Por qué la recesión se avecina en el mundo desarrollado
Los bancos centrales de todo el mundo están subiendo las tasas de interés para luchar contra la inflación creciente. Se espera una recesión en Estados Unidos, Reino Unido y Europa para el próximo año.
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Las tasas de interés en todo el mundo están subiendo a un ritmo alarmante, ya que los bancos centrales admiten que la inflación está cada vez más arraigada, en lugar de ser una serie de sobresaltos transitorios. Para muchos, esto se siente como el amanecer de un nuevo régimen en la política monetaria y los mercados financieros.
En su reunión de julio, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, Federal Open Market Committee) de los Estados Unidos elevó la tasa de interés de los fondos federales en 75 puntos básicos (pb) para situarla entre el 2,25 % y el 2,50 %. Esto significa que las tasas de interés más importantes para la economía mundial se han multiplicado por cinco en tan solo tres meses. Esto ha tenido un impacto muy negativo tanto en los bonos gubernamentales de todo el mundo (con el aumento de los rendimientos y la caída de los precios), como también en los activos de riesgo, como los precios de las acciones.
En Europa, el Banco Central Europeo (BCE) subió las principales tasas de interés en 50 puntos básicos, poniendo fin a ocho años de tasas de interés negativas. Incluso el Banco de Inglaterra (BoE) del Reino Unido sorprendió al mercado al subir las tasas más de lo que el mercado esperaba.
La era de las tasas de interés cero o incluso negativas ha terminado. Se ha producido un cambio de régimen definitivo que nos lleva a una nueva era. Dicho esto, los inversores más experimentados pueden ver esto como una vuelta a tiempos más normales, similares al período anterior a la crisis financiera mundial de 2008. Sin embargo, eso aún está por verse. Podría ser que la estanflación (un periodo de inflación persistentemente alta combinada con un elevado desempleo y un estancamiento de la demanda) experimentada a finales de los años 70 y principios de los 80 sea la comparación más adecuada.
Se espera una recesión el año que viene
El nuevo régimen de las tasas de interés significa que ahora esperamos que las economías de Estados Unidos, Reino Unido y la zona del euro entren en recesión (definida como dos trimestres sucesivos de disminución de la producción económica) en el transcurso del próximo año. Estos tres mercados experimentarán un importante descenso de la producción a lo largo del próximo año, y las perspectivas de la economía mundial son sombrías.
La inflación es ahora una de las mayores preocupaciones de los hogares a la hora de considerar su propia situación financiera. Los políticos están descubriendo que no son inmunes a la culpa, ya que los votantes, que se han acostumbrado a la ayuda del gobierno durante los períodos difíciles de los últimos años, ahora esperan que el gobierno los apoye una vez más. Los bancos centrales intentan controlar la alta inflación, por lo que la política monetaria se ve limitada, dejando a los gobiernos la tarea de aliviar el dolor de una mayor inflación en la medida de lo posible.
En el Reino Unido, el aumento de la inflación ha sido bautizado como la "crisis del costo de vida", ya que las facturas energéticas de los hogares están destinadas a triplicarse en tan solo dos años. Europa se enfrenta a una crisis aún más aguda, ya que el suministro de energía procedente de Rusia se ve amenazado con el trasfondo de la guerra en Ucrania. Los gobiernos de toda la región se esfuerzan por encontrar formas de ayudar a los hogares, especialmente a los de bajos ingresos.
La economía mundial se enfrenta al peor año desde 2009
Hemos revisado a la baja nuestra perspectiva con respecto al crecimiento económico mundial en la nueva previsión de referencia de Schroders, con la previsión de una recesión en los Estados Unidos, la zona del euro y el Reino Unido, mientras que la mayoría de los mercados emergentes también experimentarán un crecimiento más lento. Ahora se espera que el crecimiento mundial se reduzca del 5,9 % al 2,6 % este año (revisado a la baja desde el 2,7 %) y que disminuya al 1,5 % en 2023 (previamente, 2,7 %). A excepción del momento de mayor intensidad de la pandemia del Covid-19, este sería el peor año para la economía mundial desde 2009.
Hemos revisado a la baja nuestra perspectiva con respecto al crecimiento económico de los Estados Unidos del 2,6 % en mayo al 1,7 % para 2022, significativamente inferior a las estimaciones del mercado de un crecimiento del 2,1 %. Esto se debe principalmente a nuestra previsión de inflación más alta (8 % para el año frente al 6,9 % anterior) y también a una trayectoria más agresiva para la tasa de los fondos federales.
Según nuestras previsiones, la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) moderará el ritmo de los aumentos, pero las tasas alcanzarán el 4 % a principios de 2023, frente a las expectativas del mercado del 3,65 %. El aumento de las tasas de interés, la disminución del gasto público y el aumento de la inflación contribuyen a reducir el poder adquisitivo de los hogares, los cuales deberían acabar recortando el gasto de forma significativa. Es probable que las empresas respondan al debilitamiento de la demanda ralentizando la producción y, por ende, también reduciendo la demanda de mano de obra. Se espera que el endurecimiento de la política sea lo suficientemente severo como para hacer subir la tasa de desempleo, lo cual resulta necesario para ver no solo la caída de la demanda de los hogares, sino también la disminución de las presiones inflacionarias.
El aumento de los cotos de la energía provocará un descenso de la producción europea
Esperamos que la economía estadounidense entre en recesión durante los tres primeros trimestres de 2023, con una contracción de la producción económica del 1,9 %, antes de volver a crecer. Para resaltar lo negativo de esta previsión, la caída de la producción significa que la economía del país se contraerá un 1,1 % para todo el año 2023, frente a las estimaciones de consenso de un crecimiento positivo del 1 %.
A diferencia de los Estados Unidos, la recesión europea no va a estar provocada por la inflación generada en el país ni por la subida de las tasas de interés. Por el contrario, la espiral de los cotos de energía relacionados con la guerra de Ucrania es ahora lo suficientemente grave como para provocar un descenso de la producción.
En comparación con Estados Unidos y la zona del euro, el Reino Unido parece situarse en un punto intermedio. El crecimiento económico ha sido más resiliente últimamente, y existen más indicios de que las presiones inflacionarias se están extendiendo. Sin embargo, el Reino Unido también se ve obligado a soportar los elevados precios europeos de la energía, que van a afectar a los hogares con retraso debido al tope de precios de la energía impuesto por el Gobierno.
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