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Vacuna contra el Covid: un gran desafío para los países emergentes


La introducción paulatina de vacunas eficaces contra el Covid-19 en algunas partes del mundo ha puesto de manifiesto el final de la crisis del coronavirus y ha animado a los inversores.

Pero aún no estamos fuera de peligro, especialmente en los mercados emergentes, donde algunos países están sufriendo nuevos brotes del virus. Los gobiernos no disponen de suficientes dosis de vacunas para inmunizar a poblaciones enteras y la tarea de distribuirlas será un desafío aún más difícil que en los mercados desarrollados.

Como ha sucedido históricamente, la vacunación se llevará a cabo de diferentes maneras en todo el mundo emergente. Mucho dependerá de por qué vacunas en particular opten los países, de la facilidad con que puedan vacunar a la población y de la estructura de sus economías.

Es probable que la aceptación de la vacuna en los mercados emergentes sea alta, ¿pero tendrán suficientes dosis? Es probable que la aceptación de vacunas contra el Covid-19 sea relativamente alta en los mercados emergentes en comparación con los mercados desarrollados. Según una encuesta realizada por Ipsos Mori, más del 80% de los encuestados en grandes países en desarrollo como China, India y Brasil dijeron que se pondrían la vacuna si estuviera disponible. En cambio, solo dos tercios de los encuestados en EE.UU. y en algunas zonas de Europa estarían dispuestos a vacunarse, como ilustra el gráfico de abajo.

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Estas cifras quizás no sean sorprendentes dado que las consecuencias económicas y humanas del Covid-19 han sido generalmente más agudas en muchos países emergentes. Pero querer una vacuna y recibirla son dos cosas muy diferentes.

Organizaciones internacionales como la Organización Mundial de la Salud han trabajado duro para asegurar una distribución justa de las vacunas en todo el mundo. Pero a pesar de sus esfuerzos, parece que los países emergentes se encontrarán al final de la cola en cuanto a las vacunas. Sólo China y Rusia están desarrollando sus propios tratamientos; el resto dependerá de asegurar los suministros del extranjero.

Es difícil encontrar datos completos y comparables sobre el número de dosis de vacunas que cada país emergente ha reservado. Además, la situación es cambiante, ya que hay varios fabricantes publicando resultados de sus ensayos y solicitando aprobaciones en diferentes países.

Si se observan varias fuentes, está claro que muchos mercados desarrollados han podido reservar suficientes dosis de vacunas para inmunizar a sus poblaciones varias veces. Por el contrario, la cobertura es mucho menor en los países emergentes, como se destaca en el cuadro que figura a continuación. Aparte de Chile, ningún otro gran mercado emergente tiene suficientes vacunas para inmunizar a toda su población.

Dos casos llamativos en este conjunto de datos son China y Sudáfrica. En China se están desarrollando varias vacunas diferentes y también se ha anunciado la compra de 100 millones de dosis de la vacuna de BioNTech. Este es un volumen pequeño, dada la población de China de alrededor de 1.400 millones. Pero el hecho de que China haya llegado a un acuerdo para vender vacunas producidas en el país a por lo menos 15 países de todo el mundo sugiere que las autoridades confían en tener una cobertura suficiente.

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¿Qué otros obstáculos hay para la distribución de la vacuna en los países emergentes?

Por lo general, los países emergentes sólo han obtenido vacunas de un reducido número de fabricantes. Ninguna de las grandes economías emergentes ha solicitado la vacuna de Pfizer/BioNTech que se está empezando a poner en Reino Unido y Estados Unidos. Quizás porque es relativamente cara y requiere un almacenamiento extremadamente frío. En cambio, muchos países emergentes confían en una combinación de la vacuna Oxford/AstraZeneca, así como en las que se están desarrollando en China (Sinovac, Sinopharm, CanSino, etc.) y Rusia (Sputnik V de Gamaleya).

Como mínimo, los países emergentes que dependen de vacunas que aún están en desarrollo tendrán que esperar más tiempo hasta que puedan inmunizar a sus poblaciones. Pero existe el riesgo de que algunas de estas vacunas se retrasen. Por ejemplo, Sanofi/GSK anunció recientemente que su tratamiento se retrasará hasta finales de 2021. O peor aún, que finalmente no resulte ser efectivo.

Esto conlleva que las expectativas de una rápida distribución de las vacunas en los emergentes sean moderadas, al menos hasta que algunos de los tratamientos reservados comiencen a ser aprobados para su uso. E incluso cuando estas vacunas estén disponibles, seguirá siendo un monumental desafío logístico distribuirlas.

Además de ser caras, las vacunas como la producida por Pfizer/BioNTech requieren instalaciones de almacenamiento extremadamente frías. Esta vacuna en particular será difícil de dispensar en aquellos países emergentes que no tienen la infraestructura correcta o tienen climas cálidos. En este sentido, otras vacunas como la de Oxford/AstraZeneca o la de Johnson & Johnson que sólo requieren ser almacenadas en neveras normales es probable que sean más importantes para estas regiones. Un beneficio adicional de la vacuna de Johnson & Johnson es que se espera que solo sea necesaria una dosis para lograr la inmunización. Pero aun así será difícil llegar a todos los rincones de vastos países como la India y Brasil, donde la infraestructura también es relativamente deficiente.

¿Cuál es el posible impacto económico de la vacunación?

El impacto económico de la vacunación también variará en el mundo emergente. Una razón obvia para esto es que algunos de estos países, como China y Taiwán, han controlado el Covid relativamente bien. Y la estructura de estas economías también conllevará que se beneficien menos de la distribución de las vacunas. De hecho, es posible que incluso puedan sufrir económicamente cuando el mundo esté inmunizado.

Con gran parte del sector servicios paralizado a nivel mundial durante la pandemia, los consumidores se han centrado en la compra de bienes, lo que ha beneficiado a estas economías por la fuerte demanda de exportaciones de productos manufacturados. Dado que las vacunas impulsan una cierta "normalización" de la actividad económica, es posible que el reequilibrio hacia el consumo de servicios frente a la compra de bienes no suponga tanto impulso para el crecimiento en las economías orientadas a la exportación.

En la misma línea, aquellas economías emergentes como Brasil, que dependen más del sector servicios para impulsar su crecimiento y que sufrieron mucho durante 2020, deberían beneficiarse más cuando se distribuyan las vacunas. La reactivación del turismo internacional también beneficiaría a muchos pequeños países de economía de mercado, como Tailandia, Turquía y Egipto. No obstante, la recuperación de la confianza por parte de los turistas para viajar puede llevar algún tiempo.

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¿Qué países emergentes se beneficiarán más de las vacunas?

Parece que las economías de los países asiáticos y europeos con gran peso de las exportaciones tienen menos que ganar con el despliegue de las vacunas. Por el contrario, otros como Brasil, Sudáfrica y la India serán los principales beneficiarios. Los niveles de contagios han sido relativamente altos, las poblaciones están dispuestas a vacunarse, las economías han sufrido profundas recesiones y, aparte de la India, el sector servicios tiene una gran importancia.

La preocupación es que será extremadamente difícil distribuir vacunas y, tal como están las cosas, ninguno de estos países emergentes tiene suficientes tratamientos probados para inmunizar a sus poblaciones. Cuanto más tiempo se tarde en tratar el Covid, mayor será el riesgo de que se produzcan daños a largo plazo, lo que significaría que estas economías no volverán a ser las mismas.