La importancia de no sobrerreaccionar ante la incertidumbre geopolítica
Vender acciones en respuesta a la incertidumbre del mercado puede ser un error costoso.
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Cuando los periodos de mayor tensión geopolítica provocan volatilidad en los mercados de renta variable, la tentación natural de los inversores es apartarse y esperar. Trasladar el dinero desde las acciones hacia liquidez o hacia activos “refugio”, como los bonos del Estado a corto plazo, puede parecer la respuesta más prudente, pero la historia indica que, por lo general, no lo es. Intentar predecir el comportamiento del mercado puede ser un error costoso por tres razones principales:
- Las disrupciones del mercado tras acontecimientos geopolíticos importantes han sido históricamente de corta duración, y los mercados se han recuperado rápidamente a medida que los titulares alarmantes se desvanecen
- Las recuperaciones pueden producirse de forma repentina, y los inversores corren el riesgo de volver al mercado cuando ya se ha producido la mayor parte de la subida.
- Vender acciones en medio de la agitación puede llevar a los inversores a materializar pérdidas en una caída de corto plazo.
Algunos recordatorios clave sobre la volatilidad que pueden aliviar a los inversores
La historia nos demuestra que no es necesario reaccionar de forma impulsiva en tiempos de turbulencias. A continuación, analizamos algunas lecciones importantes que nos han dejado los mercados en el pasado:
1. La volatilidad es inevitable y se produce con más frecuencia de lo que la gente cree
En los últimos 54 años naturales, la renta variable global ha experimentado, en algún momento de cada año, una caída del 10% o más en 31 de esos años.
Durante el mismo periodo, la renta variable global, representada en ambos casos por la rentabilidad del índice MSCI World en dólares estadounidenses, ha experimentado en 13 de esos años una caída del 20% o más en 13 de esos años. (Gráfico 1).
Gráfico 1: En los últimos 54 años, la renta variable global ha experimentado correcciones (descensos del 10 % o más) y mercados bajistas (descensos del 20 % o más) en varias ocasiones.
Los resultados pasados no son indicativos de resultados futuros y pueden no repetirse. Fuente: LSEG
DataStream, MSCI y Schroders. Datos a 31 de diciembre de 2025 para el índice de precios MSCI World en USD.
2. Aunque los mercados pueden experimentar importantes caídas a lo largo de un año, históricamente las ganancias medias registradas durante un año han compensado con creces las pérdidas
Los mercados suelen ser volátiles, pero a largo plazo, las ganancias medias, incluso en el transcurso de un año, han superado ampliamente las pérdidas (históricamente y en promedio), como muestra el gráfico 2.
Gráfico 2: En los últimos más de 50 años, la renta variable ha registrado, en promedio cada año, caídas del 15% y subidas del 23%
Los resultados pasados no son indicativos de resultados futuros y pueden no repetirse. Datos de 1972 a 2025 para el índice MSCI World en dólares estadounidenses. Las barras muestran la mayor caída de pico a valle y el mayor aumento de valle a pico en el índice de precios en cada año natural. Fuente: LSEG Datastream, MSCI y Schroders.
En períodos de incertidumbre o crisis, los inversores suelen vender indiscriminadamente. Se venden empresas con resultados sólidos junto con otras con resultados débiles, lo que provoca una “valoración errónea”. En este contexto, tiene sentido mantener las inversiones. Los inversores activos con experiencia podrían incluso ir más allá e identificar oportunidades de compra en medio de la tormenta.
3. Intentar predecir el comportamiento del mercado, desinvirtiendo en periodos de alta volatilidad, puede reducir considerablemente las rentabilidades a largo plazo
El precio de ponerse nervioso es bastante alto. En el pasado, los inversores que se refugiaron en la liquidez durante los periodos volátiles de mercado habrían reducido considerablemente sus ganancias a largo plazo. La rentabilidad de la renta variable estadounidenses desde 1990 lo demuestra:
- Los inversores que pasaron a liquidez cuando el Índice de Volatilidad (VIX) del Chicago Board Options Exchange (CBOE) estaba por encima de su media histórica y luego volvieron a invertir en la renta variable cuando el VIX descendió por debajo de dicha media, habrían reducido su rentabilidad desde 1990 en casi un 80%.
- Incluso intentando ser «disciplinado» con esta estrategia para evitar episodios de turbulencia, y pasando a liquidez solo cuando el VIX se situabaun 5% por encima de su rango histórico, no habría dado mejores resultados. Aun así, este enfoque seguiría reduciendo casi a la mitad la rentabilidad que se podría haber obtenido.
- La estrategia más beneficiosa fue mantenerse plenamente invertido y no reaccionar ante la volatilidad.
Gráfico 3: Refugiarse en la seguridad de la liquidez no dio resultados en horizontes de inversión a largo plazo
Los resultados pasados no son indicativos de resultados futuros y pueden no repetirse. Nota: Los niveles superiores a 33,0 representan el 5 % superior de la experiencia del VIX. La cartera se reequilibra diariamente en función del nivel del VIX al cierre anterior. El índice bursátil es el S&P 500 y el efectivo es efectivo a 30 días. Datos hasta el 31 de diciembre de 2025. Las cifras no tienen en cuenta ningún coste, incluidos los costes de transacción. Fuente: CBOE, LSEG Datastream, Schroders.
4. La renta variable presenta un historial muy superior al de la liquidez a la hora de generar rentabilidades que superen la inflación, tanto a corto como a largo plazo
La liquidez puede parecer una inversión segura, pero no lo es en la medida en que históricamente no ha igualado el historial de la renta variable en cuanto a la generación de rentabilidades que superen la inflación. Desde 1990, en el horizonte más corto de un mes, la renta variable iguala a la liquidez en frecuencia de obtención de rentabilidades superiores a la inflación, en el 60% de los casos (Véase gráfico 4). Al analizar periodos de 12 meses o más, la renta variable supera ampliamente a la liquidez. A tres años, la renta variable ofrece rentabilidades por encima de la inflación en 3 de cada 4 casos, frente a aproximadamente la mitad de los casos de la liquidez. A 10 años, la proporción es del 87% frente al 54%. A 20 años, históricamente la renta variable ha superado a la inflación el 100% de las veces, mientras que la liquidez solo ha registrado una tasa de éxito del 64%.
Gráfico 4: Se ha demostrado que las acciones son menos arriesgadas que el efectivo a la hora de ofrecer rentabilidades superiores a la inflación
Los resultados pasados no son indicativos de resultados futuros y pueden no repetirse. La renta variable está representada por Ibbotson® SBBI® US Large-Cap Stocks hasta 2024 y por el S&P 500 a partir de entonces. La liquidez está representada por Ibbotson® SBBI® US (30-Day) Treasury Bills hasta 2024 y, posteriormente, por el tipo de bonos del Estado de EE. UU. a 1 mes (vencimiento constante). Datos hasta diciembre de 2025. Fuente: Federal Reserve, Morningstar Direct (vía CFA Institute), LSEG Datastream, S&P y Schroders.
Mantén la calma y sigue con tu plan
La palabra “pánico” tiene una connotación peyorativa por una buena razón. Sugiere una reacción impulsiva que puede tener consecuencias negativas no deseadas. En lo que respecta a los mercados de renta variable, la historia demuestra, sin lugar a duda, la importancia de no entrar en pánico en medio de la agitación del mercado.
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