria. De cara al próximo año, esperamos que el crecimiento mejore hasta el -0,1%, aunque la falta de inversión derivada del petróleo barato pasará factura al crecimiento durante algún tiempo más.

Talking Economics se basa en el informe de Perspectivas económicas y de estrategia de Schroders, elaborado por el equipo de economistas de la firma: Keith Wade (economista jefe), Azad Zangana (economista para Europa) y Craig Botham (economista para mercados emergentes).

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Visión macroeconómica Septiembre 2015 3 pages | 136 kb

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