Crisis, ¿qué crisis? La Fed endurece su política pese a la tensión bancaria
La crisis bancaria es un indicio de que la política monetaria restrictiva está surtiendo efecto y, en nuestra opinión, logrará controlar la inflación una vez que se hayan dejado sentir los efectos diferidos.
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En su última reunión, la Reserva Federal (Fed) aumentó la tasa de interés oficial de los fondos federales en 25 puntos básicos (pb), hasta un 5 % en su límite superior. Esta medida se produce tras una semana agitada en la que las expectativas de aumento de las tasas para la reunión pasaron de un incremento de 50 puntos básicos tras el testimonio del presidente Powell ante el Congreso, a solo un 50/50 de probabilidades de un cuarto de punto.
Se había especulado con la posibilidad de que la Reserva Federal hiciera una pausa o incluso recortara las tasas en respuesta a la quiebra de Silicon Valley Bank y Signature Bank.
En su conferencia de prensa, el presidente Powell destacó las medidas adoptadas por la Fed, el Tesoro y la Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC) para respaldar el sistema bancario y garantizar una liquidez adecuada. Sin embargo, la decisión de seguir aumentando las tasas no pasó por alto la situación del sector bancario. El comunicado de la Fed indicaba que las condiciones crediticias de la economía se verían endurecidas por los recientes acontecimientos y moderaba la previsión futura de que podría ser necesario un "endurecimiento adicional" de la política monetaria en lugar de " continuos aumentos de las tasas de interés".
El presidente de la Fed, Powell, también aclaró que el banco central había revisado sus planes de endurecimiento como consecuencia de las quiebras.Dijo que la crisis bancaria equivalía a un aumento de tasas o probablemente algo más. Sin embargo, también se refirió a los decepcionantes datos sobre inflación que habían sustentado su tono de línea dura antes de estos acontecimientos: "La inflación es demasiado alta y el mercado laboral está tenso". De ello se deduce que, de no haberse producido los acontecimientos en el sector bancario, la Fed habría aumentado la tasa en 50 puntos básicos.
La Fed estaba claramente en un apuro respecto a cómo reaccionar. Si hubiera minimizado el impacto de los bancos en la economía y no hubiese aumentado las tasas, podría haber despertado el temor de que la situación estaba peor de lo que el público y los mercados temían. Los inversores se preguntarían: ¿qué sabe la Fed que nosotros no sepamos? Esto podría haber provocado una mayor retirada de depósitos, una mayor intervención de las autoridades y un endurecimiento aún mayor de las condiciones crediticias.
Si hubiera seguido adelante con los 50 puntos básicos, se hubiera expuesto al riesgo de excederse y de ser acusada de agravar la situación y desencadenar una recesión. En su lugar, la Fed optó por una vía intermedia y Powell enfatizó que consideraba que el sector bancario estaba saludable y bien capitalizado, aunque señaló que se desconocía el impacto global sobre la economía.
Las proyecciones de las tasas de interés futuras, muy difundidas, muestran que los funcionarios consideran que hay menos margen para la flexibilización. Tanto el Comité Federal de Mercado Abierto como los mercados esperan otro aumento en mayo. A partir de entonces, los miembros del FOMC mantendrán las tasas hasta 2024, mientras que el mercado espera un recorte de 50 puntos básicos a fines de este año.
Estamos de acuerdo con el mercado en cuanto a las perspectivas, ya que esperamos que la ralentización se acelere y obligue a la Fed a actuar a más adelante en el año. La crisis bancaria es un indicio de que la política monetaria restrictiva está surtiendo efecto y, en nuestra opinión, logrará controlar la inflación una vez que se hayan dejado sentir los efectos diferidos.
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