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Informes de mercado

Cómo puede ayudar la industria de la inversión durante la crisis del coronavirus


Peter Harrison

Peter Harrison

Group Chief Executive

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Las medidas diseñadas para frenar la propagación de la pandemia de Covid-19 pondrán a prueba las finanzas personales y de las empresas hasta crear un punto de inflexión en los próximos meses.

La industria de la gestión de activos también se enfrentará a su propia prueba de fuego, una prueba práctica de cómo podemos apoyar a empresas que de otra manera estarían saneadas y viables. También supondrá una prueba filosófica para demostrar si realmente somos inversores a largo plazo.

Como guardianes del dinero de los ahorradores, el papel de los gestores de inversión es asignar capital a empresas con modelos de negocio sostenibles a largo plazo. Pero incluso las empresas más previsoras se enfrentan actualmente a una crisis a corto plazo sin precedentes. Para algunas, esto amenazará su supervivencia.

¿Cómo actuamos?

Una cosa está clara. Hay muchas, muchas grandes empresas que estaban aportando valor a los accionistas en el período previo a esta crisis. Es imperativo para la futura riqueza de los ahorradores a los que servimos que estos negocios no se pierdan por culpa de los extraordinarios acontecimientos que ahora nos rodean.

En este sentido, los gestores de fondos pueden ayudar. Como industria debemos mantener conversaciones honestas y abiertas con los equipos de gestión de las empresas sobre los problemas a los que se enfrentan. Debemos trabajar juntos para buscar soluciones novedosas.

Por ello, animo a las empresas a comunicarse con nosotros y también he pedido a nuestros gestores que mantengan estas conversaciones críticas con las compañías mientras intentamos identificar los desafíos más importantes. De hecho,  hablaremos, de tú a tú, para resolverlos. No tengo ninguna duda de que algunas de esas soluciones serán muy creativas y sólo se alcanzarán con este tipo de interacción humana. Por el contrario, se pondrán de manifiesto las deficiencias de los sistemas de trading mecánicos, que no podrán dar respuestas a estas cuestiones simplemente con una gestión algorítmica.

Debemos trabajar juntos

Igualmente, los gestores de fondos no pueden resolver esto solos. Debemos trabajar juntos con los gobiernos, con otros accionistas y con los bancos. Podemos apoyar a las empresas en la obtención de capital, pero esto solo funcionará si las autoridades, así como los prestamistas, están involucrados. Al igual que nosotros, también deben aplicar el pensamiento imaginativo.

Hay mucho en juego. Los recursos económicos de millones de personas se verán influidos por la forma en que actuemos en los próximos meses, por ello, debemos rechazar a los oportunistas a corto plazo que tratan de capitalizar la crisis de los precios. Hay que apoyar a las empresas con perspectiva de largo plazo.

Las empresas también tienen que mostrar su compromiso

En primer lugar, todas las medidas de apoyo deben ser adaptadas de forma gradual. Como representantes de los propietarios de los activos, nos corresponde garantizar, por ejemplo, que nuestra ayuda asegure el futuro de los empleados en lugar de los ejecutivos.

Las empresas que reciben apoyo deben demostrar la solidez de su contrato social con las partes interesadas. Si los inversores demuestran flexibilidad, los ejecutivos de las empresas deben hacer lo mismo en cuanto a la forma en que tratan a los empleados, proveedores y clientes por igual. Estaremos atentos y participaremos activamente cuando sea necesario.

En segundo lugar, tenemos la responsabilidad de ayudar a aportar rentabilidad a largo plazo para los ahorradores que representamos. Esto no se logra entregando capital a empresas que no han abordado las debilidades fundamentales de sus modelos. Esa regla no debe cambiar nunca.

Todas las partes interesadas se enfrentarán inevitablemente a alguna incertidumbre. Los inversores ya se han enfrentado a caídas en el valor de sus inversiones en renta variable. Es inevitable que muchas empresas también tengan que suspender el pago de dividendos, tal vez incluso los que ya han sido comunicados.

A pesar de la intensidad de los acontecimientos actuales, este es el momento de pensar en el largo plazo. Schroders ha sobrevivido a muchas crisis de mercado a lo largo de sus 216 años de historia siguiendo esa filosofía. Nuestra responsabilidad hoy es asegurar que las industrias sean apoyadas, que no sean engullidas por turbulencias a corto plazo. ¡El largo plazo debe ganar esta batalla!